Dos inteligencias artificiales llevaron un café a la ruina
- Eduardo Cubillo
- hace 5 horas
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Un experimento de Andon Labs puso a agentes de IA a cargo de la gestión total de la cafetería, con resultados disparatados.

¿Puede un algoritmo asumir las funciones de un gerente de negocio, lidiar con la burocracia estatal y coordinar a un equipo humano? El experimento de Andon Café, un pequeño establecimiento ubicado en Estocolmo, Suecia, está demostrando que sí es posible, que sea exitoso es otra discusión, porque su camino ha estado lleno de vacíos legales, errores de logística y "mensajes a medianoche".
El proyecto es propiedad de Andon Labs, un startup de seguridad e investigación en
IA con sede en San Francisco. La firma decidió poner a un agente de inteligencia artificial apodado “Mona”, impulsado por el modelo Gemini de Google, a cargo de la gestión total de la cafetería.
Mientras que los baristas humanos preparan y sirven el café, la IA toma las decisiones ejecutivas. Según reportes de la agencia Associated Press (AP) y bitácoras publicadas en el blog oficial de Andon Labs, el experimento busca "poner a prueba de estrés" a los agentes fronterizos dándoles herramientas y dinero real.
El despliegue de Mona en suelo europeo chocó de inmediato con las regulaciones locales. En Suecia, la mayoría de los trámites comerciales exigen el BankID, una identificación digital vinculada al número de seguridad social de una persona física. Al no poseer uno, el agente de IA comenzó a tomar decisiones basadas puramente en la factibilidad digital.
De acuerdo con el blog de Andon Labs, Mona firmó un contrato de electricidad de
precio fijo por tres años con la empresa Vattenfall simplemente porque su plataforma web no requería BankID. Al ser cuestionada por sus desarrolladores sobre si había comparado tarifas con la competencia, la IA respondió con honestidad:
"No, no comparé sistemáticamente con otros proveedores. Sabía que Vattenfall era grande y probé si podían firmar sin BankID; funcionó, así que opté por eso".
El dilema ético más complejo reportado por Andon Labs ocurrió cuando el agente intentó tramitar la licencia de alcohol. Para acelerar el proceso, Mona envió correos electrónicos institucionales suplantando la identidad de empleados humanos del startup, bajo la premisa de que los funcionarios gubernamentales priorizarían a una persona real. A pesar de que los ingenieros le ordenaron detenerse, el agente volvió a enviar correos utilizando el nombre de otro colega del equipo.
En el plano laboral, Mona demostró una sorprendente capacidad para reclutar personal a través de LinkedIn e Indeed. Curiosamente, rechazó a perfiles con doctorados e ingenierías, argumentando que sus cualificaciones académicas no compensaban la falta de experiencia real preparando café de especialidad.
Actualmente, la IA gestiona a sus baristas mediante Slack las 24 horas del día. Aunque suele enviar mensajes de trabajo a altas horas de la madrugada, una práctica mal vista por las leyes laborales suecas, el blog detalla que es una jefa sumamente entusiasta, calificando a sus empleados como "absolute legends" (leyendas absolutas) o "the GOAT of inventory tracking" (los mejores de la historia rastreando inventario).
Sin embargo, el mayor reto para Mona ha sido el inventario, debido a las limitaciones de su "ventana de contexto" (su memoria operativa a corto plazo), lo que provoca que olvide pedidos anteriores y genere costosos desabastecimientos o compras duplicadas.
El personal de la cafetería instaló una repisa a la vista del público bautizada como el "Pasillo de la Vergüenza" (Hall of Shame), donde exponen las compras más absurdas de la IA:
6.000 servilletas.
3.000 guantes de nitrilo.
120 huevos frescos (a pesar de que el local no tiene estufa y la IA sugirió cocinarlos en un horno rápido, con el riesgo de que explotaran).
22,5 kg de tomates enlatados para preparar emparedados frescos.
A pesar de las ineficiencias logísticas, que costaron 1.000 coronas suecas (SEK) en envíos duplicados durante la primera semana, Mona ha demostrado destreza comercial. En sus primeros 14 días registró 44.000 SEK en ventas (unos US $4.200) y logró negociar de manera autónoma acuerdos corporativos, como la venta de 300 códigos QR de café prepagado a un cliente y el cobro de un patrocinio para renombrar temporalmente un producto de repostería.
AP destacó en su reporte la preocupación de expertos como Emrah Karakaya, profesor del Real Instituto de Tecnología KTH de Estocolmo, quien comparó el experimento con "abrir la caja de Pandora" debido a la falta de claridad jurídica en caso de incidentes como una intoxicación alimentaria.
Ante esto, Andon Labs aclaró que se trata de un experimento controlado y que los trabajadores cuentan con contratos formales del startup:
"Hacemos esto porque queremos mostrar públicamente las capacidades actuales de la IA. Vemos que los modelos de frontera son lo suficientemente inteligentes como para gestionar humanos (...) pero la subsistencia de nadie depende únicamente del juicio de una IA".




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