Festival IA México 2026: Nuevo León quiere convertir su liderazgo en IA en productividad y nuevos negocios
- angiecantillo1
- hace 43 minutos
- 4 min de lectura
Es el estado con mayor adopción empresarial de esta tecnología en el país. Pero en un panel sobre innovación e IA funcionarios y representantes del ecosistema TI dejaron claro que ese liderazgo no garantiza, por sí solo, una ventaja competitiva sostenible.

El verdadero desafío es convertir el uso de herramientas de IA en productividad, innovación y nuevos negocios. Los datos explican tanto el avance como la dimensión del reto. Nuevo León registra una adopción de inteligencia artificial de 12,6% entre empresas de 10 o más empleados, frente al 8% nacional. La cifra coloca al estado por encima de Tamaulipas, con 9,9%, Ciudad de México, con 9,4%, Quintana Roo, con 9,3%, y Estado de México, con 9,1%.
Pero dentro del propio estado existe una diferencia considerable. Durante el panel, integrado por José Alfredo Pérez, Director General de I2T2, Jesús López, Director de Inteligencia Artificial de la Secretaría de Economía de Nuevo León y Ángeles Vela, CEO de CSOFTMTY se señaló que la adopción llega a 17% en las grandes empresas, mientras que en las pymes apenas alcanza 6%.
Es una brecha que amenaza con convertir la IA en una herramienta de productividad concentrada en las compañías con más capital, talento e infraestructura.
“Estamos pasando experimentación a implementaciones avanzadas”, explicó Lopez, funcionario de la Dirección de Inteligencia Artificial de la Secretaría de Economía de Nuevo León. Sin embargo, advirtió que ese avance apenas representa “la punta del iceberg”.
El problema, por tanto, ya no es únicamente tecnológico. Para muchas empresas pequeñas, la dificultad está en saber por dónde comenzar, qué solución implementar, con quién hacerlo y cómo convertir un proyecto experimental en una estrategia empresarial.
“Lo que falta es claridad, falta también confianza de quiénes pueden ayudar y cómo lo pueden ejecutar”, señaló durante el panel. También subrayó la necesidad de llevar las estrategias de IA del nivel táctico al estratégico, con un patrocinador dentro de la organización capaz de impulsar los proyectos hasta generar impacto.
Del piloto al negocio
El ecosistema empresarial de Nuevo León ya ofrece ejemplos de que la transición es posible. Durante la conversación se mencionaron empresas que han llevado proyectos de IA a producción, entre ellas AAN, que utiliza esta tecnología para procesar automáticamente un porcentaje significativo de créditos, y Cemex, con implementaciones productivas.
También se destacó el crecimiento de startups que no solamente utilizan IA como una herramienta auxiliar, sino que están construyendo productos y servicios alrededor de ella.
La siguiente etapa consiste en multiplicar esos casos y llevar la tecnología a sectores donde todavía existe un amplio margen de transformación, particularmente salud y manufactura. El reto planteado en el panel fue pasar de pilotos aislados a una adopción corporativa mucho más amplia, además de utilizar IA para elevar la productividad individual.
La dimensión empresarial de esta transición es particularmente relevante porque cerca de 90% de las unidades económicas de Nuevo León son micro, pequeñas y medianas empresas, según información difundida posteriormente por el Gobierno estatal.
La brecha no es exclusiva de Nuevo León. A nivel nacional, la diferencia entre empresas grandes y pequeñas también es marcada: el estudio citado durante el debate registra 17% de adopción en empresas de 251 empleados o más frente a 6% en compañías de 11 a 50 trabajadores.
Eso convierte a las pymes en el campo de batalla decisivo para la siguiente fase de la IA mexicana.
El gobierno como infraestructura del ecosistema
La respuesta planteada por las autoridades no consiste en que el gobierno sustituya al sector privado, sino en que actúe como articulador.
José Alfredo, representante del Instituto de Innovación y Transferencia de Tecnología de Nuevo León (I2T2), describió al gobierno como un facilitador cuya función es conectar empresas, industria, academia, científicos, tecnólogos y emprendedores.
“Cómo vinculamos a la empresa, a la industria, a la academia, a los científicos, a los tecnólogos, a los emprendedores y al gobierno”, resumió al explicar la lógica detrás del modelo de colaboración.
Ese enfoque se materializa en la llamada estrategia del Faro de la Innovación, que busca establecer criterios comunes para entender y medir la innovación en el estado. Uno de sus componentes es un índice estatal de innovación construido con información pública y con participación de expertos del Centro de Investigación en Matemáticas Avanzadas.
La apuesta es importante porque desplaza la conversación desde la pregunta de cuánto se innova hacia otra más incómoda: qué tan bien está funcionando el ecosistema para convertir conocimiento, tecnología y talento en resultados económicos y sociales.
La propia definición de IA también cambia bajo esta perspectiva. Durante el panel se insistió en que la inteligencia artificial es una herramienta y no el objetivo final. Su valor está en facilitar procesos de innovación que puedan extenderse a campos como biotecnología, nanotecnología, salud, energía y agroalimentos.
Dinero para pasar de la idea a la implementación
La articulación también tiene una dimensión financiera. El I2T2 informó durante el panel que el Fondo Nuevo León para la Innovación, FONLIN, se encontraba en su segunda edición después de haber sido creado originalmente en 2009 y posteriormente debilitado hasta desaparecer prácticamente en 2016.
La nueva etapa busca darle continuidad para que el ecosistema pueda defender su permanencia más allá de una administración gubernamental.
El fondo contempla apoyos de hasta 1,5 millones de pesos. En la edición mencionada durante el panel hubo siete empresas ganadoras, varias de ellas con proyectos que incorporan inteligencia artificial en áreas como biotecnología y nanotecnología.
La convocatoria FONLIN 2026 confirma que el programa está dirigido a micro y pequeñas empresas de base tecnológica y contempla áreas como biotecnología, nanotecnología, aeronáutica, mecatrónica, materiales avanzados, salud, agropecuario, energía, manufactura avanzada, automotriz y electromovilidad.
A esta arquitectura se suman los Retos PIIT, que permiten que empresas y organizaciones trabajen con alguno de los 31 centros del Parque de Investigación e Innovación Tecnológica. El apoyo puede alcanzar 500,000 pesos para proyectos en niveles iniciales de madurez tecnológica, mientras que FONLIN se orienta a proyectos de TRL 4, 5 y 6 y FONECI a proyectos de niveles superiores.
La lógica es construir una especie de escalera financiera y tecnológica para evitar uno de los problemas tradicionales de la innovación: que un proyecto sobreviva la etapa de idea, pero muera antes de llegar al mercado.




Comentarios