Tech Day El Salvador 2026: por qué la IA es el arma de doble filo en la transformación digital
- Redacción IT NOW
- 28 jul
- 3 min de lectura
Victoria Rivas, Business Development Manager de ESET, presentó una radiografía sobre la evolución de las amenazas cibernéticas. La experta advirtió que la inteligencia artificial ha democratizado tanto la innovación como el fraude, desplazando la responsabilidad de la seguridad tecnológica desde el departamento de IT hacia una gobernanza integral de toda la organización.

La tecnología avanza a una velocidad vertiginosa. Mientras que a la radio le tomó 38 años alcanzar los 50 millones de usuarios y a la televisión 13 años, la inteligencia artificial, ejemplificada en el fenómeno de ChatGPT, logró duplicar esa cifra en apenas dos meses. Este es el ritmo de la nueva realidad que describió Victoria Rivas, Business Development Manager de ESET, durante su ponencia “La nueva frontera de las amenazas” en el Tech Day El Salvador 2026, evento con el main sponsor de Tigo Business.
Para Rivas, este crecimiento acelerado no es solo una historia de éxito empresarial, sino también una crónica de la evolución del riesgo. “Es una carretera donde van los dos [tecnología y amenazas]”, señaló la experta, enfatizando que la misma inteligencia artificial que impulsa la transformación digital y la toma de decisiones corporativas está siendo utilizada por el cibercrimen para optimizar sus ataques y reducir sus costos operativos.
Uno de los puntos centrales de la charla fue el cambio en la naturaleza del valor corporativo. Rivas explicó que, décadas atrás, el enfoque de la seguridad estaba en los activos físicos dentro de un perímetro controlado. Hoy, la realidad es radicalmente distinta: el activo más valioso son los datos y estos ya no residen únicamente en servidores locales, sino que viajan por la nube, están en tránsito y se comparten globalmente. Esta transición ha traído consigo una peligrosa "pérdida de visibilidad".
Según la ejecutiva de ESET, muchas organizaciones han permitido que sus colaboradores utilicen herramientas tecnológicas sin un control adecuado, lo que facilita que la información confidencial —desde estados financieros hasta cierres anuales— sea introducida en plataformas de IA sin supervisión. “La pregunta ya no es si nos van a atacar, la pregunta es cuándo lo harán”, sentenció Rivas.
Rivas introdujo el concepto de la "inteligencia artificial en la sombra" (Shadow AI), refiriéndose a aquellas herramientas que los empleados utilizan por iniciativa propia, sin la autorización ni el conocimiento de las áreas de tecnología. Este comportamiento, a menudo ejecutado por colaboradores que buscan optimizar su trabajo, representa una brecha de seguridad crítica. En este contexto, la ingeniera social ha cobrado una dimensión nueva y sofisticada. Los atacantes ya no necesitan vulnerar un sistema complejo; prefieren aprovecharse de la "capa ocho" (el factor humano).

Gracias a la IA, hoy es posible realizar suplantaciones de voz, rostro e identidad con una precisión que antes era impensable, haciendo que sea cada vez más difícil distinguir entre la realidad y la simulación.
Para Victoria Rivas el riesgo cibernético ha dejado de ser un problema exclusivo de los departamentos de IT. “La gobernanza nos enseña que los riesgos de ciberseguridad son responsabilidad de toda la institución: talento humano, finanzas, operaciones e innovación”, afirmó.
Frente a este escenario, la ejecutiva propuso una hoja de ruta para las organizaciones:
Asumir la responsabilidad: La ciberseguridad debe formar parte de la gobernanza corporativa, involucrando a todos los niveles de toma de decisiones.
Ganar visibilidad: Es imperativo saber qué está ocurriendo, dónde está la información y qué uso se le está dando a la IA dentro de la empresa.
Controlar el apetito de riesgo: Las empresas deben dejar de improvisar y establecer políticas claras. Rivas recomendó dar pasos seguros y controlados en lugar de avances agigantados sin supervisión.
Cultura de prevención: Fomentar una cultura donde el comité de ciberseguridad no sea una opción, sino una exigencia para proteger la continuidad del negocio.
La charla cerró con una reflexión final: la tecnología seguirá evolucionando, pero la verdadera frontera de la ciberseguridad hoy no reside en un servidor, sino en la capacidad de las organizaciones para gestionar el factor humano y la información crítica en un mundo donde la IA se ha convertido en el nuevo "caballo ganador" tanto para los defensores como para los atacantes.




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