Banking Tech Summit Guatemala 2026: la nueva batalla por el control del flujo transaccional
- Maria Calero
- hace 2 horas
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José Juan Mendoza, de Digital Geko, planteó un escenario inminente para la industria financiera: el paso hacia una economía donde las transacciones ya no serán ejecutadas por humanos, sino por agentes de inteligencia artificial.

En su conferencia, titulada “Agentes, protocolos y poder: ¿Quién controla el flujo transaccional en la era de IA?”, José Juan Mendoza, Gerente de División de Digital Geko, abordó una transformación profunda que va más allá del uso cotidiano de herramientas como ChatGPT: el surgimiento del comercio agéntico.
Mendoza explicó que la evolución reciente de la inteligencia artificial ha dado paso a agentes autónomos capaces de ejecutar tareas complejas durante largos periodos de tiempo. A diferencia de los asistentes tradicionales, estos agentes no solo responden, sino que actúan: buscan, comparan, deciden y ejecutan.
El concepto de comercio agéntico se basa en delegar completamente a una inteligencia artificial la capacidad de tomar decisiones de compra y ejecutar pagos sin intervención humana. Este cambio ya no es teórico. Según Mendoza, grandes actores globales han comenzado a sentar las bases:
OpenAI y Stripe desarrollaron el Agentic Commerce Protocol (ACP).
Visa y Mastercard avanzan en soluciones para habilitar pagos a través de agentes.
Google junto a Shopify impulsan protocolos alternativos.
En la región, Banco Santander ya realizó pruebas piloto en varios países de Latinoamérica.
Uno de los cambios más relevantes que destacó el ejecutivo es la transformación del punto de contacto con el cliente. Hasta ahora, la experiencia de compra iniciaba en una app o sitio web. En el nuevo escenario, ese primer contacto será un agente de inteligencia artificial.
Esto implica que los bancos, procesadores y comercios deberán adaptarse a un entorno donde las decisiones de compra no pasan directamente por interfaces tradicionales, sino por sistemas automatizados que seleccionan, negocian y pagan.
El impacto de esta transformación es directo:
Bancos: deberán preparar su infraestructura para recibir solicitudes de agentes, con APIs abiertas y sistemas capaces de gestionar este nuevo flujo.
Procesadores de pago: enfrentarán una nueva ola de transacciones automatizadas que operan sobre las redes existentes.
Comercios: tendrán que integrarse a plataformas de IA si quieren seguir siendo visibles para los consumidores.
“El comercio agéntico no reemplaza la infraestructura actual, pero la pone a prueba”, explicó.

Como cierre, el ejecutivo dejó una reflexión clave: el control del futuro financiero no estará únicamente en los productos o servicios, sino en los protocolos que gestionen las transacciones entre agentes. “Quien controle estos protocolos, controlará el flujo transaccional”, afirmó.
En un entorno donde la inteligencia artificial comienza a tomar decisiones económicas por los usuarios, la competencia ya no será solo por clientes, sino por el control de la infraestructura invisible que mueve el dinero.




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