Las acciones de IBM se desplomaron casi 25%, su peor caída diaria en casi 40 años
- Redacción IT NOW
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La compañía atribuyó el deterioro de sus previsiones a un cambio en las prioridades de inversión de sus clientes, que están destinando más recursos a infraestructura para inteligencia artificial y ciberseguridad. El anuncio arrastró tanto a las acciones de IBM como a otros fabricantes de software.

IBM encendió las alarmas en el mercado al reconocer que el acelerado crecimiento de la inteligencia artificial está modificando la forma en que las empresas distribuyen sus presupuestos tecnológicos.
La compañía informó que muchos clientes están postergando inversiones en software para concentrarse en la compra de servidores, almacenamiento, memoria y otros componentes de infraestructura necesarios para soportar proyectos de IA. Tras el anuncio, las acciones de la empresa se desplomaron un 25%, en una de las mayores caídas de su historia, mientras que otros gigantes del software, como Microsoft, Salesforce, ServiceNow e Intuit, también registraron pérdidas.
En una carta dirigida a los inversionistas, el director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna, explicó que durante las últimas semanas de junio numerosos clientes redireccionaron su gasto de capital para asegurarse infraestructura cuyo suministro continúa siendo limitado y cuyos precios podrían incrementarse. Según el ejecutivo, la empresa esperaba cierto impacto derivado de las restricciones en la cadena de suministro, pero no anticipó la magnitud de este cambio de prioridades, que incluso provocó el retraso o la cancelación de importantes contratos. La mayor debilidad se concentró en el negocio de mainframes, mientras que el aumento de las capacidades de ataque impulsadas por IA también llevó a muchas organizaciones a reforzar sus inversiones en ciberseguridad.
Como consecuencia de este escenario, IBM proyectó ingresos de 17.200 millones de dólares para el segundo trimestre, por debajo de las estimaciones del mercado, y una utilidad ajustada por acción inferior a la prevista por los analistas.
Aunque la empresa continúa apostando por áreas de crecimiento como Red Hat, la computación cuántica y sus alianzas en inteligencia artificial, incluidos proyectos con OpenAI, estos negocios aún no generan el volumen suficiente para compensar la desaceleración de sus operaciones tradicionales.
Los analistas consideran que la evolución del sector dependerá de cuánto tiempo continúe el actual desplazamiento de las inversiones desde el software hacia la infraestructura tecnológica y la ciberseguridad.
