Menos del 8% de los hospitales de la región logrará capturar el valor real de su inversión en transformación digital
De las cerca de 22.000 entidades que operan en América Latina, entre 1.100 y 1.650 lograrán capturar de forma medible el valor de sus proyectos de transformación digital, según Deloitte. El resto, invertirá en tecnología sin llegar a demostrar el retorno que prometió a sus juntas directivas, sus financiadores y sus pacientes.

Esa brecha entre inversión y resultado es el punto de partida del análisis que Antonio Martínez Colorado, Partner y Life Sciences and Health Care Leader de Deloitte S-LATAM, presentó durante el evento "El hospital del futuro", organizado por INCAE.
"No se necesita más tecnología. Se necesita un ADN digital que permita medir y capturar el valor que esa tecnología promete", señaló Martínez durante su intervención.
A partir de ese diagnóstico, Deloitte identificó cinco cambios que, según la firma, redefinirán la forma en que operan los hospitales de la región durante los próximos años:
Inteligencia artificial: de experimentar a demostrar resultados La región dejará atrás la fase de pilotos y pruebas de concepto en inteligencia artificial para exigir evidencia de mejoras medibles en productividad, diagnóstico, gestión y flujo de pacientes. A nivel global, el 71% de los ejecutivos de biofarma y MedTech reporta avances en el despliegue de IA, pero solo el 45% ha obtenido mejoras medibles de desempeño y apenas el 13% reporta impacto medible a gran escala, según Perspectivas de Ciencias de la Vida 2026 de Deloitte.
Innovación que tiene que pagarse a sí misma: Los nuevos modelos de atención y las nuevas tecnologías tendrán que demostrar no solo capacidad de innovar, sino viabilidad financiera real y sostenida en el tiempo. Deloitte estima que el 65% de las transformaciones tecnológicas, un dato transversal a distintas industrias, no exclusivo de salud, no genera el retorno inicialmente prometido a líderes, financiadores y tomadores de decisión.
Cadenas de suministro y procesos más ágiles: El uso de datos, automatización y capacidad predictiva se volverá central para la gestión de inventarios, medicamentos e insumos médicos, reduciendo la vulnerabilidad de los sistemas de salud ante interrupciones de abastecimiento.
Menos burocracia, más tiempo clínico: La automatización asumirá tareas repetitivas y administrativas, liberando tiempo para que médicos, enfermeras y personal clínico puedan dedicarse a actividades de mayor valor para el paciente.
Hospitales más resilientes: Los modelos operativos hospitalarios tendrán que adaptarse a presiones económicas, regulatorias, demográficas y de abastecimiento sin comprometer la calidad de la atención, en una región donde el 70% de los ejecutivos de salud señala que su prioridad para los próximos tres años será la productividad y la eficiencia operativa.
El análisis de Deloitte se enmarca en un panorama de salud en América Latina que la firma describe como fragmentado y subfinanciado: solo el 4,5% del PIB regional se invierte en salud pública, frente al 6% recomendado por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud.
Más de la mitad de la población rural de la región sigue teniendo acceso limitado o nulo a servicios básicos de salud, y el 28% del gasto en salud sale directamente del bolsillo de las familias, una proporción que supera el 35% en once países de la región.
"El futuro de la salud ya no es una visión para 2035. Está sucediendo hoy", afirmó Martínez.




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