Solution Box apuesta por el “todo en uno” mientras las empresas aceleran su carrera tecnológica
- angiecantillo1
- hace 1 hora
- 3 Min. de lectura
Francisco Ferrandino, Product Manager Networking, asegura que las compañías que no integren automatización, ciberseguridad y administración centralizada podrían perder competitividad en un mercado donde la velocidad de respuesta ya define los negocios.

La transformación digital dejó de ser una conversación exclusiva de grandes corporaciones. Hoy, incluso las pequeñas y medianas empresas enfrentan una presión creciente para automatizar operaciones, proteger información crítica y responder en tiempo real a clientes cada vez más exigentes. En ese escenario, la integración tecnológica empieza a convertirse en una ventaja competitiva más importante que el precio mismo de la infraestructura.
Esa es la lectura que hace Francisco Ferrandino, Product Manager Networking, quien durante una conversación centrada en redes, videovigilancia y control empresarial defendió el modelo de ecosistemas integrados impulsado por fabricantes como Ubiquiti.
“Hoy en día las respuestas inmediatas te generan negocios”, afirmó Ferrandino durante la entrevista. Según explicó, muchas empresas ya no muestran resistencia al cambio tecnológico como ocurría hace algunos años. Por el contrario, ahora buscan automatización y eficiencia operativa como una necesidad de supervivencia.
El cambio no es menor. Durante años, las compañías construyeron sus áreas tecnológicas a partir de soluciones fragmentadas: un proveedor para networking, otro para cámaras de seguridad, otro para controles de acceso y uno adicional para ciberseguridad.
El resultado fue una acumulación de plataformas desconectadas que, aunque funcionales, generaron complejidad operativa y costos ocultos.
Ferrandino sostiene que ese modelo empieza a agotarse.
“Hay empresas que tienen multimarca, entonces te genera que tengo que estarme pasando de una plataforma a otra para administrar la información”, explicó. “Si no tienes una sola plataforma, vas a tener que hacer diferentes pasos para identificar un problema y eso te puede generar costos, pérdida de dinero y tiempo”.
La narrativa coincide con una tendencia más amplia en la industria tecnológica. Empresas como Cisco, HPE Aruba Networking y Fortinet también han reforzado durante los últimos años sus apuestas por plataformas unificadas capaces de administrar redes, seguridad y dispositivos desde una sola consola.
La diferencia es que fabricantes como Ubiquiti han encontrado un nicho especialmente atractivo entre pequeñas y medianas empresas gracias a costos más accesibles y modelos simplificados de despliegue.
Ese punto aparece como uno de los factores más relevantes del mercado actual. Ferrandino aseguró que todavía persiste la percepción de que la ciberseguridad y la infraestructura avanzada son exclusivas de grandes corporaciones, principalmente por una idea histórica de altos costos de implementación.
Sin embargo, el mercado empezó a moverse en otra dirección.
“Hoy en día hay productos que te cuestan a nivel de mercado 200 o 300 dólares y ya tienes seguridad dentro de la empresa”, señaló. Según explicó, muchos fabricantes ya diseñan soluciones específicas para pymes, ajustando capacidades y precios según el tamaño y necesidad de cada organización.
La democratización tecnológica se acelera en paralelo al aumento de amenazas digitales. Informes recientes de IBM Security y Check Point Software muestran que los ataques cibernéticos dirigidos a pequeñas empresas continúan creciendo, especialmente porque muchas organizaciones siguen operando con esquemas básicos de protección o infraestructura obsoleta.
Ferrandino considera que el verdadero activo crítico ya no es solamente la operación física de una empresa, sino su información.
“Puedo ser una de las empresas más importantes de este mundo, pero si me hackearon la red y me quitaron mi información, ya dejé de ser empresa”, afirmó.
La frase resume una ansiedad creciente en el ecosistema corporativo. Con la expansión del trabajo híbrido, la inteligencia artificial generativa y los modelos de automatización empresarial, las superficies de ataque son cada vez más amplias y dinámicas. El ejecutivo reconoce que la actualización permanente dejó de ser opcional.
“Hoy creamos una regla para evitar una infiltración y por otro lado están viendo cómo brincarse la que ya creé hace cinco minutos”, dijo.
El trasfondo es más profundo que un simple discurso comercial sobre networking. Lo que emerge es una nueva lógica empresarial donde infraestructura, videovigilancia, conectividad y ciberseguridad empiezan a fusionarse en un mismo ecosistema operativo.
En esa visión, la eficiencia ya no depende únicamente de tener más tecnología, sino de qué tan integrada está. Para Ferrandino, el futuro inmediato apunta hacia organizaciones altamente automatizadas y administradas de forma remota, capaces de controlar redes y sistemas distribuidos en múltiples sucursales desde una sola plataforma centralizada.
“Yo puedo tener administración total de la red, tanto a nivel local como remoto”, explicó, refiriéndose a la posibilidad de extender la gestión tecnológica a diferentes sedes corporativas.
La presión sobre las empresas apenas comienza. La inteligencia artificial, los sistemas autónomos y la creciente dependencia digital están elevando las exigencias sobre velocidad, seguridad y capacidad de respuesta. En ese escenario, la discusión ya no parece ser si las compañías deben modernizarse, sino cuánto tiempo pueden sobrevivir sin hacerlo.




Comentarios