top of page

La deuda oculta de la IA: Las "Big Tech" deben US$ 3 billones más de lo que reflejan sus balances

Las gigantes tecnológicas han asumido enormes compromisos contractuales fuera de balance para garantizar centros de datos, energía y microchips, creando un riesgo financiero que no se refleja en sus reportes de capital tradicionales.



Cada trimestre, los gigantes de Silicon Valley presentan sus resultados financieros destacando las colosales cifras de gasto de capital (capex) destinadas a la infraestructura de inteligencia artificial (IA). Sin embargo, estas cifras oficiales no se acercan a reflejar la verdadera magnitud de sus compromisos financieros, que por diferentes mecanismos contables se mantienen como deuda que deberán asumir en los años siguientes.

 

Un exhaustivo análisis de las presentaciones ante los organismos reguladores de valores realizado por Peter Rudegeair y Peter Santilli que se publicó en el Wall Street Journal revela que nueve de las principales empresas tecnológicas del mundo acumulan aproximadamente US$3 billones (3 trillion en la escala anglosajona) en obligaciones contractuales fuera de sus balances corporativos, relacionadas en su gran mayoría con el despliegue de la IA.

 

Estas obligaciones financieras sin contabilizar formalmente crecen a un ritmo vertiginoso, superando con creces al gasto de capital tradicional, el cual sumó cerca de US$600.000 millones en el último año reportado y triplicando lo que estas compañías deben en conjunto por concepto de arrendamientos vigentes y préstamos bancarios a largo plazo.

 

Para comprender cómo miles de millones de dólares quedan excluidos de los balances, hay que poner atención en el caso del proyecto de centros de datos "Hyperion" de Meta Platforms en Luisiana. Con una extensión equivalente a 1.700 campos de fútbol americano, el proyecto es construido para Meta, pero ni el complejo ni los US$27.000 millones de en deuda emitidos para su construcción figuran en los libros de la matriz de Facebook.

 

En su lugar, una empresa conjunta controlada mayoritariamente por la firma de inversión Blue Owl Capital ostenta la propiedad del activo. La entidad Beignet Investor captó los fondos vendiendo bonos, mientras que Meta actúa como socio minoritario y arrendatario principal. Los pagos de alquiler que realizará Meta servirán para saldar la deuda con los tenedores de bonos.

 

De acuerdo con Rudegeair y Santilli, con las normas contables vigentes, las obligaciones de arrendamiento de Hyperion no se registrarán como pasivo en el balance de Meta hasta que comience el pago efectivo del alquiler en 2029. Inicialmente, Meta acordó un contrato de arrendamiento por un total de 12.300 millones de dólares a cuatro años, con opciones de extensión de hasta dos décadas. Como la compañía garantiza el pago a los bonistas, pero no considera probable un incumplimiento, no registra deuda formal alguna.

 

Según los datos recopilados por el Wall Street Journal, los compromisos por arrendamientos aún no iniciados de este tipo alcanzaron los US$1,2 billones entre el grupo de empresas analizadas, que incluye a Alphabet, Amazon, Microsoft, Oracle, Nvidia, Broadcom, SpaceX, AMD y Meta, lo que representa un aumento de cuatro veces respecto al año anterior.

 

Promesas de compra por US$ 1,9 billones

 

A los contratos de arrendamiento diferidos se suman los compromisos contractuales de compra a largo plazo. Para garantizar la adquisición de microprocesadores avanzados, chips de memoria y el enorme consumo de energía que exigen las operaciones informáticas, las empresas firman acuerdos con años de anticipación. Las normas de contabilidad dictan que estas compras no entran al balance hasta que el producto o servicio sea formalmente entregado.

 

Tales compromisos de compra ascienden a US$1,9 billones entre las empresas examinadas por el medio estadounidense. Alphabet (matriz de Google) registró una cifra récord de US$811.000 millones en este rubro al cierre de junio, reflejando un incremento astronómico frente a los US$332.000 millones reportados apenas tres meses antes. Muchos de sus contratos de suministro energético se extienden incluso hasta el año 2054.

 

Las compañías confían en que el crecimiento continuo de la demanda corporativa y de los consumidores por soluciones de IA generará los ingresos necesarios para saldar estas facturas sin sobresaltos. No obstante, el análisis hace hincapié en que, si las proyecciones tecnológicas o la adopción de la IA fallan, estos contratos irrevocables podrían convertirse en una pesada carga financiera para estas organizaciones.

 

Explican que, a diferencia del gasto discrecional, estos compromisos no pueden cancelarse fácilmente. Firmas como Alphabet y Amazon han comenzado a registrar flujo de caja libre negativo debido al agresivo gasto en infraestructura, viéndose obligadas a acudir con frecuencia a los mercados de capitales. Tal como advirtieron analistas contables de Morgan Stanley citados por el Wall Street Journal, la creciente complejidad y volumen de estas obligaciones fuera de balance hace que para los inversores sea cada vez más difícil evaluar el nivel real de apalancamiento y riesgo de las grandes corporaciones tecnológicas.


Comentarios


itnow-03.png

© Derechos reservados

Connecta B2B - 2025

Políticas de privacidad

ACERCA DE NOSOTROS

IT NOW es un espacio multiplataforma y un núcleo para conectar negocios que se compone de varios elementos: su sitio web con noticias de TI relevantes en la región, un newsletter semanal, su multiplataforma de redes sociales, por último, sus eventos enfocados en las verticales de TI y en donde destaca el aclamado Tech Day, la gira de actualización tecnológica más importante de la región.

24 / 7 Actualizaciones en nuestras Redes Sociales
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • YouTube
  • X
  • RSS
bottom of page