top of page

Dispositivos inteligentes e inseguros: el lado oscuro del auge del IoT

El ritmo al que llenamos nuestras vidas de aparatos conectados es frenético. Ya no hablamos solo del móvil; ahora relojes, neveras y hasta la maquinaria de las fábricas están en línea. Pero esta explosión de tecnología tiene un precio: cada nuevo gadget es una posible grieta en nuestra seguridad. Con el Internet de las Cosas (IoT) creciendo sin freno, las defensas de siempre se han quedado cortas y nos obligan a repensar cómo nos protegemos ante un terreno de juego que no para de crecer.



Por Aneyka Esilka Hurtado Mena, Profesora de la Facultad de Informática, Electrónica y Comunicación de la Universidad de Panamá.


El Internet de las Cosas ha cambiado las reglas del juego al darle voz y conexión a objetos que antes eran "mudos". La comodidad es evidente: termostatos que saben cuándo tienes frío o sensores que optimizan una fábrica entera. Pero esta hiperconectividad tiene una cara B inevitable: hemos multiplicado los puntos débiles. Antes, nuestras redes eran castillos cerrados; ahora, cada bombilla inteligente o cámara conectada es una ventana que dejamos entreabierta. Para un ciberdelincuente, estos dispositivos no son juguetes, son atajos perfectos para colarse en redes que creíamos blindadas.


El IoT ha cambiado las reglas del juego al darle voz y conexión a objetos que antes eran "mudos". La comodidad es evidente: termostatos que saben cuándo tienes frío o sensores que optimizan una fábrica entera. Pero esta hiperconectividad tiene una cara B inevitable: hemos multiplicado los puntos débiles. Antes, nuestras redes eran castillos cerrados; ahora, cada bombilla inteligente o cámara conectada es una ventana que dejamos entreabierta. Para un ciberdelincuente, estos dispositivos no son juguetes, son atajos perfectos para colarse en redes que creíamos blindadas.


El gran fallo de base es que la seguridad casi siempre ha sido la última preocupación al fabricar estos aparatos. Con las prisas por vender barato y rápido, muchos fabricantes lanzan productos que son un desastre en protección: cámaras o juguetes que vienen con contraseñas ridículas tipo "1234" o, lo que es peor, que nunca podrán actualizarse para arreglar fallos. Esto deja millones de dispositivos huérfanos y vulnerables para siempre. Los hackers lo saben y los aprovechan para crear botnets: infectan miles de estos aparatos zombis y los usan a control remoto para atacar a terceros, mientras el dueño de la tostadora o la cámara no tiene ni la menor idea de que su dispositivo es parte del ataque.


Esto inevitablemente impulsa una reflexión más profunda sobre el sector industrial. A medida que la tecnología operativa (OT) se actualiza gradualmente hacia la inteligencia y la tecnología de la información (TI) se profundiza, su integración se intensifica, dando lugar a una nueva revolución tecnológica de las cosas y el Internet de las cosas (IoT). Los sensores, que antes operaban como sistemas cerrados y aislados en entornos locales, han sufrido un cambio radical al integrarse en el ciberespacio. Esta evolución facilita el control a distancia, pero abre la puerta a riesgos mayores: una brecha de seguridad ya no implica solo la pérdida de datos digitales. 


Hoy, un ataque exitoso puede tener efectos físicos devastadores, desde paralizar cadenas de suministro enteras hasta dañar infraestructuras críticas o comprometer la seguridad de un país. A esto se suma el auge de los wearables y dispositivos de salud en el mercado de consumo, que están produciendo un volumen inmenso de información biométrica. El verdadero desafío del sector TI será definir cómo aprovechar esos datos de manera ética y racional, Sin embargo, la transmisión indiscriminada de estos datos también plantea un profundo problema de privacidad: a menudo se transmiten arbitrariamente al ciberespacio sin un cifrado eficaz.


Sin embargo, una vez que un atacante intercepta todo esto con éxito, no solo puede espiar todos tus movimientos, sino también obtener tu información médica más privada: información que no quieres que conozcan extraños, otros e incluso tu familia. Esta información puede usarse para robos de identidad sofisticados o chantaje. Tu privacidad queda completamente comprometida sin darte cuenta. La manipulación de sensores es otro riesgo sofisticado y a menudo subestimado en este ecosistema. Imaginemos un vehículo autónomo o un sistema de climatización inteligente que depende de datos externos para tomar decisiones; si un atacante logra alterar los datos que recibe el sensor (haciéndole creer al sistema que hace frío cuando hay fuego, o que la carretera está despejada cuando hay un obstáculo), el dispositivo actuará erróneamente. 


Esta capacidad de engañar a la "inteligencia" del aparato sin necesidad de hackear su código central representa un desafío monumental para los ingenieros de seguridad actuales. La única forma efectiva de combatir estas amenazas es cambiar el chip y aplicar la 'seguridad desde el diseño'. Esto implica que los fabricantes dejen de ver la protección como un añadido de última hora y la integren en cada paso del desarrollo. Cosas tan básicas como una autenticación sólida, el cifrado de datos o un sistema sencillo de actualizaciones deben ser innegociables. 


Necesitamos urgentemente certificaciones y normas claras que ayuden al consumidor a diferenciar entre un producto bien hecho y uno que acabará siendo un problema grave de seguridad. A nivel corporativo, controlar el inventario de dispositivos es un reto gigante, pero necesario para sobrevivir. Muchas organizaciones luchan contra el IoT en la sombra, que ocurre cuando el personal conecta dispositivos a la red sin pasar por el equipo de TI. El riesgo es real: algo tan trivial como una cafetera inteligente en la sala de descanso puede convertirse en un punto ciego crítico, permitiendo a los intrusos moverse lateralmente hasta llegar a datos sensibles. Sin una visibilidad total de cada dispositivo conectado, cualquier defensa es inútil.


Actualmente, el aislamiento basado en malla es sin duda una de las estrategias de defensa más eficaces y fiables. Sin embargo, así como la esencia del Internet de las Cosas (IoT) es su veneno, su mera existencia conlleva inevitablemente riesgos de seguridad. Por lo tanto, es recomendable evitar su coexistencia con servidores críticos de acceso público o bases de datos confidenciales en la misma red. Al aislar dispositivos en diferentes subredes virtuales (VLAN), se reduce eficazmente la posibilidad de movimiento lateral de los atacantes.


Aislar rápidamente cualquier acceso no autorizado en las cámaras de vigilancia ayuda a cortar el problema de raíz, evitando que los virus infecten las partes más sensibles de la empresa. Pero el IoT ha cambiado las reglas del juego: ofrece mucho potencial, sí, pero también riesgos enormes que nos obligan a pensar la ciberseguridad de otra manera. Ya no vale con usar las mismas tácticas que funcionaban para proteger un ordenador, porque ahora todo está en línea, desde una bombilla hasta un marcapasos. Para estar realmente seguros, necesitamos que quienes fabrican los dispositivos, quienes hacen las leyes y nosotros, los usuarios, trabajemos juntos. En este entorno tan conectado, la única solución viable es apostar por una innovación profunda.




1 comentario


Alex Rom
Alex Rom
hace 7 días

totalmente de acuerdo con que el iot amplía la superficie de ataque de forma brutal, y lo peor es que muchos aparatos nacen sin actualizaciones ni contraseñas decentes. en mi trabajo ya vimos un susto por una cámara conectada “barata” que terminó dando alertas raras en la red, y desde entonces segmentamos todo en vlan separadas. también echo en falta etiquetas claras de certificación, porque como usuario no tienes forma rápida de saber si el dispositivo trae cifrado y soporte real. incluso en casa me pasó que al visitar apuestas-en-linea.uy desde el móvil, el navegador me avisó de que algún rastreador intentaba cargar recursos inseguros y me recordó lo fácil que es mezclar entretenimiento con prácticas de seguridad flojas en internet.…

Me gusta
itnow-03.png

© Derechos reservados

Connecta B2B - 2025

Políticas de privacidad

ACERCA DE NOSOTROS

IT NOW es un espacio multiplataforma y un núcleo para conectar negocios que se compone de varios elementos: su sitio web con noticias de TI relevantes en la región, un newsletter semanal, su multiplataforma de redes sociales, por último, sus eventos enfocados en las verticales de TI y en donde destaca el aclamado Tech Day, la gira de actualización tecnológica más importante de la región.

24 / 7 Actualizaciones en nuestras Redes Sociales
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • YouTube
  • X
  • RSS
bottom of page