top of page

La avalancha de anuncios de IA en el Super Bowl enciende una alerta conocida

Anthropic, OpenAI, Google, Amazon y hasta una marca de vodka llevaron la inteligencia artificial al escenario publicitario más caro del mundo. Es la consagración mainstream de la IA, pero también un déjà vu inquietante: la última vez que una industria copó el evento deportivo, el desenlace fue un colapso.



Durante el último Super Bowl, la inteligencia artificial no solo estuvo en el campo de juego tecnológico: dominó la pauta publicitaria. En un evento donde un spot de 30 segundos puede costar hasta 10 millones de dólares, empresas como Anthropic, OpenAI, Google y Amazon compitieron por la atención del público general con mensajes centrados en modelos generativos, asistentes inteligentes y automatización avanzada. Incluso Svedka, una marca de vodka, apeló a la estética y narrativa de la IA para posicionar su producto. Fue, sin exagerar, uno de los momentos más mainstream de la historia reciente de la industria.


Pero la historia tecnológica enseña que este tipo de exhibiciones masivas suelen ser un síntoma ambiguo. La comparación inevitable es con el Super Bowl de 2022, cuando el ecosistema cripto tomó por asalto la transmisión. FTX, Crypto.com, Coinbase y eToro invirtieron cifras multimillonarias para prometer un futuro financiero descentralizado. Nueve meses después, FTX —valuada en 32.000 millones de dólares— colapsó, arrastrando confianza, capital y reputación de buena parte del sector.


El paralelismo es difícil de ignorar. La IA en 2026 y el cripto en 2022 comparten rasgos estructurales: crecimiento acelerado, miles de millones de dólares en capital de riesgo, presión por capturar usuarios antes que competidores y una narrativa de “cambio de paradigma” dirigida al gran público. El detalle que parece sellar la analogía es casi simbólico: el dominio AI.com fue adquirido por Kris Marszalek, CEO de Crypto.com, por unos 70 millones de dólares pagados íntegramente en criptomonedas, en lo que se considera la venta de un nombre de dominio más cara de la historia. Su relanzamiento se presentó, cómo no, con un anuncio en el Super Bowl.



La propuesta de AI.com apunta a convertirse en una plataforma de agentes personales de inteligencia artificial: sistemas privados capaces de enviar mensajes, gestionar tareas, operar en mercados financieros y ejecutar acciones en nombre del usuario. El discurso es claro y seductor: bajar las barreras técnicas para que cualquiera pueda lanzar su propio agente sin conocimientos avanzados. Una promesa que recuerda a la facilidad con la que, hace pocos años, se invitaba a “cualquiera” a operar con derivados cripto o crear su propio token.


Sin embargo, reducir la IA al mismo destino que el cripto sería un análisis incompleto. A diferencia del ecosistema blockchain de 2022, la inteligencia artificial ya tiene casos de uso empresariales consolidados, ingresos tangibles y una base de usuarios que se cuenta por cientos de millones. Grandes corporaciones integran modelos de lenguaje en procesos de atención al cliente, desarrollo de software, análisis de datos, marketing y diseño. Herramientas de IA generativa se han vuelto infraestructura cotidiana del trabajo del conocimiento, no simples activos especulativos.


Eso no elimina los riesgos. Muchas compañías de IA están quemando efectivo a un ritmo histórico, los costos de cómputo siguen siendo elevados y la presión por justificar valuaciones astronómicas crece trimestre a trimestre. Además, el salto del discurso técnico al publicitario suele marcar un punto de inflexión: cuando una tecnología deja de explicarse a especialistas y empieza a venderse como promesa universal, la burbuja —si existe— entra en su fase más visible.


El Super Bowl no es solo un evento deportivo; es un termómetro cultural y económico. Que la IA haya conquistado ese espacio indica poder, ambición y confianza. También sugiere que el sector siente la necesidad de legitimarse frente al gran público, algo que rara vez ocurre en etapas tempranas y discretas de innovación. La diferencia clave será si, detrás del ruido publicitario, la inteligencia artificial logra sostener su narrativa con productividad real, retornos medibles y valor duradero.


La IA ya no es una promesa de laboratorio ni una moda de nicho. Es una industria que juega en las grandes ligas, con todo lo que eso implica: exposición masiva, expectativas infladas y un escrutinio que no perdona. La historia del cripto sirve como advertencia, no como sentencia.


itnow-03.png

© Derechos reservados

Connecta B2B - 2025

Políticas de privacidad

ACERCA DE NOSOTROS

IT NOW es un espacio multiplataforma y un núcleo para conectar negocios que se compone de varios elementos: su sitio web con noticias de TI relevantes en la región, un newsletter semanal, su multiplataforma de redes sociales, por último, sus eventos enfocados en las verticales de TI y en donde destaca el aclamado Tech Day, la gira de actualización tecnológica más importante de la región.

24 / 7 Actualizaciones en nuestras Redes Sociales
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • YouTube
  • X
  • RSS
bottom of page