El caos dentro de Meta y el costo humano de la carrera de Zuckerberg por la IA
- angiecantillo1
- hace 21 horas
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Una interrupción cargada de insultos durante una reunión interna expuso el creciente lío dentro de la empresa. Mientras Mark Zuckerberg acelera su apuesta multimillonaria por la inteligencia artificial, miles de empleados son despedidos o denuncian tareas repetitivas, pérdida de propósito y una desorganización en escalada.

La escena parecía más propia de una startup en crisis que de una de las empresas tecnológicas más poderosas del planeta. Durante una presentación interna transmitida a miles de empleados de Meta, una persona interrumpió la reunión con una diatriba plagada de insultos. Entre otras cosas, pidió a los asistentes que contactaran a un ejecutivo de inteligencia artificial de la compañía para decirle que era "una mierda".
La transmisión continuó después de que los organizadores solicitaran silenciar los micrófonos, pero el episodio dejó al descubierto una tensión que venía acumulándose desde hacía meses.
Según una investigación de WIRED, el incidente refleja el profundo descontento que atraviesa Applied AI, una unidad creada en marzo para apoyar el trabajo de Meta Superintelligence Labs. El equipo reúne aproximadamente a 6.500 ingenieros y gerentes de producto, muchos de los cuales aseguran haber sido trasladados a funciones que consideran rutinarias y alejadas de las responsabilidades para las que fueron contratados.
Algunos empleados describieron las nuevas tareas como un trabajo mecánico centrado en generar problemas complejos para evaluar y entrenar modelos de IA. Otros afirmaron que pasaron de desarrollar productos utilizados por miles de millones de personas a preparar datos para investigadores de inteligencia artificial.
Un trabajador calificó la experiencia como "destructora del alma", mientras otro aseguró que casi todos los integrantes del grupo están insatisfechos.
La crisis interna llega en un momento decisivo para Meta.
Zuckerberg ha convertido la inteligencia artificial en la prioridad absoluta de la compañía. El objetivo es construir sistemas capaces de impulsar experiencias más personalizadas en Facebook e Instagram, desarrollar gafas inteligentes avanzadas y crear agentes personales que trabajen permanentemente en nombre de los usuarios.
Sin embargo, la reorganización necesaria para alcanzar esa visión está generando fricciones significativas.
De acuerdo con el medio, la reestructuración vinculada a IA afectó a cerca del 10% de la empresa. El mes pasado, Meta eliminó aproximadamente 8.000 puestos de trabajo. Al mismo tiempo, más de 1.600 empleados firmaron una petición interna contra un programa destinado a monitorear clics y pulsaciones de teclado para generar datos de entrenamiento para modelos de inteligencia artificial.
La magnitud de las cifras ayuda a explicar el deterioro del clima laboral.
En una reunión interna separada, el director de producto de Meta, Chris Cox, reconoció públicamente que los últimos meses habían sido "difíciles" y "brutales".
Según la grabación obtenida por WIRED, comparó la experiencia de los empleados con correr una maratón en medio de una tormenta de granizo mientras compañeros son reemplazados y la compañía registra constantemente su actividad.
La reacción de Zuckerberg muestra que la dirección es consciente del problema.
En un memorando interno citado por WIRED, el CEO admitió que Meta había cometido errores durante la transformación organizacional.
Prometió que no habrá más despidos masivos durante 2026, anunció límites al número de empleados supervisados por cada gerente y adelantó aumentos en los presupuestos destinados a actividades de integración. También comunicó que la empresa organizará un gran hackatón enfocado en inteligencia artificial y que muchos trabajadores volverán a tener escritorios asignados de forma permanente antes de fin de año.
Pero esas iniciativas no parecen haber calmado los ánimos. De hecho, la propuesta del hackatón provocó nuevas críticas internas. Algunos empleados señalaron que la carga de trabajo posterior a los despidos les deja poco margen para participar en actividades adicionales. Otros cuestionaron si la cultura corporativa de Meta sigue siendo compatible con el espíritu colaborativo que históricamente caracterizó a estos eventos.
Más allá del caso particular de Meta, el episodio revela una contradicción que atraviesa a toda la industria tecnológica.
La carrera por desarrollar inteligencia artificial avanzada suele presentarse como una revolución basada en automatización, productividad y creatividad. Sin embargo, la construcción de esos sistemas continúa dependiendo de enormes cantidades de trabajo humano. Detrás de los modelos más sofisticados existe una infraestructura compuesta por ingenieros, evaluadores y especialistas que generan, corrigen y validan datos constantemente.
