top of page

Resultados de la búsqueda

Se encontraron 8278 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • Google lleva la IA al flujo de trabajo: Chrome convierte los prompts de Gemini en activos reutilizables

    La firma introduce “Skills” en su navegador, una funcionalidad que marca un paso clave hacia la estandarización del trabajo con modelos generativos. La evolución de la inteligencia artificial está dejando atrás la fase de interacción improvisada. En su lugar, emerge una lógica más estructurada: convertir instrucciones en activos reutilizables. Eso es precisamente lo que propone Google con el lanzamiento de “Skills” en Chrome, una nueva funcionalidad que permite guardar y reutilizar prompts de Gemini en múltiples páginas y sesiones. El cambio puede parecer incremental, pero apunta a un problema profundo: la fricción en el uso cotidiano de la IA. Hasta ahora, tareas repetitivas como comparar productos o transformar recetas requerían reescribir o copiar instrucciones una y otra vez. Con “Skills”, esos prompts se convierten en módulos ejecutables. Se pueden guardar desde el historial de conversaciones, activarse con un comando simple y reutilizarse en cualquier pestaña del navegador vinculada a la misma cuenta. La implicación es estratégica. La IA deja de ser una interfaz conversacional y comienza a comportarse como una capa programable dentro del flujo de trabajo. Este enfoque conecta con una tendencia más amplia en la industria: la modularización de capacidades de IA. Frameworks similares, desarrollados por otros actores del ecosistema, buscan empaquetar instrucciones en unidades reutilizables para reducir la dependencia de expertos y acelerar la adopción. También anticipa una nueva forma de productividad. En lugar de interactuar con modelos desde cero, los usuarios construirán bibliotecas personales o corporativas de “habilidades”, estandarizando procesos y reduciendo variabilidad. Por ahora, la funcionalidad está disponible inicialmente en inglés en Estados Unidos, pero su lógica es universal. Si los prompts fueron el lenguaje inicial de la IA generativa, las “Skills” podrían convertirse en su sistema operativo. Puede interesarle: Codex, el agente de OpenAI que transforma prompts en código funciona l

  • Donde la IA falla: los límites invisibles en tareas financieras que frenan su adopción

    Un análisis de Mercor revela que los sistemas de inteligencia artificial aún tropiezan en tareas clave del ámbito financiero, exponiendo fallas estructurales que van más allá de simples errores técnicos. La narrativa dominante sobre la inteligencia artificial en finanzas suele centrarse en eficiencia, automatización y velocidad. Pero un informe de Mercor introduce una visión menos optimista: cuando se enfrenta a tareas complejas del mundo financiero, la IA falla, y lo hace de formas predecibles. El documento identifica patrones claros. Los modelos tienden a equivocarse no por falta de información, sino por limitaciones estructurales en razonamiento, manejo de ambigüedad y consistencia lógica. En tareas como modelado financiero, análisis de estados o interpretación de escenarios, los sistemas pueden producir respuestas plausibles pero incorrectas, un problema particularmente crítico en contextos donde la precisión es obligatoria. Este fenómeno se alinea con una preocupación creciente en la industria. Gartner advierte que los sistemas de IA generan valor inicialmente en dimensiones no financieras, como mejor toma de decisiones o mayor agilidad organizacional, antes de reflejarse en resultados económicos . En finanzas, donde cada error tiene impacto directo en el negocio, ese desfase se vuelve especialmente problemático. Además, el informe de Mercor sugiere que los fallos no son aleatorios. Existen “modos de error” recurrentes, incluyendo: Inferencias incorrectas a partir de datos incompletos. Sobreconfianza en respuestas imprecisas. Incapacidad para manejar múltiples variables interdependientes. Dificultades en cálculos encadenados o lógica secuencial. Estas limitaciones ayudan a explicar por qué muchas empresas siguen estancadas en la fase piloto. A pesar de inversiones crecientes, la IA no logra escalar en funciones críticas. El resultado es una brecha entre expectativas y realidad que ya impacta decisiones estratégicas. El contexto macro refuerza esta lectura. Más del 40% de los proyectos de IA podrían fracasar antes de 2027 debido a costos elevados y falta de valor claro . En áreas como finanzas, donde los estándares de precisión son más altos, esa tasa podría ser incluso mayor. Sin embargo, el informe no sugiere abandonar la tecnología, sino entenderla mejor. La clave está en redefinir dónde y cómo se utiliza. En lugar de reemplazar procesos complejos, la IA puede ofrecer valor como herramienta de apoyo, augmentando el trabajo humano en lugar de sustituirlo. La lección es incómoda pero necesaria. La inteligencia artificial no falla por ser inmadura, sino porque se le exige operar en dominios donde el margen de error es cero. Y en finanzas, ese margen sigue siendo, por ahora, exclusivamente humano. Relacionado con el tema: Open AI propone tres cambios en el esquema laboral para aprovechar la automatización

  • Meta crea un clon de IA de Mark Zuckerberg para hablar con sus empleados

    La compañía avanza en su apuesta por la “superinteligencia personal” con un avatar hiperrealista del CEO capaz de interactuar con trabajadores, en una señal de cómo la inteligencia artificial empieza a redefinir el liderazgo corporativo. Meta está probando una idea que, hasta hace poco, parecía ciencia ficción corporativa: convertir a su CEO, Mark Zuckerberg, en un sistema de inteligencia artificial capaz de interactuar con empleados en su nombre. Según reportes citados por Ars Technica y el Financial Times, la compañía desarrolla un “personaje” de IA entrenado con la voz, los gestos, el tono y el pensamiento estratégico del fundador. El objetivo es que los trabajadores puedan mantener conversaciones, recibir feedback e incluso acceder a la visión del CEO sin necesidad de interactuar directamente con él. El sistema forma parte de una iniciativa más amplia para crear personajes 3D fotorealistas impulsados por IA, capaces de interactuar en tiempo real. Pero este caso es distinto: no se trata de un chatbot de atención al cliente ni de un avatar para usuarios, sino de una extensión digital del liderazgo ejecutivo. La escala del experimento es significativa. Meta cuenta con unos 79.000 empleados, lo que convierte cualquier intento de “democratizar” el acceso al CEO en un problema logístico. La IA aparece como solución: una capa de comunicación que elimina jerarquías intermedias y amplifica la presencia del liderazgo. Zuckerberg no es un espectador en este proceso. Dedica entre 5 y 10 horas semanales a programar y revisar proyectos de IA, lo que refleja un involucramiento poco habitual para un CEO de su tamaño. El movimiento encaja con una transformación más profunda dentro de Meta. La empresa ha reorganizado equipos, apostado por estructuras más planas y promovido herramientas de IA que ya han incrementado en un 30% la productividad de algunos ingenieros desde 2025. Pero también abre preguntas incómodas. Si un CEO puede ser replicado como sistema, ¿qué parte del liderazgo sigue siendo humana? ¿La toma de decisiones, la cultura o la narrativa estratégica pueden convertirse en software? La historia reciente de Meta añade una capa de escepticismo. Tras invertir decenas de miles de millones en el metaverso con resultados limitados, la compañía vuelve a apostar por una visión transformadora, ahora centrada en la IA. La diferencia es que esta vez la tecnología no solo redefine productos, sino también la estructura interna del poder corporativo. El “Zuckerberg sintético” no es solo una herramienta. Es un experimento sobre el futuro del management. Puede interesarle: Meta, del VR al IA: la transformación silenciosa de Zuckerberg

  • La infraestructura de IA se desplaza hacia las empresas: el regreso del centro de datos propio

    A medida que la inteligencia artificial madura, las organizaciones están dejando atrás la fase experimental para apostar por infraestructuras híbridas y locales. El movimiento redefine el equilibrio de poder frente a los hiperescaladores y abre una nueva oportunidad para proveedores tradicionales. Durante años, la narrativa dominante de la inteligencia artificial estuvo anclada en la nube. Los grandes modelos, el almacenamiento masivo y la potencia de cómputo parecían inseparables de los gigantes del cloud. Sin embargo, ese paradigma comienza a resquebrajarse. Las empresas están empezando a trasladar cargas de trabajo de IA hacia entornos propios, impulsadas por una combinación de soberanía de datos, regulación y control operativo. El cambio no es menor. Según el análisis del mercado, el paso de proyectos piloto a despliegues reales está empujando a las organizaciones a construir infraestructuras híbridas, donde la nube pública convive con centros de datos locales. En este contexto, compañías como Hewlett Packard Enterprise, Cisco, Dell Technologies y NetApp emergen como beneficiarias directas de esta transición. La lógica detrás del movimiento es clara. La IA empresarial no solo requiere capacidad de cómputo, sino también proximidad a los datos, cumplimiento normativo y previsibilidad de costos. En sectores altamente regulados, como finanzas o salud, trasladar datos sensibles a la nube pública no siempre es viable. A esto se suma el aumento de costos asociado al uso intensivo de servicios cloud, que está llevando a muchas empresas a reconsiderar sus estrategias. El resultado es un renacimiento del centro de datos corporativo, ahora reconfigurado para la era de la IA. No se trata de volver al pasado, sino de construir una nueva capa de infraestructura que combine aceleradores de hardware, redes optimizadas y plataformas de gestión de datos capaces de soportar modelos cada vez más complejos. Este giro también refleja una maduración del mercado. La IA ya no es un experimento aislado, sino un componente crítico de la operación empresarial. Y en ese escenario, depender exclusivamente de terceros comienza a percibirse como un riesgo estratégico. La próxima ola de infraestructura no estará dominada únicamente por los hiperescaladores. Será híbrida, distribuida y, sobre todo, más cercana a donde residen los datos. Lea también: La nube no es segura por defecto: el riesgo silencioso en Latinoamérica

  • IT NOW Review: todo el potencial de Xiaomi Redmi Note 15 puesto a prueba

    La familia Redmi Note de Xiaomi creció con la nueva serie 15 y pusimos bajo test su versión más completa. Acá encontrará todas sus características y tecnología que hay detrás de este nuevo smartphone.  El Redmi Note 15 Pro+ 5G viene con una potente batería de 6.500 mAh que ofrece hasta 2 días de uso moderado. Cuenta con diferentes certificaciones de resistencia al polvo, agua y golpes. Vea todo sobre este smartphone en nuestro segmento de IT NOW Review: Le puede interesar:

  • Liberty y Starlink lanzan conectividad satelital móvil en Costa Rica y prometen cobertura total

    La alianza permitirá enviar mensajes, usar datos y acceder a servicios incluso sin señal celular, apoyada en 650 satélites en órbita baja y disponible sin costo adicional para clientes pospago. Costa Rica entra en una nueva fase de conectividad. Liberty anunció un acuerdo con Starlink para ofrecer, por primera vez en el país y la región, conexión satelital directa a teléfonos móviles, una tecnología que busca cerrar una de las brechas históricas de las telecomunicaciones: la cobertura en zonas donde la red terrestre simplemente no llega. "Hoy hemos anunciado esta alianza estratégica Liberty y Starlink, como todos sabemos, Starlink es una empresa de referencia mundial en conexión satelital. En países más desarrollados, Starlink ha venido desarrollando acuerdos de este tipo para que las empresas como la nuestra, que da el servicio celular, pueda integrar como parte de su servicio esta conectividad satelital y eso es precisamente lo que hemos hecho el día de hoy" explica José Pablo Rivera, Director de Liberty Empresas. El servicio, que comenzará a desplegarse en la segunda mitad de 2026, permitirá a los usuarios enviar y recibir SMS, así como acceder a aplicaciones con voz, video y mensajería desde áreas rurales, montañosas, marítimas e incluso parques nacionales. La propuesta tecnológica se apoya en una constelación de 650 satélites en órbita baja terrestre, que funcionan como torres celulares en el espacio. Estos satélites se conectan directamente a la banda de 1.800 MHz de Liberty, lo que permite que teléfonos convencionales con tecnología 4G LTE puedan acceder al servicio sin necesidad de hardware adicional. El objetivo es ambicioso: extender la huella de conectividad “prácticamente al 100% del territorio nacional”, según se explicó durante el lanzamiento. En la práctica, esto implica que usuarios en playas remotas, zonas montañosas o rutas logísticas podrán mantenerse conectados en escenarios donde hoy no existe cobertura. Más allá del impacto en consumidores, el movimiento tiene una lectura empresarial clara. Liberty integrará esta capacidad en su oferta corporativa, apuntando a industrias donde la conectividad continua es crítica. Empresas de transporte, logística o turismo podrán monitorear operaciones en tiempo real, incluso en zonas aisladas. Un caso citado durante la presentación ilustra el punto: compañías que trasladan productos perecederos podrán rastrear ubicación y estado de mercancías aun cuando sus vehículos queden fuera de la red tradicional. El componente de resiliencia también es central. En situaciones de emergencia o desastres naturales, cuando las redes terrestres pueden colapsar, la conectividad satelital funcionará como canal alternativo para solicitar ayuda o mantener comunicación. La experiencia reciente en Jamaica, tras el paso de un huracán, mostró cómo la integración de redes terrestres y satelitales puede convertirse en un “salvavidas” digital en contextos críticos. En términos comerciales, Liberty adopta una estrategia agresiva: el servicio estará incluido sin costo adicional en todos sus planes pospago y disponible bajo demanda para usuarios prepago por un costo de 1.500 colones. Este enfoque sugiere que la compañía no ve la conectividad satelital como un producto premium, sino como una extensión natural del servicio móvil. El trasfondo es más amplio que una simple mejora de cobertura. La infraestructura satelital se posiciona como habilitador de nuevas capas tecnológicas. Según Rivera, aplicaciones de ciberseguridad, inteligencia artificial e internet de las cosas podrán operar de manera transparente sobre esta red, sin depender exclusivamente de la conectividad celular tradicional. Este punto no es menor. En un país que, como se reconoce en el propio evento, es más adoptante que desarrollador de tecnologías avanzadas, la capacidad de ejecutar aplicaciones críticas en cualquier punto del territorio redefine el alcance de la transformación digital. La alianza también posiciona a Costa Rica dentro de una tendencia global. La conectividad satelital directa al celular ya se implementa en mercados como Ucrania, Chile y Perú, lo que indica que el modelo comienza a escalar comercialmente más allá de pilotos o pruebas de concepto. Sin embargo, el verdadero impacto se medirá en el uso cotidiano. Si la promesa de cobertura total se materializa, la distinción entre estar conectado o desconectado podría desaparecer como experiencia. Y con ella, una de las limitaciones más persistentes de la economía digital. Lo que Liberty y Starlink ponen sobre la mesa no es solo una mejora técnica. Es un cambio de paradigma: la red ya no está en el suelo, está en el cielo. Puede interesarle: Liberty Networks designó a Danilo Fernandes

  • HP presenta nuevas soluciones de seguridad para reforzar la protección del trabajo digital

    El lanzamiento de HP TPM Guard y nuevas capacidades en PCs e impresoras apuntan a cerrar brechas críticas de seguridad y anticiparse a amenazas emergentes, incluyendo ataques físicos y riesgos asociados a la computación cuántica. En el marco de HP Imagine 2026, la marca anunció una serie de innovaciones orientadas a fortalecer la seguridad en el entorno laboral, con el lanzamiento de HP TPM Guard, una solución de hardware diseñada para prevenir ataques de acceso físico que buscan vulnerar la protección de datos en computadoras personales. La nueva tecnología responde a una problemática creciente: el aumento en el volumen de información sensible almacenada en las PCs, impulsado por el uso de aplicaciones de inteligencia artificial que procesan datos como voz, video y capturas de pantalla. En este contexto, la compañía introduce una herramienta que busca cerrar una brecha conocida en sistemas de cifrado ampliamente utilizados como BitLocker. HP TPM Guard actúa mediante la creación de un enlace cifrado entre el Módulo de Plataforma Confiable (TPM) y la CPU, evitando ataques conocidos como “ataques de bus en TPM”, los cuales permiten interceptar la comunicación entre estos componentes y extraer información en cuestión de minutos. Con esta innovación, el TPM queda criptográficamente vinculado al dispositivo, inutilizándose en caso de manipulación o extracción. Según explicó Ian Pratt, vicepresidente de Seguridad y CTO de Sistemas Personales en la compañía, la evolución de las cargas de trabajo, especialmente aquellas relacionadas con inteligencia artificial, ha incrementado la necesidad de reforzar la seguridad a nivel de plataforma, ante la posibilidad de que ataques físicos puedan eludir protecciones tradicionales. Además del nuevo desarrollo, la empresa anunció mejoras en su portafolio de PCs a través de nuevas capacidades de HP Wolf Security, enfocadas en optimizar la gestión de riesgos y reducir la complejidad operativa para las organizaciones. Entre estas se incluyen una mayor integración entre plataformas, mejoras en conectividad y recuperación de sistemas, así como una gestión centralizada de registros de seguridad. En paralelo, HP Inc. amplía su enfoque de seguridad hacia el segmento de impresión, incorporando criptografía resistente a la computación cuántica en nuevas líneas de impresoras. Las series HP LaserJet Pro 4000/4100 y 5000/6000 integran mecanismos de protección diseñados para anticiparse a escenarios en los que las tecnologías cuánticas puedan comprometer los sistemas de cifrado actuales. Estas impresoras también incorporan capacidades avanzadas como detección y recuperación automática frente a ciberataques, así como herramientas de redacción automatizada que permiten identificar y eliminar información sensible, contribuyendo al cumplimiento de normativas sin añadir cargas operativas adicionales. Con estos anuncios, la compañía refuerza su estrategia de posicionarse en el mercado con soluciones de seguridad integradas, en un contexto donde la protección de datos y la resiliencia tecnológica se consolidan como prioridades clave para el futuro del trabajo. Le puede interesar: IT NOW Review: conozca todo el potencial de la nueva HP OminiBook X Flip

  • OpenAI tensiona su relación con Microsoft y se acerca a Amazon en la guerra por la nube

    Un memorando interno revela fricciones estratégicas: OpenAI considera que su alianza con creadora de Windows limita su expansión y apuesta por el gigante online como vía alternativa para llegar a clientes empresariales. La alianza que definió la primera etapa de la inteligencia artificial generativa empieza a mostrar grietas. OpenAI ha reconocido internamente que su relación con Microsoft ha “limitado su capacidad” a clientes, al tiempo que destaca un acercamiento estratégico con Amazon. El movimiento es más que un ajuste táctico. Expone una tensión estructural en el mercado de IA: quién controla la distribución. Microsoft convirtió su inversión en OpenAI en una ventaja competitiva clara, integrando sus modelos en productos como Copilot y posicionándose como puerta de entrada empresarial. Pero ese mismo modelo de integración, que fue clave para escalar, ahora podría estar restringiendo la expansión independiente de OpenAI. El giro hacia Amazon sugiere una búsqueda de equilibrio. AWS sigue siendo el mayor proveedor de infraestructura cloud del mundo, y su alcance empresarial ofrece una vía alternativa para distribuir tecnología sin depender de un único socio. El contexto amplifica el conflicto. La industria está evolucionando desde una competencia de modelos hacia una competencia de plataformas. Y en ese terreno, la integración con ecosistemas empresariales, justo el punto que destaca TechRadar, se vuelve decisiva. Microsoft ha apostado precisamente por esa lógica: integración profunda, múltiples modelos y una capa de distribución masiva a través de su suite empresarial. Pero esa estrategia tiene un costo para sus socios. En la medida en que Microsoft controla la relación con el cliente final, OpenAI corre el riesgo de quedar encapsulada dentro de un ecosistema que no controla completamente. El trasfondo también incluye tensiones legales y competitivas. Reportes recientes indican que Microsoft ha evaluado acciones frente a acuerdos entre OpenAI y AWS, lo que evidencia que la disputa no es solo comercial, sino estructural. La paradoja es evidente. La integración, clave para el éxito empresarial de la IA, puede convertirse al mismo tiempo en una limitación estratégica para quienes desarrollan la tecnología. En este nuevo equilibrio de poder, la pregunta ya no es quién tiene el mejor modelo. Es quién controla la infraestructura, la distribución y, en última instancia, la relación con el cliente. Lea también: Open AI propone tres cambios en el esquema laboral para aprovechar la automatización

  • Hackers explotan los Help Desk para infiltrarse en grandes empresas

    Un grupo criminal está comprometiendo centros de soporte técnico y proveedores BPO para acceder a decenas de corporaciones de alto valor, utilizando credenciales robadas y páginas falsas para evadir incluso la autenticación multifactor. Una nueva campaña de ciberataques está poniendo en evidencia una de las vulnerabilidades más subestimadas del ecosistema corporativo: el Help Desk. Lejos de los sofisticados exploits técnicos, los atacantes están aprovechando procesos humanos y flujos de soporte para infiltrarse en organizaciones de alto perfil. El esquema es tan efectivo como inquietante. Un grupo con fines lucrativos ha dirigido ataques contra decenas de empresas en múltiples sectores, comprometiendo centros de llamadas de BPO y servicios internos de asistencia técnica. A partir de ahí, obtienen credenciales legítimas que luego utilizan para escalar privilegios dentro de los sistemas. Una de las tácticas clave es el uso de páginas falsas que imitan portales de autenticación como los de Okta. Estas interfaces fraudulentas permiten capturar credenciales y tokens, facilitando el acceso a sistemas corporativos sin levantar sospechas. Lo más preocupante es que los atacantes logran encadenar múltiples vectores. Combinan ingeniería social, acceso a proveedores externos y manipulación de flujos de identidad para moverse lateralmente dentro de las organizaciones. En muchos casos, incluso logran eludir controles tradicionales como la autenticación multifactor. El ataque revela una realidad incómoda. La seguridad empresarial ya no depende únicamente de firewalls o sistemas de detección avanzada, sino de la solidez de procesos operativos y de la gestión de terceros. Los centros de soporte, diseñados para resolver problemas rápidamente, pueden convertirse en puertas de entrada si no cuentan con protocolos estrictos de verificación. El episodio también pone el foco en la creciente complejidad de las cadenas de suministro digitales. A medida que las empresas externalizan funciones críticas, amplían su superficie de ataque, muchas veces sin una visibilidad completa de los riesgos. En la era de la identidad como perímetro, los atacantes han encontrado un punto débil: el factor humano. Y están explotándolo con precisión quirúrgica. Puede interesarle: Resiliencia de datos contra ataques de ransomware

  • HONOR Magic8 Lite apuesta por la IA para transformar la experiencia móvil

    La integración de herramientas inteligentes en el dispositivo busca democratizar funciones de productividad y creatividad, acercándolas a más usuarios fuera de la gama alta. La inteligencia artificial continúa consolidándose como un eje central en la evolución tecnológica, y el HONOR Magic8 Lite se posiciona como una propuesta que busca trasladar estas capacidades al uso cotidiano. El dispositivo integra herramientas inteligentes diseñadas para adaptarse a distintos escenarios, con el objetivo de ofrecer una experiencia más  intuitiva, eficiente y personalizada. Impulsado por el sistema operativo MagicOS 9.0, basado en Android 15, y el procesador Qualcomm Snapdragon 6 Gen 4, el smartphone incorpora funciones que tradicionalmente han estado reservadas para dispositivos de gama alta.  Con ello, la marca apunta a ampliar el acceso a soluciones de productividad y creatividad basadas en inteligencia artificial. Uno de los principales diferenciadores del dispositivo es Magic Portal 2.0, una interfaz que utiliza inteligencia artificial para analizar el contenido en pantalla y anticipar las acciones del usuario. Esta función permite, por ejemplo, abrir aplicaciones de mapas al detectar direcciones en mensajes o facilitar la búsqueda de productos al arrastrar imágenes hacia plataformas de compra. A esto se suma la tecnología Knuckle Sense, que permite seleccionar elementos en pantalla mediante gestos con los nudillos para activar búsquedas o acciones relacionadas. En el ámbito de la comunicación, el HONOR Magic8 Lite incorpora herramientas para superar barreras idiomáticas a través de su suite AI Translate. Entre sus funciones destaca la traducción cara a cara en tiempo real, que divide la pantalla para facilitar la interacción entre interlocutores en distintos idiomas, así como la generación automática de subtítulos en contenido audiovisual. La inteligencia artificial también se extiende al apartado fotográfico. El dispositivo cuenta con una cámara de 108 megapíxeles complementada por herramientas de edición como AI Eraser, que elimina elementos no deseados de las imágenes, y AI Face Tune, que corrige detalles en fotografías grupales. Asimismo, funciones como AI Upscale, Recorte con IA y Expansión con IA permiten mejorar y ajustar imágenes de forma automatizada. En términos de productividad, el equipo integra aplicaciones como HONOR Notas y Grabadora con inteligencia artificial, capaces de transcribir contenido, identificar oradores y generar resúmenes automáticos. Además, la integración con el ecosistema de Google permite realizar búsquedas visuales mediante “Circle to Search” y acceder a la aplicación Google Gemini para tareas creativas y de asistencia. Con estas funcionalidades, el HONOR Magic8 Lite refleja una tendencia creciente en la industria: la incorporación de inteligencia artificial como un componente esencial para optimizar la experiencia del usuario y ampliar el acceso a herramientas avanzadas en dispositivos móviles. Le puede interesar: HONOR Panamá consolida su ecosistema posventa tras la temporada de alta demanda

  • Liderar en la era de la IA implica saber decir no

    En un entorno saturado de proyectos piloto y promesas de inteligencia artificial, la capacidad de frenar iniciativas se convierte en la habilidad clave de los líderes de TI modernos. En la cultura tecnológica contemporánea, donde iniciar proyectos suele interpretarse como sinónimo de innovación, una idea contracultural gana terreno: el liderazgo efectivo no se mide por lo que se lanza, sino por lo que se detiene. En el ámbito de TI, esta capacidad de “frenar” está emergiendo como una competencia crítica. En un ecosistema dominado por la hiperexpectativa en torno a la inteligencia artificial, las organizaciones se enfrentan a una proliferación de iniciativas, muchas de ellas impulsadas más por el entusiasmo que por el valor real. El problema no es la falta de ideas, sino el exceso de ellas. Proyectos piloto que nunca escalan, implementaciones redundantes y experimentos que consumen recursos sin resultados tangibles forman parte del paisaje habitual. En este contexto, los líderes que marcan la diferencia son aquellos capaces de evaluar con rigor qué iniciativas merecen continuar y cuáles deben cancelarse. El criterio se convierte así en el nuevo activo estratégico. Detener un proyecto a tiempo no es un fracaso, sino una decisión de optimización. Implica liberar talento, presupuesto y foco para iniciativas con mayor impacto. La paradoja es evidente. En un mundo obsesionado con la velocidad y la disrupción, la ventaja competitiva puede residir en la contención. Saber qué no hacer se vuelve tan importante como definir qué sí hacer. Este enfoque también redefine la relación con la inteligencia artificial. En lugar de adoptar la tecnología de manera indiscriminada, las organizaciones más maduras están comenzando a integrarla con disciplina, alineándola con objetivos concretos de negocio. En última instancia, liderar en la era de la IA no consiste en subirse a todas las olas, sino en elegir cuidadosamente cuáles vale la pena surfear. Lea también: Esta es la razón por la que la IA empresarial está estancada

  • El 90% de precisión de Google en IA oculta un problema masivo de escala

    Aunque las reseñas generadas por IA de Google son correctas en la mayoría de los casos, el volumen de búsquedas convierte ese 10% de error en millones de respuestas incorrectas cada hora. La cifra suena tranquilizadora: 90% de precisión. Pero en el contexto de la escala de internet, ese número adquiere otra dimensión. Un informe citado por The New York Times y analizado por TechSpot revela que las reseñas generadas por IA de Google fallan aproximadamente en el 10% de los casos. El problema no es el porcentaje, sino el volumen. Con alrededor de 5 billones de búsquedas al año, ese margen de error se traduce en decenas de millones de respuestas incorrectas cada hora. La magnitud cambia la percepción del riesgo. En términos individuales, un error ocasional puede parecer insignificante. Pero cuando se multiplica por miles de millones de consultas, el impacto potencial sobre la información que consumen los usuarios se vuelve estructural. Hay otro factor que agrava la situación Estas respuestas generadas por IA se presentan con un tono seguro y autoridad implícita, lo que dificulta que los usuarios distingan entre información verificada y contenido erróneo. A diferencia de los enlaces tradicionales, donde la fuente es visible, las reseñas de IA tienden a homogenizar la voz de la información. Este fenómeno introduce una paradoja. A medida que la inteligencia artificial mejora en precisión, también aumenta la confianza del usuario, lo que amplifica el impacto de los errores residuales. No se trata solo de cuántas veces se equivoca el sistema, sino de cómo esos errores son percibidos y distribuidos. El caso de Google ilustra un desafío más amplio para la industria. La carrera por integrar IA en productos masivos está avanzando más rápido que la capacidad de gestionar sus fallos a escala. Y en un entorno donde la confianza es clave, incluso un 10% puede ser demasiado alto. La pregunta ya no es si la IA se equivoca, sino qué ocurre cuando esos errores se vuelven estadísticamente inevitables. Lea también: ¿Cuál es el juego silencioso entre Google y Anthropic?

itnow-03.png

© Derechos reservados

Connecta B2B - 2025

Políticas de privacidad

ACERCA DE NOSOTROS

IT NOW es un espacio multiplataforma y un núcleo para conectar negocios que se compone de varios elementos: su sitio web con noticias de TI relevantes en la región, un newsletter semanal, su multiplataforma de redes sociales, por último, sus eventos enfocados en las verticales de TI y en donde destaca el aclamado Tech Day, la gira de actualización tecnológica más importante de la región.

24 / 7 Actualizaciones en nuestras Redes Sociales
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • YouTube
  • X
  • RSS
bottom of page