IA generativa impulsa una nueva ola de ciberataques y eleva los riesgos para Panamá en 2026
- Manuel Robles Quintero

- 28 dic 2025
- 2 Min. de lectura
El uso de modelos avanzados potencia tanto la innovación como el crimen digital, aumentando 24% los ataques semanales en el país y exigiendo estrategias de defensa más robustas.

La inteligencia artificial generativa está redefiniendo el futuro digital mundial, impulsando la productividad empresarial, pero también alimentando una evolución acelerada de los ciberataques. En vísperas del 2026, expertos advierten que el país enfrenta un escenario más complejo que nunca, marcado por amenazas altamente automatizadas y ataques cada vez más precisos.
El más reciente AI Security Report de Check Point Research, partner de Soluciones Seguras, revela que más del 51% de las empresas ya utiliza herramientas de IA cada mes. Este avance ha ampliado la superficie de exposición digital, mientras que los criminales aprovechan la misma tecnología para automatizar campañas de robo de datos y desarrollar nuevas tácticas ofensivas.

Para Panamá, el panorama resulta especialmente desafiante. En los últimos seis meses, una organización local ha recibido en promedio 2,488 ataques por semana, un incremento del 24% frente al año anterior. Además, la vulnerabilidad más frecuente sigue siendo la divulgación de información (Information Disclosure), que afecta al 77% de las organizaciones del país.
“Estamos entrando en una etapa donde la IA generativa potencia tanto la innovación como el crimen digital. La rapidez y precisión con la que se pueden crear ataques obliga a las organizaciones a replantear sus estrategias de protección”, advirtió Eli Faskha, CEO de Soluciones Seguras.

Entre las principales amenazas para 2026 destacan el ransomware más selectivo y agresivo, la creación de modelos de IA maliciosa, el crecimiento de la extorsión como servicio (EaaS) y el aumento de ataques de ingeniería social impulsados por IA y deepfakes. También se prevé que las infraestructuras críticas —energía, salud, telecomunicaciones y transporte— sean prioridad para los atacantes, lo cual exige inversiones más robustas en seguridad.
La adopción masiva de herramientas de IA sin controles (Shadow AI) y el uso inadecuado de aplicaciones generativas se suman a un problema creciente: el riesgo humano. Según los expertos, la formación continua y una cultura preventiva serán clave para reducir vulnerabilidades internas.
A medida que el país avanza en su transformación digital, 2026 se perfila como un año decisivo para fortalecer la resiliencia cibernética y adoptar enfoques de seguridad más predictivos, integrales y centrados en las personas.




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