El agotamiento digital está cambiando el uso de las redes sociales
- Eduardo Cubillo
- hace 1 día
- 4 min de lectura
La Generación Z y los Millennials son más propensos a citar la salud mental como un motivo para eliminar sus cuentas, en contraste con el 25 % de los encuestados de la Generación X y el 12 % de los Baby Boomers.

Las personas están retirándose silenciosamente de la participación en las redes sociales; aunque sus cuentas continúan activas, están publicando menos, limitando quién ve su contenido, eliminando aplicaciones que les generan estrés, entre otras cosas que ayuden a contrarrestar el agotamiento digital.
Este es uno de los hallazgos de un estudio de Incogni Research. Para llegar a conclusiones validadas, realizaron una encuesta entre el 1 y el 9 de junio de este año en 1.000 personas encuestadas con una muestra representativa de estadunidenses.
De acuerdo con Incogni, internet y la conectividad que facilita han pasado de centrarse en la comunicación interpersonal a ser fuentes de noticias, espacios para debates políticos y plataformas de entretenimiento guiado por algoritmos.
Por ejemplo, uno de los hallazgos clave es que las personas son más silenciosas y reservadas en línea, ya que el 55% afirmó que publica menos ahora que hace cinco años; unido a esto, el 53% se ha vuelto más estricto sobre quiénes pueden ver sus publicaciones.
Entonces se publica menos y menos personas pueden ver esas publicaciones, pero también, el 47% de los encuestados eliminó una app de redes sociales o mensajería debido al estrés o ansiedad; la tasa sube entre los más jóvenes con un 61% en Millennials y 56% en Generación Z.
Otros puntos clave son:
El 44 % está de acuerdo en que el contenido político y la polarización les hacen querer retirarse de las redes sociales.
La generación Z y los Millennials son más propensos a citar la salud mental como un motivo para eliminar sus cuentas, en contraste con el 25 % de los encuestados de la generación X y el 12 % de los Baby Boomers.
Más de la mitad de los encuestados afirma que mantener una presencia en línea se siente como un trabajo, una cifra que asciende al 60 % entre la generación Z.
Desconectarse genera emociones contradictorias: la tranquilidad es la respuesta más común (27 %), pero más de uno de cada cinco también experimenta ansiedad. La relajación ocupa el tercer lugar con un 21 %.
El informe destaca que la fatiga digital no responde únicamente al deseo de reducir el "tiempo de pantalla", sino a la calidad de la interacción en los espacios virtuales. La fuerte polarización política, el tono hostil y la intensidad emocional de las discusiones en línea empujan a los usuarios a aislarse. Un 44 % de las personas encuestadas señaló que el ambiente político polarizado es un factor determinante para querer alejarse.
A esto se suma la percepción de que estar en redes sociales se ha transformado en un trabajo secundario. Mantener un perfil activo implica gestionar mensajes, decidir qué publicar y medir la repercusión de cada contenido. Esta carga la siente con especial dureza la generación Z, donde un 60 % considera que mantener presencia en línea se siente como una obligación laboral.
El estudio revela que distanciarse de las plataformas digitales desencadena un espectro de reacciones emocionales encontradas. Aunque un 27 % de los participantes reporta sentir tranquilidad y un 21 %, relajación, tras pasar períodos prolongados sin revisar sus aplicaciones, la desconexión no resulta fácil para todos: un 22 % experimenta ansiedad.
Nuevamente, los más jóvenes son los más vulnerables a este fenómeno. En la generación Z, un 34 % sufre de ansiedad al desconectarse y un 29 % experimenta FOMO (miedo a perderse de algo), lo que refleja la fuerte dependencia y la ambivalencia que sienten hacia estos medios.
¿Qué llevaría a los usuarios a abandonar las redes definitivamente?
A pesar del repliegue paulatino, la mayoría no opta por borrar sus perfiles de forma masiva, sino por modificar sus hábitos de privacidad y consumo. Sin embargo, el informe de Incogni identificó cuáles serían los detonantes principales para una salida definitiva:
Amenazas a la privacidad o seguridad: Un 51 % de los encuestados afirmó que un riesgo elevado en esta área los llevaría a borrar sus cuentas.
Acoso y discurso de odio: El bullying y las agresiones virtuales ocupan el segundo lugar entre los motivos de abandono.
Salud mental e impacto personal: Un tercio de los participantes se daría de baja si el uso de las redes afecta su bienestar psicológico, desperdicia demasiado tiempo o genera conflictos con sus seres queridos.
La principal conclusión del informe de Incogni es que la interacción en las redes sociales ha dado un giro significativo. Lo que en sus inicios nació como un espacio de entretenimiento y conexión interpersonal se percibe hoy como un entorno saturado, exigente y fatigante. Aunque la desconexión total aún no es la norma, la tendencia predominante es clara: los usuarios caminan hacia una participación mucho más reservada, selectiva y silenciosa, priorizando su salud mental y privacidad sobre la sobreexposición digital.
