Estafas por WhatsApp en Panamá: el código que abre la puerta al fraude digital
- Manuel Robles Quintero

- hace 2 horas
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Mensajes urgentes, suplantación de identidad y robo de cuentas marcan una tendencia creciente en los ciberdelitos.

El crecimiento de las plataformas de mensajería instantánea ha traído consigo nuevas formas de fraude digital que aprovechan la confianza de los usuarios. En Panamá, las estafas a través de WhatsApp se han convertido en uno de los métodos más utilizados por ciberdelincuentes para acceder a cuentas personales y obtener dinero o información sensible.
A través de mensajes aparentemente cotidianos o solicitudes urgentes, los atacantes logran manipular a las víctimas. Una de las modalidades más frecuentes consiste en pedir códigos de verificación enviados por SMS, bajo el argumento de que fueron enviados por error o como parte de una supuesta gestión. Compartir este código permite a los delincuentes tomar control de la cuenta en cuestión de minutos.
El fenómeno no es aislado. Datos de Meta Platforms reflejan la magnitud del problema: solo en 2025 se eliminaron más de 159 millones de anuncios fraudulentos y se desactivaron 10,9 millones de cuentas en Facebook e Instagram vinculadas a redes de estafa. En el caso de WhatsApp, se eliminaron 6,8 millones de cuentas relacionadas con estos esquemas, además de más de 150.000 cuentas adicionales asociadas a estructuras criminales organizadas.

Entre las tácticas más comunes se encuentra la suplantación de identidad. Los delincuentes se hacen pasar por familiares, jefes o instituciones para solicitar transferencias urgentes o información personal. Mensajes como “cambié de número”, “necesito ayuda urgente” o “tienes un paquete retenido” buscan generar una reacción inmediata sin dar espacio a la verificación.
Otra modalidad en expansión es el secuestro de cuentas, conocido como “ghost pairing”. Una vez obtenido el código de verificación, los atacantes vinculan la cuenta a otro dispositivo, acceden a conversaciones privadas y utilizan la confianza de los contactos para solicitar dinero o datos, generando un efecto multiplicador del fraude.
También se han identificado estafas relacionadas con falsas ofertas de empleo o premios. Estos mensajes prometen beneficios económicos para atraer a las víctimas, pero suelen requerir pagos iniciales o redirigir a plataformas fraudulentas diseñadas para capturar información personal y financiera.
Especialistas de Soluciones Seguras advierten que estos fraudes funcionan porque combinan elementos emocionales como la urgencia, el miedo y la familiaridad. Según explicó el CEO de la firma, Eli Faskha, “las estafas por WhatsApp son cada vez más sofisticadas y se aprovechan de la confianza de los usuarios. Hoy en día las personas ya no enfrentan un mensaje aislado, sino experiencias diseñadas para manipular su reacción”.
Ante este panorama, la prevención se posiciona como la principal herramienta de defensa. Expertos recomiendan no compartir nunca códigos de verificación, confirmar la identidad de cualquier persona que solicite dinero, evitar hacer clic en enlaces sospechosos y activar la verificación en dos pasos dentro de la aplicación.
Asimismo, se sugiere revisar periódicamente los dispositivos vinculados a la cuenta y recordar que WhatsApp no solicita información personal ni códigos a través de mensajes. Estas acciones, aunque simples, pueden marcar la diferencia entre mantener la seguridad o convertirse en víctima de fraude.
Las estafas digitales continúan evolucionando junto con los hábitos de los usuarios, incorporando no solo mensajes escritos, sino también llamadas y audios para aumentar su efectividad. En este contexto, la educación digital y la verificación constante se consolidan como elementos clave para reducir riesgos en un entorno cada vez más expuesto.




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