Mercer: rediseñar el trabajo será clave para sobrevivir a la disrupción de la IA en 2026
- Manuel Robles Quintero

- hace 48 minutos
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El 98% de los ejecutivos prevé cambios organizacionales profundos y el 60% anticipa reentrenar hasta una quinta parte de su fuerza laboral por el impacto de la IA, según el Informe de Tendencias Globales de Talento 2026 de Mercer.

La combinación de escasez de talento, volatilidad económica y aceleración de la inteligencia artificial está obligando a las organizaciones a replantear sus modelos operativos en 2026. Así lo revela el más reciente Informe de Tendencias Globales de Talento 2026 de Mercer, que advierte que el crecimiento será difícil de sostener si las empresas no rediseñan el trabajo para integrar de forma estratégica las capacidades humanas y tecnológicas.
La encuesta, en su edición número 13, recopiló la opinión de casi 12.000 ejecutivos, líderes de recursos humanos, inversionistas y empleados a nivel global entre septiembre y octubre de 2025. El estudio concluye que, aunque las empresas mantienen metas ambiciosas de crecimiento, estas están en riesgo por la reducción de la fuerza laboral y la falta de alineación interna.

“Este será otro año marcado por la volatilidad económica y las interrupciones geopolíticas y de mercado. A pesar de ello, los líderes buscan crecimiento, pero para lograrlo, las organizaciones necesitan que cada equipo rinda al máximo,” afirmó Pat Tomlinson, presidente y CEO de Mercer. “Aunque los ejecutivos ven en la inteligencia artificial la clave para un desempeño exponencial, el crecimiento seguirá siendo esquivo a menos que se rediseñe intencionalmente el trabajo y se creen modelos operativos habilitados por IA que potencien el talento y la experiencia de la fuerza laboral.”
Los inversionistas respaldan esta visión. El 72% considera que las compañías que integran eficazmente capacidades humanas y de IA están mejor posicionadas para lograr ventajas competitivas sostenibles. Sin embargo, el camino no está exento de tensiones.
La escasez de talento sigue siendo un obstáculo central: el 54% de los altos ejecutivos la identifica como su principal desafío laboral, mientras que el 59% de los líderes de recursos humanos señala que atraer talento con habilidades digitales clave es su mayor reto. Como respuesta, el 98% de los ejecutivos planea realizar cambios significativos en el diseño organizacional en los próximos dos años y el 60% espera reubicar o recapacitar entre el 11% y el 20% de su plantilla debido a la IA.

En paralelo, el 98% anticipa que la inteligencia artificial provocará reducciones en el número de empleados en sus organizaciones en el mismo periodo. Este escenario alimenta una creciente ansiedad en la fuerza laboral: solo el 44% de los empleados afirma sentirse en plenitud en su trabajo, frente al 66% en 2024, y el 40% teme perder su empleo por la IA, un aumento frente al 28% registrado dos años atrás.
La desconexión interna agrava el panorama. Mientras el 63% de la alta dirección prioriza rediseñar el trabajo para incorporar IA y automatización, solo el 46% de recursos humanos lo sitúa como prioridad. Apenas el 8% de los ejecutivos considera hoy a recursos humanos como una función estratégica, aunque el 56% de los propios profesionales del área prevé una integración más estrecha con tecnología de la información.
“La visión existe, pero el reto ahora es ejecutar a gran escala. Porque en un futuro impulsado por IA, ganarán las organizaciones que basen sus transformaciones en principios centrados en las personas,” señaló Ilya Bonic, presidente de la práctica de carrera en Mercer.
El informe también plantea la necesidad de recalibrar el intercambio de valor entre empleadores y empleados. Con solo el 62% de los colaboradores satisfechos en su trabajo —frente al 82% en 2024— y un 12% considerando cambiar de empleador, las compañías deberán reforzar su propuesta de valor. Esto implica mejorar la experiencia del empleado, implementar compensaciones basadas en habilidades y datos, y establecer conversaciones más frecuentes sobre desempeño y carrera, un aspecto aún pendiente si se considera que apenas el 37% ha tenido una conversación profesional con su jefe en el último año.
Para Mercer, la ecuación es clara: la inteligencia artificial por sí sola no garantiza crecimiento. La ventaja competitiva en 2026 dependerá de la capacidad de rediseñar el trabajo, fortalecer el liderazgo digital y construir culturas organizacionales donde la tecnología potencie —y no sustituya— el talento humano.




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