Los anuncios llegaron a ChatGPT
- Redacción IT NOW
- hace 22 minutos
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OpenAI comenzó a probar anuncios dentro del chatbot en Estados Unidos para usuarios de las versiones gratuitas y el plan Go, una señal de cambio estratégico en la monetización de modelos de lenguaje. La empresa asegura que estos anuncios no influirán en las respuestas ni comprometerán la privacidad, mientras rivales intensifican la crítica pública.

La era del ChatGPT completamente libre de publicidad parece entrar en receso. OpenAI anunció esta semana en un extenso comunicado que inicia pruebas de anuncios en la plataforma de conversación impulsada por inteligencia artificial, dirigidas exclusivamente a usuarios adultos con cuentas gratuitas o del plan Go (un nivel de bajo costo diseñado para ampliar el acceso) en los Estados Unidos.
Según la compañía, los anuncios aparecerán como bloques “claramente etiquetados” bajo las respuestas generadas por el modelo y separados visualmente del texto principal. OpenAI insiste en que no influirán en la calidad ni en el contenido de las respuestas, una salvaguarda clave que repite en todas sus explicaciones técnicas. La firma recalca que los anunciantes no tendrán acceso al contenido de las conversaciones ni a datos personales, recibiendo únicamente métricas agregadas de rendimiento de los anuncios.
La decisión responde a una presión económica palpable. Mantener una infraestructura capaz de servir a cientos de millones de usuarios globales —y financiar actualizaciones continuas del modelo y la plataforma— exige recursos cada vez mayores. En ese escenario, el nuevo enfoque publicitario es visto internamente como una palanca de ingresos que puede ayudar a sostener y ampliar el acceso gratuito sin aumentar directamente las tarifas de suscripción.
El paso, sin embargo, no ha sido aceptado sin críticas. Competidores como Anthropic han utilizado la llegada de anuncios como material para campañas publicitarias contrarias, subrayando la promesa de mantener sus experiencias libres de publicidad y apuntando a la confianza del usuario como eje diferenciador. Además, a nivel externo, analistas debaten si la inclusión de publicidad en sistemas conversacionales profundos podría alterar la percepción de neutralidad o sesgar involuntariamente el uso del modelo en decisiones críticas, aunque OpenAI niega categóricamente esta posibilidad.
La prueba actual es limitada en alcance geográfico y de segmento, pero sienta un precedente: una plataforma de IA conversacional que durante años prometió un espacio limpio de anuncios ahora empieza a monetizar interacciones, lo que plantea preguntas más amplias sobre la sostenibilidad del modelo de negocio, la experiencia del usuario y las fronteras entre contenido útil e incentivos comerciales.
