El miedo a la IA sacude los mercados de crédito: ¿burbuja o riesgo real?
- Redacción IT NOW
- hace 4 horas
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La caída sostenida de las acciones del sector de software, impulsada por preocupaciones sobre la disrupción de la inteligencia artificial, ha empezado a filtrarse en los mercados de crédito de Estados Unidos. Con cerca de 235 mil millones de dólares en préstamos vinculados a software, un 16 % del total de los US$$1,5 billones en deuda corporativa, analistas advierten de un creciente riesgo de volatilidad, aunque descartan un colapso sistémico inmediato.

Wall Street no sólo está lidiando con temores sobre la sostenibilidad de las valoraciones tecnológicas, sino que esas inquietudes ahora se reflejan en los mercados de crédito más opacos y menos líquidos. Según una nota de Morgan Stanley, la reciente caída de títulos de software desencadenada por el avance implacable de herramientas de IA ha empujado a que casi la mitad de los préstamos a empresas de software (46 %) venza en los próximos cuatro años, comparado con menos de 35 % en el mercado general. Además, 30 % vence antes de 2028, poniendo presión sobre los plazos de refinanciación.
El núcleo de la preocupación no está en un aumento repentino de morosidad —los analistas creen que los defaults no se dispararán a corto plazo— sino en la volatilidad de los precios de los préstamos y la dificultad de valoración en un segmento dominado por empresas privadas con calificaciones crediticias bajas. De hecho, la mayoría de esos préstamos están clasificados con ratings por debajo de “BB”, con 50 % en B- o peor y 26 % en CCC, lo que denota mayor riesgo asociado a firmas con estructuras financieras más frágiles.
Este fenómeno se da en el contexto de una venta masiva de acciones de software, que según reportes recientes representa una pérdida de cerca de US$$2 billones en capitalización bursátil desde su punto más alto, y ha tenido consecuencias en industrias que van más allá del puro sector tecnológico. Desde bienes raíces hasta servicios financieros tradicionales, la percepción (correcta o exagerada) de que la IA podría trastocar modelos de negocio enteros ha generado un “sell-first, think-later mentality” entre inversores.
La historia de los mercados de crédito frente a la disrupción tecnológica apenas comienza. Lo que parece una tormenta de corto plazo podría reconfigurar cómo las estructuras de deuda privada evalúan el valor futuro de los activos ligados al ritmo de adopción y transformación por IA.
