La IA reconfigura el comercio mundial y pone el foco en la conectividad logística de Panamá
La demanda de semiconductores y equipos tecnológicos impulsó el comercio global durante el primer semestre de 2026. El nuevo escenario resalta la importancia de las cadenas de suministro internacionales, un ámbito estratégico para Panamá.

La inteligencia artificial (IA) está generando nuevos flujos comerciales que transforman las cadenas de suministro a escala global. La demanda de semiconductores, equipos de transmisión de datos y otros componentes para construir infraestructura tecnológica se ha convertido en uno de los principales motores del comercio mundial, incluso en medio de mayores aranceles y tensiones geopolíticas.
Esta tendencia cobra relevancia para Panamá por su papel como punto de conexión logística entre mercados internacionales. Aunque el DHL Globalization Tracker, elaborado por DHL y la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, no presenta cifras específicas sobre el desempeño comercial panameño, sus resultados muestran cómo la evolución tecnológica está modificando los movimientos de mercancías y la dinámica de las cadenas de suministro de las que depende el comercio internacional.
El informe revela que el comercio mundial de mercancías creció en el primer semestre de 2026 a un ritmo que no se registraba en ningún otro semestre de los últimos 15 años, con excepción del repunte posterior a la pandemia de COVID-19. Los productos relacionados con la IA aportaron el 76 % del crecimiento del comercio de mercancías durante el primer trimestre de este año, frente al 42 % correspondiente a todo 2025, según un análisis de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El fenómeno refleja que la expansión de la IA no depende únicamente del desarrollo de software o de nuevos modelos tecnológicos. También requiere una infraestructura física que debe distribuirse entre países: chips, servidores, equipos de redes y otros componentes. Su movilización internacional refuerza la importancia de la logística y de la conectividad entre centros de producción y mercados de consumo.
Para Panamá, este panorama plantea una cuestión estratégica: cómo aprovechar la evolución de los flujos comerciales globales desde su posición logística. El informe no cuantifica oportunidades concretas para el país, pero sí evidencia que las transformaciones tecnológicas pueden generar nuevas demandas de transporte y distribución, al tiempo que las empresas necesitan cadenas de suministro capaces de responder a cambios en los mercados y a interrupciones geopolíticas.
Las perspectivas generales del comercio también apuntan a un escenario de expansión. El estudio proyecta que el comercio mundial de bienes crecerá a una media anual del 3,4 % hasta 2029, por encima del 2,7 % registrado durante la década anterior. Asia Oriental y el Pacífico lideraron el crecimiento regional durante los primeros cinco meses de 2026, con un aumento del 24 % interanual, seguidos por Europa, con un 12 %, y África subsahariana, con un 11 %.
El informe también advierte que las tensiones entre Estados Unidos y China no han provocado, por ahora, una fragmentación generalizada de la economía mundial. Aunque el comercio directo entre ambas potencias perdió peso, sus aliados mantienen en gran medida los vínculos económicos con China y persisten dependencias indirectas mediante componentes incorporados en productos procedentes de terceros países.
En este contexto, el desafío para las empresas y los actores logísticos es equilibrar la resiliencia de sus cadenas de suministro con las ventajas de operar internacionalmente. Para Panamá, seguir de cerca estos cambios resulta relevante para evaluar cómo su conectividad puede responder a un comercio cada vez más influido por la infraestructura digital, la demanda tecnológica y la reorganización de los flujos globales.





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