Slack Code convierte los canales de trabajo en espacios donde humanos y agentes de IA programan juntos
- angiecantillo1
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Slack lanzó una función que crea canales específicos para proyectos de desarrollo y permite incorporar agentes como Claude Code, ChatGPT, Devin, GitHub Copilot y Vercel. Los equipos pueden seguir planes, revisar cambios, ver demostraciones en vivo y aprobar código antes de llevarlo a producción.

El terminal ya no es el único lugar donde un agente de inteligencia artificial puede programar. Slack quiere que el próximo proyecto de software ocurra, al menos en parte, dentro de un canal de conversación.
La compañía lanzó Slack Code, una nueva función que crea espacios específicos para proyectos de desarrollo en los que personas y agentes de IA pueden trabajar juntos.
La herramienta permite escribir, revisar y preparar software sin abandonar Slack, convirtiendo la conversación del equipo en parte del propio proceso de desarrollo.
El funcionamiento parte de una idea sencilla. Un usuario etiqueta a un agente de programación desde una conversación y Slack crea un canal dedicado al proyecto. Allí aparecen diferentes espacios para seguir la conversación, consultar el plan de trabajo, revisar las diferencias del código y observar una vista previa del resultado en tiempo real.
La diferencia respecto al uso tradicional de asistentes de programación es menos tecnológica que organizativa.
Hasta ahora, buena parte del trabajo con agentes de código ocurre entre un desarrollador y una herramienta. El resto del equipo puede enterarse del resultado cuando aparece un pull request o una demostración. Slack intenta cambiar ese modelo haciendo visible el proceso completo: qué se pidió, qué propuso el agente, qué código modificó y qué comentarios hicieron los demás integrantes del equipo.
Slack Code permite auditar las diferencias del código, visualizar en vivo el resultado generado por el agente, proporcionar retroalimentación y aprobar el trabajo antes de que sea enviado a producción. Cuando la tarea termina, el canal se archiva y conserva el registro como una especie de historial de auditoría.
La función está disponible en todos los planes de Slack. El modelo comercial, sin embargo, deja una pieza importante fuera de Slack: los agentes asociados requieren sus propias compras o suscripciones. Es decir, Slack ofrece el espacio de colaboración, mientras que las empresas siguen pagando por los trabajadores de IA que utilizan dentro de esos espacios.
La lista de socios también revela la importancia estratégica del movimiento. Slack Code se lanzó con agentes de Anthropic, Cognition, GitHub, Vercel y OpenAI. Entre ellos aparecen Claude Code, Devin, GitHub Copilot, Vercel Agent y ChatGPT.
Que ChatGPT y Claude estén juntos dentro de la misma infraestructura de colaboración es especialmente relevante. Salesforce, propietaria de Slack, no está intentando imponer un único agente. Está tratando de convertir Slack en la capa donde diferentes agentes compiten, colaboran y son supervisados por los equipos.
La apuesta encaja con una estrategia que Salesforce viene desarrollando alrededor de los agentes de IA. The Next Web recuerda que en mayo había informado que Marc Benioff quería llevar la programación a Slack y que Salesforce esperaba gastar $300 millones en tokens de Anthropic durante este año. Tres meses después, Slack Code materializa aquella dirección estratégica.
Anthropic, de hecho, ya había avanzado en esta integración con Claude Tag, que permite mencionar a Claude dentro de Slack para asignarle tareas y aprovechar el contexto compartido de los canales. Su responsable de producto, Cat Wu, describió Slack Code como una evolución natural de ese modelo, con personas, contexto y Claude trabajando juntos desde el comienzo.
GitHub plantea la relación de otra manera. Mario Rodriguez, director de producto de la compañía, resumió el modelo como una división del trabajo: los humanos establecen la dirección y los agentes completan el ciclo.
Pero Slack no está entregando las llaves del departamento de ingeniería a los agentes.
Las acciones de mayor riesgo requieren aprobación humana. Antes de que un cambio llegue a producción, el agente prepara el trabajo para que un experto lo revise y dé su aprobación dentro del canal. Slack también mantiene el proceso bajo su modelo existente de seguridad empresarial.
Ese detalle puede terminar siendo más importante que la capacidad de generar código.
El problema empresarial de los agentes de programación no es solamente que puedan cometer errores. También es que sus decisiones pueden quedar ocultas para quienes tienen que responder por ellas. Al trasladar planes, código, revisiones y aprobaciones a un espacio compartido, Slack intenta convertir la actividad de los agentes en un proceso visible y auditable.
La compañía está apostando, en esencia, por que el futuro del desarrollo asistido por IA sea menos parecido a un programador trabajando solo con un copiloto y más parecido a un equipo digital en el que humanos y agentes participan en el mismo proyecto.




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