Tech Day República Dominicana 2026: el verdadero desafío es el rediseño de los procesos y la cultura empresarial
Julio Pallaviccini, de Deloitte, presentó las conclusiones de un estudio enfocado en la evolución de la IA desde la perspectiva del negocio, evaluando el impacto directo en los procesos, el retorno de inversión y el comportamiento organizacional.

En el marco del evento Tech Day República Dominicana 2026, Julio Pallaviccini, Director Ejecutivo de AI & Data en Deloitte, impartió la conferencia "El camino hacia la verdadera transformación empresarial: IA agéntica es solo el inicio". Durante su intervención, Pallaviccini presentó las conclusiones de un estudio reciente de Deloitte enfocado en la evolución de la inteligencia artificial desde la perspectiva del negocio, evaluando el impacto directo en los procesos, el retorno de inversión y el comportamiento organizacional.
El estudio consultó a 501 altos ejecutivos y líderes funcionales en Norteamérica (entre ellos vicepresidentes y directores de áreas de tecnología, operaciones, estrategia, ventas, finanzas y gestión de producto) pertenecientes a diversos sectores como energía, servicios financieros, ciencias de la vida, tecnología, medios y telecomunicaciones. Un requisito indispensable para las organizaciones participantes fue que estuvieran operando activamente soluciones de IA agéntica en sus procesos.
Pallaviccini explicó la diferencia fundamental entre las fases iniciales de la inteligencia artificial y la era agéntica. Mientras que la IA generativa se adoptó principalmente como un asistente personal con interacción directa, la IA agéntica implica delegar responsabilidad y capacidad de ejecución autónoma a sistemas que gestionan procesos críticos de los cuales dependen los ingresos de la empresa.
Este cambio de paradigma está impulsando a las organizaciones a reestructurar sus bases operativas: el 64% de los encuestados afirma que su empresa está reevaluando su modelo de negocio debido al impacto de la IA agéntica. Sin embargo, existe una brecha notable en la ejecución: aunque los despliegues de agentes están en expansión, apenas un 15% de las organizaciones muestra un nivel maduro de adopción en sus procesos de negocio.
Las primeras áreas donde se están implementando estas herramientas corresponden a operaciones de TI, atención y servicio al cliente en tareas transaccionales, y la gestión de la cadena de suministro (supply chain).
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue que la tecnología no representa el obstáculo principal. Dado que los grandes proveedores e hiperescaladores tecnológicos ofrecen soluciones maduras y personalizables, los verdaderos desafíos se concentran en el ámbito organizativo y estructural:
Arquitectura y gobernanza de datos: Es el reto con mayor peso entre los ejecutivos. La falta de datos unificados y la persistencia de silos de información comprometen la efectividad de los agentes autónomos, bajo la premisa clásica de "basura entra, basura sale".
Confianza y gobernanza agéntica: La gestión de arquitecturas multiagente y la capacidad de establecer límites y supervisión adecuada generan alta preocupación en las organizaciones.
Modelos financieros y costos: La gestión de modelos de consumo basados en tokenización plantea un reto de adaptación para áreas financieras acostumbradas a manejar esquemas de CAPEX frente a OPEX.
Preparación de la planilla y procesos: Las áreas identificadas con mayor debilidad no son tecnológicas, sino el talento y los procesos. De hecho, solo el 20% de las empresas se considera preparada para rediseñar procesos que operen de forma autónoma

De acuerdo con las impresiones recopiladas en el estudio, el cuello de botella se centra en la cultura corporativa, el modelo operativo, la gestión del cambio y en capacitar al personal existente para desarrollar roles distintos y adaptados a la nueva realidad.
Pallaviccini enfatizó que una organización agéntica no se define por la cantidad de agentes que despliega, sino por cómo integra esta tecnología a sus procesos operativos alineados con su propósito corporativo.
En este entorno, la autonomía no equivale a una pérdida de control, sino a una disciplina de supervisión diferente. Se estima que los ejecutivos y especialistas dedicarán entre el 30% y el 40% de su tiempo a la observación de los agentes, enfocándose en la detección de anomalías y entendiendo que los resultados autónomos no siempre serán correctos por sí solos. La experiencia y el conocimiento del negocio por parte del talento humano continúan siendo el filtro indispensable de validación.




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