Panamá busca ganar espacio en la industria global de semiconductores con foco en talento, innovación y cooperación regional
El IEEE Latin America & the Caribbean Semiconductor Summit 2026 reunió en el país a representantes de la industria, Gobierno, academia, investigación e inversión para analizar las oportunidades de la región en una de las tecnologías clave de la economía digital.

La carrera global por desarrollar capacidades en semiconductores está abriendo nuevas oportunidades para América Latina y el Caribe. En este contexto, Panamá reunió a representantes de la industria, el Gobierno, la academia, centros de investigación y la comunidad de inversión durante el IEEE Latin America & the Caribbean Semiconductor Summit (LACSS) 2026, con una agenda enfocada en talento, innovación, diseño electrónico y desarrollo de capacidades productivas.
Durante dos jornadas, especialistas de la región analizaron distintos componentes de la cadena de valor de los semiconductores, desde el diseño de chips y las herramientas de automatización del diseño electrónico hasta el ensamblaje, las pruebas y el empaquetado. También se abordaron temas relacionados con cadenas de suministro, inversión, políticas públicas, propiedad intelectual, emprendimiento tecnológico y cooperación internacional.
La realización del encuentro en Panamá fue liderada por Iván Armuelles Voinov, docente e investigador de la Universidad de Panamá y presidente del comité organizador del IEEE LACSS 2026, quien coordinó la participación de instituciones académicas, gubernamentales e industriales para reunir a expertos alrededor del desarrollo del ecosistema regional de semiconductores.

El encuentro también contó con la participación de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y del Centro de Tecnologías Avanzadas en Semiconductores (C-TASC), entidades vinculadas al desarrollo de formación especializada, investigación aplicada y capacidades tecnológicas relacionadas con la Estrategia Nacional de Microelectrónica y Semiconductores de Panamá.
Uno de los puntos centrales de la agenda fue la formación de talento. Las experiencias de Panamá, México y Brasil permitieron analizar diferentes aproximaciones para desarrollar capacidades nacionales en una industria que demanda perfiles especializados en áreas como diseño electrónico, ingeniería, investigación y desarrollo tecnológico. Para Panamá, este componente representa una de las bases para avanzar desde la formación académica hacia proyectos de innovación y oportunidades empresariales.
La conversación también puso sobre la mesa una posibilidad que va más allá de la manufactura tradicional. El desarrollo de la industria regional puede involucrar actividades como diseño de semiconductores, prototipado, creación de empresas de hardware, investigación aplicada, ensamblaje, pruebas y empaquetado, ampliando los espacios en los que países de la región pueden participar dentro de las cadenas globales de valor.
Desde la perspectiva de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), la realización del LACSS 2026 contribuye a varios de los objetivos establecidos en la estrategia nacional, entre ellos el fortalecimiento del talento humano, la articulación entre academia, industria y Gobierno, la cooperación internacional y el impulso a la investigación, desarrollo e innovación.
Otro de los componentes analizados fue la necesidad de construir condiciones que permitan atraer inversión y facilitar el crecimiento de nuevas iniciativas tecnológicas. Las discusiones sobre regulación, propiedad intelectual, políticas públicas y alianzas regionales buscaron identificar elementos que pueden favorecer el desarrollo de un ecosistema capaz de conectar capacidades científicas con oportunidades de negocio.
El encuentro dejó además oportunidades para ampliar redes de cooperación técnica, fortalecer programas de formación especializada, facilitar el acceso a herramientas de diseño y prototipado y establecer nuevos vínculos para proyectos de investigación, innovación y desarrollo empresarial. Estos elementos pueden contribuir a construir una base nacional de capacidades científicas y tecnológicas alrededor de la microelectrónica.
Para Panamá, el reto ahora será convertir estos espacios de intercambio en proyectos concretos que permitan desarrollar talento, investigación y capacidades empresariales. El IEEE LACSS 2026 colocó al país como punto de encuentro para discutir el futuro de los semiconductores en América Latina y el Caribe, mientras la siguiente etapa dependerá de la capacidad de conectar academia, industria, Gobierno e inversión para transformar conocimiento en capacidades productivas.





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