Costa Rica podría quedarse corta de energía ante el boom de la IA
- angiecantillo1
- hace 5 horas
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El crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial y los centros de datos podría disparar la demanda eléctrica en el país más allá de lo previsto. Desde el Consejo de Promoción de la Competitividad advierten que las proyecciones energéticas del país podrían estar subestimando el impacto de estas nuevas industrias.

Costa Rica suele aparecer en los rankings internacionales como un ejemplo de energía limpia. Su matriz eléctrica es mayoritariamente renovable, impulsada por hidroeléctricas, geotermia y fuentes eólicas. Pero la transición hacia una economía cada vez más digital podría poner presión sobre ese sistema mucho antes de lo esperado.
Según el economista Andrés Fernádez, del Consejo de Promoción de la Competitividad, el país enfrenta un desafío emergente: la demanda energética asociada al desarrollo de inteligencia artificial y centros de datos.
El problema no es solo tecnológico, también es estructural. Entrenar y operar modelos avanzados de inteligencia artificial requiere enormes cantidades de electricidad, tanto para el procesamiento de datos como para la refrigeración de infraestructuras informáticas.
A esto se suma otro factor que comienza a preocupar a gobiernos y empresas: el impacto climático y el consumo de recursos.
En el caso de Costa Rica, la situación es paradójica. Aunque el país posee una de las matrices energéticas más limpias del mundo, esa capacidad podría no ser suficiente si se acelera la llegada de industrias digitales intensivas en energía.
Si bien el país siempre ha adaptado a las nuevas tecnologías en lugar de formar parte de su creación; es importante que se den estas conversaciones si el país quiere dinamizar su economía en el futuro.
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) publicó recientemente su plan de expansión eléctrica con proyecciones de demanda hacia 2040. Sin embargo, desde el Consejo consideran que esos cálculos podrían quedarse cortos.
Las estimaciones actuales, explican, no necesariamente contemplan escenarios como la instalación de grandes centros de datos o empresas tecnológicas que desarrollen modelos de inteligencia artificial en territorio nacional.
Hoy ese fenómeno aún no ocurre a gran escala en el país, pero en un contexto global donde las empresas buscan energía renovable para operar sus infraestructuras, Costa Rica podría convertirse en un destino atractivo.
Ese escenario obligaría a repensar la planificación energética. Desde el Consejo ya trabajan en una investigación destinada a estimar qué tipo de infraestructura eléctrica necesitará el país en los próximos años si quiere seguir expandiendo su actividad económica.
El objetivo es anticipar las necesidades antes de que la presión sobre el sistema se vuelva crítica.
La ecuación es clara. A medida que la economía se vuelve más digital y más intensiva en tecnología, también se vuelve más intensiva en electricidad. Y en industrias como la inteligencia artificial, la energía no es solo un insumo, es la base de todo el modelo productivo.




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