La inteligencia artificial aún no convence a Hollywood
- Malka Mekler
- 27 sept
- 2 Min. de lectura
El plan de Lionsgate y Runway para generar largometrajes con IA quedó estancado por la limitada cantidad de material y la ausencia de un marco legal claro.

El estudio Lionsgate, en alianza con la compañía de IA Runway, buscaba desarrollar películas generadas íntegramente con inteligencia artificial, pero el proyecto se ha visto frenado por limitaciones técnicas y legales que ponen en duda su futuro. La iniciativa no ha logrado avances significativos en el último año.
La idea original consistía en entrenar un modelo con el catálogo de la compañía, que incluye sagas como The Hunger Games, John Wick, Twilight y Saw, con la expectativa de obtener escenas completas e incluso largometrajes producidos con IA. Sin embargo, fuentes citadas por The Wrap admiten que el volumen de material disponible no es suficiente para sustentar un modelo de video de calidad. “El catálogo de Lionsgate es demasiado pequeño para crear un modelo. De hecho, incluso el catálogo de Disney lo es”, señalaron.
El problema de fondo radica en la enorme cantidad de datos que requiere la IA para generar resultados convincentes. Runway es una de las compañías más reconocidas en este campo, pero la industria en general enfrenta una barrera insalvable: sin acceso masivo a bibliotecas de contenido, el entrenamiento se vuelve limitado y la calidad se resiente. Por esta razón, otros actores del sector, como Adobe con su plataforma Firefly, han optado por integrar múltiples modelos de proveedores como Google, OpenAI o Luma AI.
A estas restricciones técnicas se suma la compleja cuestión legal. El uso de la imagen y voz de actores en clips generados por IA abre un vacío normativo sobre remuneración y derechos. “En la industria cinematográfica y televisiva cada producción involucra a múltiples titulares de derechos. Ahora, con una tecnología capaz de crear un video de un actor diciendo algo que nunca dijo, la situación se vuelve muy delicada”, explicó un abogado a The Wrap.
Incluso modelos avanzados como Veo 3 de Google, entrenado con la vasta biblioteca de YouTube, siguen mostrando limitaciones. Este contexto refleja que, aunque la promesa de crear películas con IA suene revolucionaria, la realidad tecnológica y legal aún mantiene el concepto lejos de convertirse en una alternativa profesional viable.




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