La IA pasa de analizar a decidir dentro de las empresas en Panamá
- Manuel Robles Quintero

- hace 20 horas
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SONDA impulsa en el mercado panameño el modelo “AI First” para integrar agentes inteligentes, analítica y robótica en la operación empresarial.

Durante los últimos años, muchas compañías en Panamá y América Latina han experimentado con inteligencia artificial (IA) a través de chatbots o iniciativas puntuales. Sin embargo, esta etapa comienza a quedar atrás, dando paso a una nueva fase en la que la IA se integra de forma estructural en la operación diaria.
En sectores como energía, banca y retail, donde se toman miles de decisiones operativas cada día, la inteligencia artificial ya no solo analiza información. Ahora puede anticipar eventos, apoyar decisiones críticas y ejecutar acciones dentro de procesos de negocio de forma controlada y trazable.
Este enfoque es el núcleo del modelo “AI First”, promovido por SONDA, que plantea una arquitectura capaz de conectar inteligencia artificial, analítica avanzada y automatización para transformar la operación empresarial.

“La mayoría de las empresas han interactuado con la IA a través de herramientas como chatbots. Eso es útil, pero limitado. Un enfoque AI First implica convertir la inteligencia artificial en una capacidad operativa, conectada a datos, sistemas y procesos”, explicó Héctor Bravo, director regional de Tecnologías Disruptivas & AI de SONDA.
El impacto potencial de esta transformación es significativo. Se estima que la inteligencia artificial podría aportar más de US$22 billones a la economía global hacia 2030, aunque América Latina aún representa una porción reducida de esta inversión, lo que abre oportunidades para acelerar su adopción.
El modelo AI First se basa en tres capacidades clave. La primera es AgentIA, que permite automatizar procesos y ejecutar tareas dentro de sistemas empresariales como ERP o CRM. La segunda es Analytics, que convierte grandes volúmenes de datos en información accionable para anticipar fallas y optimizar decisiones. Y la tercera es RobOps, que lleva la IA al mundo físico mediante robots, drones y sensores.
Esta combinación ya se observa en entornos industriales, donde tecnologías como robots autónomos y drones realizan inspecciones en infraestructuras críticas, detectando anomalías como sobrecalentamientos o fugas y generando alertas en tiempo real para los equipos humanos.
Según Bravo, estos sistemas no sustituyen el criterio humano, sino que lo potencian. “La inteligencia artificial no reemplaza al experto. Lo que hace es liberar tiempo para que el criterio humano se aplique donde realmente marca la diferencia”, afirmó.
La adopción de estos modelos también plantea retos, especialmente en términos de conectividad en zonas remotas. Para enfrentarlos, las empresas combinan tecnologías como computación en la nube, edge computing y procesamiento local, garantizando la continuidad de las operaciones incluso con conectividad limitada.
Con este avance, el desafío para las organizaciones ya no es experimentar con inteligencia artificial, sino integrarla de forma estratégica, segura y escalable, para convertirla en un motor real de productividad y competitividad.




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