Panamá será sede del Global Bioeconomy Summit 2028 por primera vez en América Latina
La cumbre internacional busca conectar la biodiversidad, la ciencia y la innovación regional con empresas, inversionistas y centros de investigación para impulsar oportunidades de desarrollo sostenible.

El país centroaméricano será el primero de América Latina y el Caribe en albergar el Global Bioeconomy Summit (GBS) en 2028, una cumbre internacional que reúne a gobiernos, científicos, empresas e inversionistas para debatir sobre el futuro de la bioeconomía. El anuncio se realizó al cierre de la edición de 2026, celebrada en Dublín, Irlanda.
La iniciativa es liderada por el Gobierno de Panamá, a través de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), en coordinación con el Consejo Asesor Internacional sobre Bioeconomía Global (IACGB), y cuenta con el respaldo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Red Latinoamericana de Bioeconomía. El objetivo es convertir el encuentro en una plataforma regional que conecte biodiversidad, ciencia, innovación y empresas con redes globales de conocimiento e inversión.
“Durante siglos, Panamá ha conectado océanos, continentes y pueblos. En 2028 queremos que también conecte a la comunidad global de la bioeconomía, pero esta no será solamente una cumbre en Panamá; queremos que sea una plataforma de toda ALC para mostrar al mundo nuestra biodiversidad, ciencia, innovación, empresas y soluciones, y para construir nuevas alianzas de conocimiento, inversión y desarrollo sostenible”, señaló Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de la Senacyt.

Desde su primera edición en Berlín, Alemania, en 2015, el GBS ha reunido a responsables de políticas públicas, investigadores, empresas, inversionistas y organismos internacionales. Para 2028, la aspiración es que gobiernos, universidades, centros científicos, empresas y comunidades de América Latina y el Caribe presenten sus capacidades, emprendimientos y soluciones basadas en recursos biológicos.
La oportunidad regional está vinculada con la riqueza natural y el desarrollo de capacidades científicas. América Latina y el Caribe concentra alrededor del 50 % de la diversidad biológica del planeta y el 23 % de los bosques mundiales, además de contar con una importante actividad agrícola y conocimientos locales y ancestrales que pueden contribuir a nuevas soluciones e iniciativas empresariales.
“Queremos que el GBS 2028 sea un proceso abierto a toda la región. Panamá puede ofrecer el punto de encuentro, pero el verdadero valor estará en reunir las capacidades, experiencias y soluciones de ALC y conectarlas con socios científicos, financieros, empresariales y de cooperación de todo el mundo”, afirmó Sandra Sharry, directora del Sistema Nacional de Investigación (SNI AIP) de Panamá.
La preparación de la cumbre también busca fortalecer la cooperación entre países y movilizar recursos para nuevos proyectos. Hugo Chavarría, especialista del IICA y secretario ejecutivo de la Red Latinoamericana de Bioeconomía, destacó que los próximos dos años serán importantes para conectar agendas nacionales, consolidar redes y generar alianzas con inversionistas, científicos, empresas y organismos internacionales.
La designación coincide con un mayor protagonismo de América Latina en la agenda global de bioeconomía. El Informe sobre Políticas de Bioeconomía Global 2026 señala que, desde 2024, el centro de gravedad de la bioeconomía en las Américas se ha desplazado hacia la región, con políticas más enfocadas en implementación, financiamiento y capacidades. Para Panamá, el reto será aprovechar la cumbre para conectar su ciencia e innovación con socios internacionales y traducir esa visibilidad en proyectos y oportunidades de desarrollo sostenible.





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