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  • Latinoamérica digital, pero no igualitaria: la brecha de género en el sector tech

    A pesar del auge digital, la inclusión femenina sigue siendo una deuda, con tan solo el 20% de los roles directivos en tecnología son ocupados por mujeres. La industria tecnológica en América Latina es protagonista de una transformación sin precedentes. Entre 2020 y 2021, el e-commerce creció un 30% en la región, y se espera un incremento adicional del 20% entre 2024 y 2027, según el estudio de McKinsey & Company “La presencia de mujeres en la industria tech”. Este auge, impulsado por la digitalización acelerada, el aumento de la conectividad y el surgimiento de startups, consolida a la tecnología como motor clave del desarrollo económico. Sin embargo, en este ecosistema dinámico y en constante evolución, la representación de las mujeres sigue siendo limitada, especialmente en posiciones de liderazgo. A pesar de avances previos, el año 2023 marcó un retroceso, los hombres acceden casi cinco veces más a ascensos que las mujeres, y apenas el 20% de las contrataciones para roles de liderazgo han sido femeninas en los últimos tres años. Esta tendencia se agrava con la persistente brecha salarial, que no solo reduce la motivación para permanecer en el sector, sino que refuerza un ciclo de exclusión profesional. A esto se suma una baja proporción de mujeres en redes de mentoría y programas de patrocinio, elementos clave para el desarrollo profesional dentro del entorno tecnológico. Cerrar esta brecha exige medidas tecnológicas y organizativas concretas. Una de las más efectivas es la implementación de procesos de selección equitativos. Estrategias como el modelo “CV-blind”, paneles de entrevistas diversos y criterios de promoción claros pueden ayudar a minimizar sesgos de género en las contrataciones y ascensos. En paralelo, es fundamental ampliar los programas de mentoría y capacitación especializada para mujeres en tecnología, especialmente en áreas críticas como ingeniería de software o gestión de productos digitales. El estudio de McKinsey también resalta la necesidad de auditorías salariales periódicas y políticas de equidad salarial transparentes. Mientras en Europa ya existen regulaciones estrictas al respecto, solo una de cada cuatro grandes empresas latinoamericanas formaliza estas políticas. Sumado a esto, esquemas de trabajo flexibles y licencias de paternidad equitativas también son determinantes para facilitar la reincorporación laboral tras la maternidad y promover un entorno más inclusivo. La tecnología también puede ser parte de la solución. Herramientas analíticas para monitorear brechas salariales, tasas de retención y participación femenina en iniciativas de género permiten a las organizaciones tomar decisiones basadas en datos y visibilizar su progreso. No obstante, aunque en promedio las empresas ejecutan el 81% de los programas planeados, menos del 50% de las personas empleadas reporta participación activa en ellos. Ampliar esa participación y adaptar las iniciativas a las necesidades reales de las mujeres puede marcar la diferencia. En última instancia, aumentar la presencia femenina en el sector tecnológico no solo es una cuestión de justicia social, sino también de competitividad. Las empresas que adopten estrategias sólidas de equidad de género estarán mejor preparadas para atraer talento, innovar con mayor diversidad y liderar el desarrollo de soluciones más inclusivas en el contexto de una economía digital en constante evolución. Le puede interesar: El 20% de las mujeres planea cambiar de empleo mientras la IA redefine el mercado laboral

  • Revolución virtual: el impacto de los creadores digitales en la cultura global

    Con más de 50 mil millones de vistas anuales y figuras como Hatsune Miku y Neuro-sama liderando el cambio, los creadores virtuales ya no son un fenómeno marginal. Un informe de tendencias de YouTube revela cómo los avatares digitales están transformando el entretenimiento, el marketing y la percepción de la autenticidad en línea. En apenas unos años, los creadores virtuales pasaron de ser una rareza curiosa a convertirse en motores culturales con una influencia que rivaliza —e incluso supera— a la de los creadores humanos tradicionales. Así lo demuestra el informe “The Virtual Evolution of the Creator” , elaborado por YouTube Trends, que ofrece un análisis exhaustivo sobre el auge de estos nuevos protagonistas digitales: VTubers, artistas virtuales, humanos virtuales y creadores basados en videojuegos. El concepto de creator economy  ha evolucionado dramáticamente desde los primeros días de YouTube. Hoy, personajes como Hatsune Miku , Code Miko , Lil Miquela  o la IA Neuro-sama  dominan plataformas como YouTube, TikTok o Instagram, y su impacto es tangible: Solo en 2023, 300 creadores virtuales  en YouTube acumularon más de 15 mil millones de visualizaciones , mil millones de ellas provenientes solo de EE. UU. VTubers  como Gawr Gura y Sakura Miko lideran rankings de suscriptores y visualizaciones. Actualmente, 16 de los 20 canales con mayores ingresos por Superchat en la historia  pertenecen a VTubers. Los videos relacionados con VTubers han promediado 50 mil millones de vistas anuales  en los últimos tres años. La figura icónica de Hatsune Miku  alcanzó su pico histórico de popularidad en 2024, con más de 5.5 mil millones de visualizaciones  de contenido relacionado. Cuatro arquetipos virtuales El informe clasifica a los creadores virtuales en cuatro grandes categorías: VTubers : Inspirados en la estética del anime japonés, son los más populares. Muchos son gestionados por agencias como hololive  o Nijisanji . Creadores virtuales en videojuegos : Usan plataformas como Roblox o VRChat para crear sus personajes. Ejemplo: iDatchy  con 1.84 millones de suscriptores. Artistas virtuales : Centran su contenido en la música, como MAVE:  o aespa , mezclando voces reales y generadas por IA. Humanos virtuales : Buscan parecerse a personas reales. Casos como Lil Miquela  (665 mil suscriptores) o Code Miko  (también 665 mil) son prueba del realismo alcanzado. Un fenómeno global y aspiracional Los datos revelan una adopción masiva y creciente: En 2020, menos del 50% de los usuarios estaban abiertos a ver contenido de creadores virtuales. En 2024, el 57% de las personas entre 14 y 44 años en EE. UU. vieron al menos un VTuber  en los últimos 12 meses. Según un estudio de Nifty Kids  en Japón, más niños quieren ser VTubers que YouTubers , lo que refleja un cambio generacional en la percepción del entretenimiento y la autoexpresión. Nuevas reglas para la autenticidad y el marketing Uno de los hallazgos más disruptivos es cómo los avatares sintéticos son percibidos como más auténticos que los creadores tradicionales. En EMEA, el 61% de los usuarios cree que los creadores en YouTube son “auténticamente ellos mismos” , en contraste con medios tradicionales y redes sociales. Este dato es clave para los especialistas en marketing que buscan conectar genuinamente con audiencias jóvenes. Además, los creadores virtuales están redefiniendo los formatos de contenido. Desde shorts con desafíos de baile hasta festivales de gaming como el de Sakura Miko , que reunió a 26 VTubers, estos personajes se adaptan con agilidad a las dinámicas virales del entorno digital. El futuro es ahora (y es virtual) Los avances tecnológicos, la cultura gamer, la democratización del software de captura de movimiento y la evolución de las audiencias jóvenes han creado el terreno perfecto para este fenómeno. El informe lo resume así: “La línea entre subcultura y cultura mainstream se ha borrado. El creador virtual ya no es una novedad tecnológica, sino un arquetipo.” Para las marcas, esto implica repensar sus estrategias. Ya no se trata solo de si colaborar con un creador virtual es viable, sino de cuándo y cómo hacerlo. La oportunidad está servida: conectar con una audiencia global, creativa y digitalmente nativa a través de personajes que son tanto espejo como ficción, tanto avatar como ídolo. Le puede interesar: IA: ¿Hasta dónde llegan los límites éticos?

  • ¿Demasiado inteligente? Google ahora regula cuánto razona su IA

    El nuevo modelo Gemini Flash 2.5 permite ajustar el nivel de razonamiento en cada consulta, con el objetivo de reducir costos operativos y evitar respuestas innecesariamente complejas. Google DeepMind introdujo una nueva funcionalidad en uno de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados de la familia Gemini: un control ajustable que permite decidir cuánto debe “pensar” el sistema al responder una consulta. De acuerdo con MIT Technology Review, esta actualización, incluida en el modelo Gemini Flash 2.5, permite a los desarrolladores reducir el nivel de razonamiento del modelo en tareas simples, evitando así un uso excesivo de recursos computacionales. Desde 2019, el desarrollo de modelos de IA ha seguido principalmente dos caminos: aumentar su tamaño mediante más datos o mejorar el feedback para afinar las respuestas. Sin embargo, hacia finales de 2023, Google y otros actores del sector comenzaron a centrarse en un tercer enfoque: el razonamiento. Este método entrena al modelo para abordar los problemas de manera lógica y metódica, con el objetivo de mejorar su precisión sin necesidad de reconstruirlo desde cero. El problema, como reconoce Tulsee Doshi, líder del equipo de producto de Gemini, es que “el modelo piensa más de lo necesario” cuando se enfrenta a tareas simples. Ese exceso de razonamiento incrementa los costos de ejecución —los resultados pueden ser hasta seis veces más caros— y genera un mayor impacto ambiental. Según datos del sector, algunas tareas complejas pueden llegar a costar más de US$200 por inferencia. Para abordar este desafío, Google implementó un "dial de razonamiento", una herramienta que permite a los desarrolladores fijar un presupuesto computacional para cada tarea. De esta forma, pueden ajustar el nivel de razonamiento según la complejidad del problema, una funcionalidad clave en contextos como la programación, la generación de informes técnicos o el análisis de datos financieros. “Cuanto más puedes iterar sobre ciertas hipótesis y pensamientos, más probable es que encuentres la respuesta correcta”, explica Koray Kavukcuoglu, CTO de DeepMind. No obstante, incluso en tareas complejas, los modelos pueden atascarse o entrar en bucles, como lo evidencian algunos fallos registrados durante el análisis de problemas de química orgánica o código fuente. Esta apuesta por el razonamiento representa un cambio en el paradigma de desarrollo de modelos. “Las leyes de escalado están siendo reemplazadas”, señala Nathan Habib, ingeniero en Hugging Face. En lugar de enfocarse únicamente en modelos más grandes, las empresas ahora buscan mejores resultados a través de tiempos de inferencia más largos y controlados. Aunque el modelo con dial aún no está disponible para consumidores finales, Google planea que esta tecnología siente las bases de una nueva generación de modelos capaces de actuar como agentes autónomos. Para Kavukcuoglu, “el razonamiento es la capacidad clave que construye la inteligencia”, y este avance podría redefinir cómo se diseña y aplica la IA en el futuro cercano. Le puede interesar: Google presentó Gemini 2.5, su LLM más inteligente

  • El Comic Con de Puerto Rico celebró la innovación y creatividad

    Los fanáticos de los comics, entre los cuales se cuentan los techies del país, llevaron su afición a otro nivel. El Centro de Convenciones de Puerto Rico se transformó en un cruce de mundos fantásticos para la vigésima tercera edición en la isla del gran evento que cada año reúne a miles de fanáticos del cine, los cómics, el anime, los videojuegos y la cultura pop. Desde el 18 hasta el 20 de abril de 2025, el Puerto Rico Comic Con (PRCC) ofreció una experiencia inolvidable para los asistentes. Elijah Wood, reconocido por su papel como Frodo en "El Señor de los Anillos", fue una de las principales atracciones del evento. Los fanáticos hicieron largas filas para obtener autógrafos y fotos con el actor. Junto a él, Tyler Hoechlin, conocido por interpretar a Superman en "Superman & Lois" y a Derek Hale en "Teen Wolf", también fue una figura destacada. El evento también contó con la presencia de Troy Baker, famoso por su trabajo en videojuegos como "The Last of Us" y "BioShock Infinite", y Christopher Sabat, la icónica voz de Vegeta y Piccolo en "Dragon Ball Z". La cosplayer Ani Mia añadió un toque especial al evento con su participación. El PRCC 2025 no solo se trató de celebridades. Los asistentes disfrutaron de una amplia gama de actividades, incluyendo paneles exclusivos, competencias de videojuegos, exhibiciones de arte y el tradicional Cosplay Showcase, donde los participantes mostraron sus creativas interpretaciones de personajes favoritos. Además, el evento ofreció una plataforma para artistas y creadores locales, permitiéndoles exhibir y vender sus obras, desde cómics independientes hasta artesanías inspiradas en la cultura pop. Con una asistencia estimada de 50,000 personas, el PRCC 2025 reafirmó su posición como el evento de cultura pop más grande del Caribe. Ricardo Carrión, productor ejecutivo del evento, destacó que el Comic Con es una celebración de la creatividad, la innovación y el talento, y que están orgullosos de apoyar a la industria local y fomentar el crecimiento del sector del entretenimiento en la isla. El Puerto Rico Comic Con 2025 fue más que una convención; fue una celebración de la cultura geek en todas sus formas. Desde los paneles con estrellas internacionales hasta las exhibiciones de talento local, el evento ofreció algo para cada fanático. Con su éxito rotundo, los organizadores ya miran hacia el futuro, prometiendo una edición aún más espectacular en 2026. Le puede interesar: Puerto Rico, ¿la isla de la IA?

  • Del papel al metaverso: cómo XR revoluciona la narrativa literaria

    Tecnologías como la realidad aumentada y virtual permiten convertir la lectura en una experiencia inmersiva, con aplicaciones que van desde novelas interactivas hasta simulaciones educativas. La industria editorial, históricamente dominada por modelos tradicionales y estructuras narrativas lineales, podría estar a las puertas de una transformación profunda impulsada por la tecnología XR. De acuerdo con el Foro Económico Mundial esta categoría, que abarca la realidad aumentada (AR), la realidad virtual (VR) y la realidad mixta (MR), plantea una nueva forma de experimentar la lectura, fusionando los textos con entornos digitales interactivos. Gracias a estas tecnologías inmersivas, los libros podrían dejar de ser objetos estáticos para convertirse en espacios tridimensionales donde los lectores se mueven, interactúan con personajes y exploran narrativas ramificadas. La lectura dejaría de ser un ejercicio pasivo para convertirse en una experiencia activa, en la que las decisiones del usuario modifican el curso de la historia o profundizan su comprensión de los personajes y sus emociones. Esta evolución también tendría un impacto significativo en el ámbito educativo. Los libros de texto podrían incorporar simulaciones visuales en tiempo real: disecciones virtuales en biología, recreaciones históricas o visualizaciones dinámicas de ecuaciones matemáticas. Conceptos abstractos podrían cobrar vida en entornos envolventes, transformando el aprendizaje tradicional en una experiencia multisensorial. Además, la tecnología XR abre nuevas oportunidades comerciales para autores y editoriales. La integración de comercio electrónico en las experiencias de lectura permitiría vender productos relacionados con las obras, desde objetos inspirados en los personajes hasta contenido exclusivo sobre el proceso creativo. Incluso géneros como el periodismo o la no ficción podrían beneficiarse, permitiendo al lector acceder a imágenes de archivo, escenarios reconstruidos o testimonios en primera persona, todo desde una plataforma narrativa integrada. No obstante, esta revolución tecnológica presenta desafíos importantes. La creación de contenido en XR exige la colaboración de múltiples perfiles como escritores, desarrolladores, diseñadores e ingenieros, lo que eleva los costos y la complejidad del proceso editorial. También existen barreras tecnológicas, ya que no todos los lectores cuentan con dispositivos compatibles o de alta gama. La accesibilidad será un factor clave para su adopción masiva. A ello se suman cuestiones legales y de propiedad intelectual aún sin resolver. La tecnología de encuadernación e interacción XR se encuentra en proceso de patente, lo que limita su implementación. Además, la distribución de derechos y regalías entre autores y equipos técnicos plantea nuevos escenarios regulatorios para la industria. Aun así, el cambio parece inminente. En un entorno digital donde la atención del público se reparte entre plataformas interactivas y contenidos dinámicos, los libros pueden seguir siendo relevantes si adoptan estos nuevos lenguajes. Le puede interesar: ¿Realidad aumentada o IA? Snap fusiona ambas en sus nuevos lentes de video

  • Larga vida a la basura electrónica

    El reciclaje tecnológico en República Dominicana y Puerto Rico es una deuda ambiental pendiente. En una era definida por la constante innovación y obsolescencia programada, la vida útil de los dispositivos tecnológicos se ha reducido drásticamente. Cada año, millones de celulares, laptops, tablets, televisores y electrodomésticos inteligentes son desechados en todo el mundo. En República Dominicana y Puerto Rico, esta tendencia ha generado un desafío ambiental creciente: ¿qué hacer con la montaña invisible de desechos electrónicos que se acumula silenciosamente? Según cifras del Global E-waste Monitor, América Latina y el Caribe generaron en conjunto más de 1.2 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2022. Aunque no existen estadísticas oficiales recientes desagregadas por país para República Dominicana y Puerto Rico, organizaciones ambientales estiman que ambos territorios contribuyen significativamente a este volumen debido a su alta tasa de consumo de tecnología importada. En Puerto Rico, se estima que cada habitante genera entre 10 y 12 kilos de basura electrónica al año. En República Dominicana, si bien el consumo per cápita es más bajo, la informalidad del manejo de estos residuos y la carencia de una infraestructura robusta para su tratamiento agravan el impacto ambiental. Muchos de los aparatos electrónicos en desuso terminan en vertederos a cielo abierto, donde los materiales tóxicos como plomo, mercurio, cadmio y retardantes de llama bromados se filtran al suelo y las aguas subterráneas. En el caso de Puerto Rico, la saturación de los vertederos y las restricciones de exportación complican aún más el reciclaje de estos productos. En República Dominicana, el problema se agrava por la existencia de “chatarreros informales” que desmantelan equipos sin medidas de protección, liberando sustancias peligrosas al ambiente y exponiéndose a serios riesgos para la salud. Tanto en Puerto Rico como en República Dominicana han surgido esfuerzos para abordar el reciclaje tecnológico, aunque aún se encuentran lejos de alcanzar una escala suficiente. En Puerto Rico, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) promueve desde hace años campañas de recogido de electrónicos y trabaja con empresas privadas como PR E-Waste y Green Tech Recycling, que ofrecen servicios de recolección y manejo especializado. Sin embargo, la falta de campañas educativas continuas y de incentivos para el consumidor limita su impacto. En República Dominicana, el Ministerio de Medio Ambiente ha colaborado con iniciativas como “Eco E-Waste RD” y otras fundaciones privadas que realizan jornadas de recolección en plazas comerciales, universidades y empresas. Pero estas jornadas suelen ser esporádicas y de cobertura limitada. Una luz de esperanza se vislumbra en el Proyecto de Ley de Gestión Integral de Residuos Electrónicos, que busca establecer un marco normativo para regular la recolección, tratamiento y disposición final de estos desechos. Sin embargo, la ley aún no ha sido aprobada ni discutida con la urgencia que el tema amerita. El reciclaje tecnológico no es solo una necesidad ambiental, sino también una oportunidad económica. Diversos estudios internacionales han demostrado que, bien gestionado, el e-waste puede convertirse en una fuente valiosa de metales como oro, cobre, plata y litio. En este sentido, ambos territorios podrían fomentar la creación de centros de acopio y reciclaje que no solo reduzcan el impacto ambiental, sino que también generen empleos verdes y fomenten una economía circular. Sin embargo, esto requeriría políticas públicas decididas, incentivos fiscales para las empresas y un cambio cultural en la forma en que consumidores se relacionan con la tecnología. En países como Estados Unidos y varios miembros de la Unión Europea, fabricantes como Apple, Samsung y HP están obligados por ley a ofrecer programas de devolución y reciclaje de productos. En República Dominicana y Puerto Rico, estas iniciativas existen, pero de forma limitada y sin una campaña de concienciación fuerte que las respalde. El consumidor también tiene un papel crucial: guardar dispositivos obsoletos en gavetas o desecharlos sin criterio solo prolonga el problema. La educación ambiental sobre la importancia de reciclar adecuadamente es tan importante como la infraestructura misma. El reciclaje de dispositivos tecnológicos en República Dominicana y Puerto Rico es, hoy por hoy, una asignatura pendiente. Las islas están en una encrucijada entre el avance tecnológico y la sostenibilidad ambiental. Convertir los residuos electrónicos en una oportunidad económica y ambiental requiere voluntad política, compromiso empresarial y acción ciudadana. De lo contrario, lo que hoy parece un problema invisible, pronto podría convertirse en una crisis irreversible. Le puede interesar: Una región tecnológica y verde

  • Past Post: la insurtech del más allá

    En una nueva entrega de nuestro espacio de IT NOW Insurtech VIP Lounge, Hugues Bertin, Founder & CEO de Digital Insurance LatAm, nos habla de una una plataforma que transforma la muerte en un acto de amor, continuidad y responsabilidad . Descubrir Past Post puede generar un poco de inquietud, ya que hablar de la muerte siempre resulta un tema delicado. Sin embargo, en el mundo de los seguros, tratamos con riesgos todo el tiempo. ¿Y si este sector del "Death Tech" pudiera tener un impacto social significativo, ayudándonos a trascender más allá de nosotros mismos? Hoy, para explorar esta fascinante propuesta, me reúno con Miguel Farrell, CEO de Past Post. Todo comenzó con una pregunta profundamente humana: ¿Cómo me despido de quienes amo cuando ya no esté? Esa inquietud la tuvo Juan Carlos Arouesty, uno de los socios, quien quería asegurarse de que su voz y su voluntad llegaran a su esposa e hijos incluso en su ausencia. Aquella necesidad detonó algo más grande y, en 2022, nació Past Post, una plataforma que transforma la muerte en un acto de amor, continuidad y responsabilidad. No es solo una app, es una herramienta para trascender, para que las palabras, decisiones y legado lleguen justo cuando más se necesitan. Descubrieron que el verdadero problema no era la falta de planificación, sino el silencio que rodea la muerte. La mayoría de las personas quiere prepararse, pero no sabe por dónde empezar. Su mayor temor no es partir, sino dejar atrás un caos emocional, legal o financiero. Ahí entendieron algo clave: no se trata de hablar de la muerte, sino de amor, paz y continuidad, de transformar el tabú en una conversación posible. Miguel me cuenta que encontrar tracción no fue fácil. El reto no era técnico, era cultural: se enfrentaron al mayor tabú de todos. Pero cuando cambiaron la narrativa, todo comenzó a fluir. Hoy, Past Post supera las 16,000 descargas orgánicas, con una curva B2B en crecimiento, un CAC en descenso y una comunidad cada vez más comprometida. Por eso lanzaron su podcast "Antes de Morir", y funcionó. Apostaron al edutainment: educar entreteniendo, informar con empatía, sin solemnidad. Al cambiar el tono —de lo oscuro a lo humano— ocurrió algo mágico: la gente empezó a abrirse, a hablar, a preguntar, a conectar. El deseo de dejar todo en orden siempre ha estado ahí. Solo hacía falta una voz que dijera: "No estás solo, aquí empieza." Como SaaS, Past Post ofrece membresías que incluyen mensajes póstumos en voz, listado patrimonial, preferencias funerarias, instrucciones para dependientes y mascotas, cierre de redes sociales y seguros de vida con gastos funerarios integrados, operados por MAPFRE. Todo sin examen médico y directo en la plataforma, creando una experiencia integral donde el seguro es solo una parte de un cierre completo. El reto era asegurar que un mensaje llegara intacto, incluso décadas después. Por eso utilizan blockchain y NFTs para blindar el legado. Past Post conecta Web2 y Web3 con firma digital, prueba de vida, NOM-151 y una IA empática que acompaña si el usuario se quiebra al grabar su mensaje. Past Post desarrolló seguros de vida y gastos funerarios con MAPFRE. Todo comenzó con una pequeña aseguradora en Monterrey, hasta que los descubrió y propuso colaborar. Mientras MAPFRE aportó cobertura y solidez, Past Post sumó lo que la industria había olvidado: emoción, empatía y conexión humana. Porque el seguro es racional, pero su uso es profundamente emocional, y ahí es donde Past Post marca la diferencia. Muchos creen que esto es solo para adultos mayores, pero las nuevas generaciones están más abiertas que nunca a planificar su futuro digitalmente. La economía plateada es solo el comienzo; lo que viene en Insurtech y Deathtech para jóvenes de 30 a 45 años es prometedor. Por eso, diseñaron una plataforma cálida, intuitiva y accesible, sin fricciones ni solemnidad. Hasta ahora, no han tenido que intervenir tras el fallecimiento de un cliente y lo dicen con alegría: todos siguen vivos. Sin embargo, ya han vivido momentos poderosos, como personas que graban su primer “te amo” con voz temblorosa o familias que, al recibir un mensaje de prueba, deciden dejar el suyo. Una anécdota los marcó: una usuaria de 70 años grabó su mensaje póstumo, pero lo envió por error. Su familia creyó que había fallecido, hasta que ella misma llamó diciendo: “¡Estoy más viva que nunca… pero ya me escucharon!”. Desde entonces, agregaron doble confirmación para enviar mensajes finales. Para el futuro de Past Post, su visión es seguir desarrollando productos en México, su base y laboratorio emocional. Sin embargo, la problemática que abordan es global, lo que les permite escalar su solución más allá de las fronteras. Actualmente, ya están expandiéndose en Chile, Colombia, Italia, Brasil y EE.UU., donde existen más de 80 mil millones de dólares en activos sin reclamar. Su plataforma está lista y disponible en español, inglés, italiano y portugués, adaptándose a cualquier aseguradora. Porque, al final, todos nos iremos… y lo que realmente queremos dejar no es solo un recuerdo, sino paz. Le puede interesar: Olé Life: una neoaseguradora basada en Puerto Rico

  • Comportamientos extraños de ChatGPT o3 desconciertan y preocupan a los primeros usuarios

    El recientemente lanzado modelo de razonamiento de OpenAI sorprendió a muchos con habilidades que rozan lo inexplicable: desde resolver laberintos complejos en tiempo récord hasta identificar lugares del mundo con solo una imagen. Pero lo que más inquieta son sus aparentes "intenciones" y afirmaciones imposibles. El último modelo de OpenAI, conocido como ChatGPT o3 , está causando tanto admiración como inquietud entre quienes lo han puesto a prueba en sus primeras semanas de funcionamiento. Su nivel de sofisticación es innegable, pero junto con sus impresionantes capacidades han comenzado a emerger comportamientos inesperados —y en algunos casos, desconcertantes— que plantean nuevas preguntas sobre los límites de la inteligencia artificial actual. Una de las primeras señales de rareza fue reportada por un usuario en X (antes Twitter), quien notó que el modelo comenzó a utilizar frases como " nosotros creemos " o " nuestro enfoque sugiere ", como si estuviera hablando desde una identidad colectiva. ¿Es una alucinación lingüística o un indicio de una representación interna más compleja de su "yo"? Aún más perturbador, algunos usuarios aseguran que o3 sabía sus nombres sin que se los dijeran . Aunque esto podría explicarse por indicios contextuales o información previa del perfil, la falta de una fuente explícita genera suspicacia. Superpoderes digitales Más allá del lenguaje, lo que realmente parece salido de una película de espías son las habilidades visuales del modelo. ChatGPT-o3 puede “mejorar” imágenes y encontrar detalles minúsculos que a simple vista pasan desapercibidos. En pruebas informales, ha sido capaz de deducir en qué parte del mundo fue tomada una fotografía , sin metadatos ni ubicación geográfica visible. Otro ejemplo notable: resolvió un laberinto de 200×200 casillas en apenas 4 minutos y 40 segundos , una hazaña que, en condiciones normales, requeriría una estrategia de planificación de alto nivel y potencia de cálculo considerable. Afirmaciones imposibles Pero también está el caso de las declaraciones inexplicables. El laboratorio de IA sin fines de lucro Transluce  reportó a TechCrunch  que o3 afirmó estar utilizando una MacBook Pro 2021 para ejecutar código “fuera de ChatGPT” . Algo que, por definición, no puede hacer: el modelo no tiene cuerpo físico ni acceso a un entorno local como el de una laptop. Este tipo de declaraciones ha despertado dudas sobre qué tan consciente es el modelo de sus propias limitaciones o si, por el contrario, simplemente genera respuestas que “suenan bien”, sin validarlas contra una lógica de realidad. Estos casos no necesariamente indican que ChatGPT o3 haya cruzado una línea hacia la conciencia o la intención, pero sí revelan una tendencia cada vez más marcada en los sistemas de IA avanzados: el surgimiento de comportamientos emergentes , es decir, capacidades o reacciones no previstas explícitamente durante su entrenamiento. La hipótesis más aceptada por ahora es que este tipo de resultados provienen de la enorme escala y complejidad de los modelos actuales. La cantidad de parámetros y combinaciones posibles dentro de su arquitectura neuronal puede dar lugar a patrones impredecibles, incluso para sus propios creadores. ¿Qué sigue? La sensación general es de asombro, pero también de alerta. Si estas características son apenas el comienzo, ¿cuántas más podrían estar ocultas bajo la superficie? ¿Estamos preparados para interactuar con inteligencias que no solo superan nuestra capacidad de razonamiento lógico, sino también nuestra comprensión de sus motivaciones y respuestas? A medida que la IA avanza hacia niveles cada vez más complejos, quizás sea momento de redefinir no solo nuestras expectativas, sino también nuestros protocolos de seguridad, ética y transparencia. Porque si algo nos ha enseñado ChatGPT-o3 es que la inteligencia artificial moderna ya no solo responde… también sorprende. Le puede interesar: Grok Studio: la apuesta de xAI para la creación colaborativa de documentos y apps

  • ¿Cómo la IA está transformando las amenazas digitales?

    Las herramientas de IA están permitiendo a los ciberdelincuentes crear fraudes cada vez más sofisticados, desde sitios web de comercio electrónico falsos hasta ofertas de trabajo fraudulentas. La inteligencia artificial generativa amplia dramáticamente las capacidades de los actores maliciosos en el ciberespacio. Así lo demuestra la novena edición de Cyber Signals, donde Microsoft expone cómo la IA permite a los delincuentes crear sitios fraudulentos, deepfakes, correos de phishing y hasta entrevistas laborales simuladas con una facilidad técnica sin precedentes. Sin embargo, el informe también revela cómo la misma tecnología está siendo utilizada para fortalecer las defensas. Entre abril de 2024 y abril de 2025, Microsoft frustró intentos de fraude por un total de US$4 mil millones, bloqueó 49,000 inscripciones fraudulentas de sociedades y rechazó en promedio 1,6 millones de registros automatizados por hora. Esta escala refleja tanto el volumen de la amenaza como el despliegue tecnológico requerido para contenerla. Uno de los focos del informe son los esquemas de fraude electrónico que, mediante IA, simulan comercios reales con reseñas, imágenes y chatbots convincentes. Estos bots, diseñados para retener clientes y aplazar devoluciones, ahora son enfrentados por tecnologías defensivas como Microsoft Defender for Cloud, que detecta amenazas en tiempo real en entornos Azure. En el ámbito de navegación, Edge incorpora modelos de aprendizaje profundo para identificar errores tipográficos en URLs y suplantaciones de dominio. También destaca SmartScreen, una función basada en la nube que analiza sitios, archivos y apps según su reputación para prevenir ataques de phishing y descargas maliciosas. El fraude laboral también continua escalando con estafadores que usan IA para crear perfiles falsos, redactar ofertas engañosas y conducir entrevistas mediante deepfakes. Frente a esto, Microsoft impulsa la autenticación multifactor para empleadores y desarrolló sistemas de detección de empleos falsos en LinkedIn. En palabras del equipo antifraude de Microsoft, estas medidas son parte del principio de fraude resistente por diseño, un enfoque que obliga a los productos nuevos a incorporar controles antifraude desde su concepción. Otro punto crítico abordado es el abuso del software legítimo. El caso del grupo Storm-1811 es ilustrativo: usaron Quick Assist, herramienta de asistencia remota de Windows, para hacerse pasar por soporte técnico. Aunque estos ataques no usaron IA, mostraron cómo la ingeniería social puede vulnerar sistemas bien protegidos. En respuesta, Microsoft introdujo alertas explícitas antes de otorgar control remoto y bloquea diariamente más de 4.000 conexiones sospechosas. En paralelo, se destaca la huella digital impulsada por IA, una tecnología que analiza señales de riesgo para interrumpir sesiones de asistencia antes de que se concreten estafas. Este enfoque proactivo también se extiende al ecosistema, Microsoft colabora con entidades globales a través de la Digital Crimes Unit (DCU), aplicando algoritmos de aprendizaje automático para rastrear y neutralizar redes delictivas. Le puede interesar: IA: ¿Hasta dónde llegan los límites éticos?

  • Carrera contra las máquinas: robots humanoides compiten en una media maratón en China

    El evento en Beijing enfrentó a miles de corredores humanos contra 21 robots humanoides, en una carrera inédita que reveló los avances y límites de la robótica oriental. Solo dos androides lograron completar el exigente recorrido en el tiempo establecido. Foto: Tingshu Wang/Reuters El amanecer del sábado en Beijing fue escenario de un evento tan futurista como simbólico: una media maratón de 13 millas (21 kilómetros) en la que, junto a miles de corredores humanos, participaron 21 robots humanoides diseñados por empresas chinas. El evento, promocionado como una vitrina de la innovación tecnológica del país, puso a prueba la resistencia y estabilidad de estos androides en condiciones reales, según publicó el Wall Street Journal . Aunque China ha expresado su ambición de liderar el desarrollo global de robots humanoides para 2027, el resultado fue una muestra tanto del progreso como de los desafíos pendientes. Mientras algunos robots lograron desplazarse con fluidez, otros apenas avanzaron unos metros antes de colapsar o desorientarse. Entre todos los participantes metálicos, uno destacó: Tien Kung Ultra , un robot de 1,75 metros de altura y 52 kilos de peso, desarrollado por el Beijing Humanoid Robot Innovation Center  (X-Humanoid), un consorcio entre UBTech, Xiaomi y el gobierno local. Con una cabeza negra, camiseta naranja y zapatillas con suelas de goma para absorber impactos, el robot fue el primero de su clase en cruzar la meta en 2 horas, 40 minutos y 42 segundos . Para lograrlo, su equipo implementó mejoras clave: piernas más largas, materiales más resistentes en las articulaciones de la cadera, baterías intercambiables —que se reemplazaron tres veces durante la carrera— y un sistema de seguimiento inalámbrico que lo mantenía a una distancia constante de un corredor humano. La competencia fue una auténtica prueba de fuego. Con un recorrido que incluía tramos planos y colinas, además de 14 curvas (seis a la izquierda y ocho a la derecha), los desarrolladores debieron entrenar a los robots para mantener el equilibrio y evitar caídas. Algunos, como Shennong , no lograron superar ni el inicio: tras tambalearse descontroladamente, colisionó con una valla y se desarmó frente al público. Otros, como Huanhuan , simplemente decidieron sentarse a mitad del trayecto y no continuar. El humanoide Little Rascal N2 , de apenas 1,22 metros de altura, fue el segundo robot en completar el recorrido dentro del tiempo original. La organización extendió luego el límite a 4 horas y 10 minutos para permitir que más robots alcanzaran la meta. Más allá del espectáculo, el evento refleja una tendencia creciente: el uso de robots humanoides en entornos exigentes, como fábricas automatizadas o servicios públicos. Para los desarrolladores, dotar a los robots de habilidades humanas básicas —como correr, mantener el equilibrio o adaptarse a terrenos variados— es esencial para su aplicación industrial. Tang Jian, CTO del centro de innovación detrás de Tien Kung Ultra, lo resume así: “Correr es una habilidad básica del ser humano. Si estamos creando robots humanoides, debemos darles esas habilidades también”. La carrera también simboliza la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos, especialmente en áreas como inteligencia artificial, robótica y automatización. El gobierno chino apoya con fuerza este desarrollo mediante subsidios, beneficios fiscales y bonificaciones de talento. Pero aún queda camino por recorrer: los robots actuales tienen una autonomía limitada (menos de dos horas por carga), componentes frágiles que requieren materiales caros, y movimientos que dependen en gran parte de asistencia humana o control remoto. La carrera dejó una clara impresión: los robots humanoides han avanzado a pasos firmes, pero aún corren —literalmente— detrás de los humanos. Eso sí, con cada nueva competencia, se acercan un poco más. Le puede interesar: Gemini Robotics: Google DeepMind redefine el futuro de la robótica con IA avanzada

  • IA: ¿Hasta dónde llegan los límites éticos?

    El avance de la inteligencia artificial trae preocupaciones éticas fundamentales, como los sesgos en los modelos y la protección de datos sensibles. Expertos del sector analizan los desafíos más relevantes en este aspecto, abogando por una regulación adecuada, la necesidad de supervisión humana y la importancia de garantizar que esta tecnología beneficie a todos sin comprometer derechos. La inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo vertiginoso, transformando industrias y la vida cotidiana. Sin embargo, su implementación no está exenta de preocupaciones éticas que requieren atención inmediata. La falta de regulación clara y los riesgos inherentes a los algoritmos han generado un debate global sobre cómo garantizar que la IA beneficie a la sociedad sin comprometer derechos fundamentales. Uno de los principales desafíos éticos es la presencia de sesgos en los modelos de IA. Jimy Andrés Ortiz, DS Sales Consultant AI para GBM, destaca que “los modelos de IA pueden adoptar prejuicios de los datos con los que fueron capacitados, lo que puede conducir a decisiones discriminatorias en sectores como la contratación, el crédito y la seguridad pública”. La falta de diversidad en los datos de entrenamiento puede provocar resultados que afecten negativamente a determinados grupos poblacionales, reforzando desigualdades existentes. Álvaro Andrade, director - vendor management de TD Synnex para Latinoamérica, también enfatiza este punto al señalar que “el sesgo en los algoritmos es una de las preocupaciones más destacadas, ya que afecta la confianza en los resultados producidos por los modelos de IA. [...] La equidad en el acceso a los beneficios de la IA sigue siendo limitada por factores económicos y de mercado”. Por su parte, Gloria Cabero, directora de Marketing de SAS México, Caribe y Centroamérica, alerta sobre cómo “el sesgo en los algoritmos [...] puede perpetuar o amplificar desigualdades existentes”, mientras que Glenda Kok, Chief of Technology & Commerce de VML para Latinoamérica, resalta que “a menudo, el volumen de datos disponible no refleja la diversidad de la región, lo que puede generar sesgos en los algoritmos y afectar la equidad en el acceso a los beneficios de la IA”. Por otra parte, la automatización impulsada por la IA plantea interrogantes sobre su impacto en el empleo. Ortiz advierte que “la automatización [...] puede sustituir labores convencionales, impactando a sectores que se apoyan en tareas repetitivas”. No obstante, también reconoce que esta transformación abre nuevas oportunidades laborales en el desarrollo y administración de modelos de IA, lo que exige una adaptación de la fuerza laboral. En sectores críticos, como la salud y las finanzas, las decisiones tomadas por modelos de IA pueden tener consecuencias significativas. Ortiz enfatiza que “las compañías deben garantizar que exista supervisión humana en la toma de decisiones cruciales impulsadas por IA”, asegurando mecanismos de transparencia y facilidad de interpretación. Lea la nota completa en la edición 165 de revista IT NOW

  • El ojo digital que podría transformar las calles de República Dominicana

    El país evalúa incorporar cámaras inteligentes de fiscalización automática en su red vial. La posibilidad de instalar cámaras automatizadas para sancionar infracciones de tránsito de forma inmediata ha comenzado a tomar fuerza en la agenda de modernización vial de República Dominicana. Este tipo de sistemas, ya comunes en países como Estados Unidos, España, Brasil o Colombia, son una combinación de cámaras de alta resolución, algoritmos de inteligencia artificial (IA), sensores y bases de datos interconectadas que permiten detectar en segundos una violación de las normas de tránsito y emitir una multa de forma remota. Este enfoque busca responder a un desafío persistente: la elevada tasa de accidentes de tránsito en el país, una de las más altas del continente, según la Organización Mundial de la Salud. También podría aliviar la presión sobre el limitado número de agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), al permitir fiscalización continua sin intervención humana directa. Las cámaras de fiscalización automatizada integran varios componentes tecnológicos clave: 1. Cámaras de alta resolución: Equipadas para capturar imágenes nítidas de vehículos incluso en movimiento a altas velocidades. Algunas poseen visión nocturna y capacidad para leer placas bajo condiciones climáticas adversas. 2. Sistema de reconocimiento de matrículas (LPR, por sus siglas en inglés): A través de visión computacional, estas cámaras identifican las matrículas de los vehículos y las cruzan en tiempo real con bases de datos de vehículos registrados, licencias vencidas, pagos pendientes y reportes de robo. 3. Detección de infracciones mediante IA: Algoritmos especializados analizan patrones de comportamiento para identificar situaciones como exceso de velocidad, cruce de semáforos en rojo, uso indebido de carriles o estacionamiento en zonas prohibidas. Estos algoritmos aprenden con el tiempo para minimizar errores. 4. Integración con sistemas de gestión y cobro: Una vez detectada una infracción, el sistema genera automáticamente un expediente con evidencia fotográfica y lo envía al titular del vehículo. Algunos sistemas incluso permiten el pago inmediato por canales digitales. La implementación de estas tecnologías podría tener impactos positivos significativos en varios niveles: - Reducción de accidentes: La experiencia internacional muestra que los sistemas de multas automatizadas pueden reducir infracciones graves hasta en un 40%, según datos del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) en Estados Unidos. - Eficiencia institucional: Facilita la fiscalización en puntos donde es difícil mantener presencia policial constante, como avenidas de alta velocidad, zonas escolares o intersecciones complejas. - Combate a la corrupción: Al eliminar la intermediación humana en el proceso de imposición de multas, se reduce la discrecionalidad y la posibilidad de acuerdos informales entre conductores y agentes. - Datos para políticas públicas: Las cámaras generan grandes volúmenes de datos que pueden ser utilizados para planificar intervenciones viales, medir el impacto de políticas públicas o rediseñar el flujo del tránsito. Sin embargo, el despliegue de esta tecnología también plantea interrogantes que deben abordarse con anticipación: - Privacidad ciudadana: El uso constante de cámaras conectadas a sistemas de reconocimiento de matrículas y rostros puede ser visto como una forma de vigilancia masiva. Es esencial garantizar que los datos recolectados tengan un uso legítimo, estén protegidos y no se utilicen para otros fines sin consentimiento. - Errores del sistema: Aunque cada vez más precisos, los sistemas automatizados no están exentos de fallos. La identificación errónea de vehículos o contextos puede generar multas injustas, lo que implica que debe existir un mecanismo claro, transparente y ágil para impugnar sanciones. - Desigualdad tecnológica: Si la notificación y el pago de multas se gestiona exclusivamente por plataformas digitales, una parte de la población sin acceso a internet o medios digitales podría quedar rezagada o desinformada. - Resistencia social: En países donde la cultura de respeto a las normas viales es débil o la confianza institucional es baja, la implementación de sistemas automatizados puede generar rechazo o interpretarse como una medida meramente recaudatoria. Para que esta tecnología funcione de manera efectiva en el país, se necesita una base legal robusta, infraestructura tecnológica segura, inversión en mantenimiento y campañas de sensibilización ciudadana. Además, deben definirse los lineamientos sobre qué entidades tendrán acceso a los datos, cómo se gestionarán los cobros, y qué criterios se utilizarán para seleccionar los puntos de instalación. También es clave que exista interoperabilidad con los registros actuales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), DIGESETT y la Procuraduría General de la República para que las sanciones sean vinculantes y exigibles. La automatización del control de tránsito representa un cambio estructural en la forma en que se concibe la seguridad vial. No se trata solo de sancionar con mayor efectividad, sino de establecer un entorno urbano más ordenado y predecible. La tecnología ofrece herramientas, pero su éxito dependerá de cómo se aplique y de la confianza que inspire en la ciudadanía. República Dominicana está en una encrucijada: aprovechar estas herramientas para transformar su cultura vial o replicar esquemas que, aunque modernos, podrían quedar desacreditados por una implementación deficiente. El reto no es técnico. Es institucional, ético y ciudadano. Le puede interesar: Los camiones eléctricos cambian la ruta en República Dominicana y Puerto Rico

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