El “padrino” de la IA dio el portazo en Meta y criticó con dureza la nueva dirección de la empresa
- Redacción IT NOW
- hace 1 día
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Yann LeCun, uno de los científicos más influyentes en la historia del aprendizaje profundo, no se guardó nada al explicar por qué abandonó la empresa y cuestionar a su nuevo jefe de IA, Alexandr Wang. Las declaraciones exponen tensiones internas, un cambio filosófico en la visión tecnológica y posibles salidas de talento clave en una de las grandes potencias de la inteligencia artificial.

Yann LeCun, considerado uno de los padrinos del desarrollo de la inteligencia artificial moderna y excientífico jefe de Meta, generó revuelo esta semana con declaraciones contundentes sobre la nueva dirección que ha tomado la compañía bajo el liderazgo de Mark Zuckerberg. En una entrevista con el Financial Times que fue republicada por varios medios, LeCun calificó al recién nombrado jefe de IA de Meta, Alexandr Wang, como “joven” e “inexperto” para liderar un equipo de investigación de vanguardia en IA.
Wang, cofundador y ex-director general de Scale AI, fue incorporado a Meta tras una inversión de 14 000–15 000 millones de dólares de la compañía en esa startup especializada en etiquetado de datos. Como parte del acuerdo, asumió el mando del nuevo laboratorio de superinteligencia de Meta, conocido como TBD Lab. Esta jugada fue parte del esfuerzo de Zuckerberg por revitalizar el impulso de la empresa en la carrera por la inteligencia artificial avanzada, después de que el modelo de lenguaje Llama 4 fuera criticado por resultados discretos e incluso acusaciones de manipulación de benchmarks.
Pero LeCun no dudó en expresar sus dudas sobre la idoneidad de Wang para el rol. Aunque reconoció que el joven ejecutivo “aprende rápido” y entiende sus propias limitaciones, afirmó que este no posee experiencia significativa en investigación o en la gestión de equipos científicos, ni sabe qué resulta atractivo o repulsivo para los investigadores en un entorno de alta competencia tecnológica.
Esta crítica va más allá de un comentario aislado: refleja un choque de visiones sobre lo que debería ser la próxima gran etapa de la IA. LeCun ha sostenido desde hace años que los grandes modelos de lenguaje (LLM), como los que impulsan ChatGPT y otros sistemas generativos, representan un callejón sin salida si el objetivo final es alcanzar una inteligencia artificial verdaderamente avanzada. Él aboga por modelos de mundo, que integran aprendizaje a partir de experiencias sensoriales y físicas, y recientemente fundó su propia empresa, Advanced Machine Intelligence Labs, para explorar esas alternativas.
El trasfondo de estas tensiones incluye una reorganización interna en Meta que, según LeCun, marginó a buena parte del equipo original de IA tras la frustración de Zuckerberg con los resultados de Llama. “Mark se enfadó realmente y básicamente perdió la confianza en todos los involucrados”, dijo LeCun, señalando que esto llevó a que la organización de GenAI quedara apartada y varios empleados optaran por irse o consideraran dejar la empresa.
El problema de liderazgo y enfoque de investigación también pone en primer plano cómo las grandes corporaciones tecnológicas enfrentan la escasez de talento especializado en IA. Meta, en su intento por captar a los mejores, llegó a ofrecer sueldos multimillonarios y fichajes espectaculares, pero según LeCun esta estrategia podría estar sacrificando la cultura científica profunda que caracteriza a los equipos más innovadores.
Las declaraciones de LeCun no solo revelan un descontento personal con la nueva estructura de Meta AI, sino que también iluminan las dificultades que enfrentan las grandes empresas cuando intentan equilibrar visión estratégica, liderazgo experimentado y resultados tangibles en un campo donde las apuestas tecnológicas y económicas se cuentan en decenas de miles de millones de dólares. La batalla por definir qué camino seguirá la inteligencia artificial —y quién está realmente capacitado para liderar ese viaje— está lejos de terminar.
