La industria cripto apuesta por un mercado que casi no existe: los pagos entre agentes de IA
- Redacción IT NOW
- hace 16 minutos
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Empresas del ecosistema de stablecoins están invirtiendo miles de millones en infraestructura para pagos automáticos entre agentes de inteligencia artificial. Sin embargo, la actividad real del mercado sigue siendo mínima y representa una fracción insignificante del volumen total de transacciones cripto.

La próxima gran apuesta del fintech podría no involucrar a humanos. Varias compañías del ecosistema de stablecoins están invirtiendo agresivamente en una infraestructura diseñada para permitir pagos automáticos entre agentes de inteligencia artificial, un concepto conocido como agentic payments. La idea es que programas autónomos puedan comprar servicios, pagar por datos o ejecutar microtransacciones sin intervención humana.
El problema es que ese mercado todavía es prácticamente inexistente.
Según estimaciones recientes del sector, los pagos realizados por agentes de IA suman apenas 50 millones de dólares, distribuidos entre unos 40.000 agentes en blockchain. Esa cifra representa solo 0,0001% de los aproximadamente 46 billones de dólares en volumen anual de liquidaciones con stablecoins.
Aun así, el interés corporativo es enorme. Empresas del ecosistema financiero y tecnológico están desarrollando nuevas infraestructuras para capturar lo que consideran la próxima gran capa económica de Internet.
Algunas compañías han invertido fuertemente en el área. Stripe, por ejemplo, ha destinado más de 1.100 millones de dólares a proyectos vinculados a pagos basados en stablecoins, incluyendo el desarrollo de nuevas redes de liquidación y adquisiciones estratégicas en el sector.
El argumento detrás de esta estrategia es que los agentes de inteligencia artificial podrían convertirse en actores económicos autónomos. A diferencia de los sistemas de pago tradicionales, que dependen de identidades humanas y procesos de autorización manuales, los agentes requieren infraestructuras capaces de ejecutar transacciones automáticas, programables y de bajo valor en alta frecuencia.
Las stablecoins aparecen como una solución natural para ese escenario. Al operar sobre redes blockchain, permiten liquidaciones globales casi instantáneas y la ejecución de reglas automatizadas mediante contratos inteligentes.
La visión es ambiciosa. En el futuro, agentes de IA podrían pagar por consultas de APIs, comprar datos en tiempo real, adquirir capacidad de cómputo o incluso contratar servicios digitales sin intervención humana.
Pero el desfase entre la inversión y la adopción actual es evidente. Expertos del sector señalan que la demanda real de pagos con stablecoins sigue siendo limitada y que reemplazar infraestructuras existentes como las redes de tarjetas podría resultar mucho más difícil de lo que muchos inversores anticipan.
Por ahora, la llamada “economía de agentes” sigue siendo más una promesa tecnológica que una realidad económica.




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