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  • Copa Airlines apuesta por internet satelital y será pionera en conectividad aérea en Latinoamérica

    La aerolínea incorporará tecnología Starlink a partir de julio de 2026, mientras acelera su expansión de flota y rutas. En un contexto donde la conectividad se ha convertido en un factor clave para la experiencia de viaje, las aerolíneas de la región comienzan a dar pasos hacia soluciones tecnológicas más avanzadas. La incorporación de internet de alta velocidad a bordo marca una nueva etapa en la industria aérea latinoamericana. En esa línea, Copa Airlines anunció que integrará el servicio de internet satelital de Starlink, impulsado por Elon Musk, convirtiéndose en la primera aerolínea de Latinoamérica en ofrecer esta tecnología de última generación en sus vuelos. La implementación comenzará en julio de 2026 y se realizará de manera progresiva hasta cubrir la totalidad de su flota. Con esta incorporación, la aerolínea panameña busca transformar la experiencia de sus pasajeros mediante una conexión en vuelo con estándares similares a los de tierra. El servicio permitirá alcanzar velocidades de hasta 400 Mb/s, lo que habilitará a los viajeros a realizar actividades que hasta ahora eran limitadas o inestables en el aire, como ver contenido en streaming, jugar en línea, trabajar de forma remota o navegar sin interrupciones. Este movimiento posiciona a Copa por delante de otras aerolíneas de la región como LATAM Airlines, Avianca y Aerolíneas Argentinas, que aún no han anunciado la adopción de este tipo de conectividad en sus operaciones. La apuesta tecnológica se da en paralelo a una estrategia de crecimiento sostenido. Según reportes del sector, la compañía proyecta aumentar en un 14% su capacidad de asientos durante 2026, impulsada por la ampliación de su flota y la apertura de nuevas rutas. En 2025, Copa cerró con 113 aeronaves y estima alcanzar las 121 durante el presente año. Su presidente, Pedro Heilbron, ha señalado que este incremento permitirá fortalecer la conectividad aérea de la región, con más frecuencias y destinos. “En 2026 estamos previendo un crecimiento en asientos de 14%, lo cual está teniendo un impacto en el turismo en Panamá”, indicó Heilbron, quien además destacó que la aerolínea mantiene pendiente la entrega de 43 aviones Boeing 737 MAX hasta 2029. En los últimos 18 meses, la compañía ha iniciado o retomado operaciones hacia 13 ciudades, consolidando un crecimiento acelerado tanto en su red de destinos como en su capacidad operativa, en lo que se perfila como uno de los mayores saltos de expansión en su historia reciente. Puede interesarle: Liberty Networks designó a Danilo Fernandes

  • Tecnología en la sala: cómo las pantallas gigantes redefinen la forma de ver fútbol en Panamá

    El crecimiento de televisores de gran formato en el país responde a nuevas formas de consumo y a la búsqueda de experiencias colectivas desde el hogar. La forma en que las personas consumen eventos deportivos ha cambiado de manera significativa en los últimos años, impulsada por avances tecnológicos y por una mayor preferencia por experiencias compartidas dentro del hogar. En este contexto, los televisores de gran formato han ganado protagonismo como herramienta para recrear la atmósfera de un estadio sin necesidad de salir de casa. Este cambio responde a una evolución en los hábitos de consumo audiovisual en Panamá y el resto del mundo. El hogar ha dejado de ser un espacio de visualización pasiva para convertirse en un entorno donde la calidad de imagen, el sonido y el tamaño de pantalla son factores determinantes. Durante eventos de alta convocatoria, como el Mundial de Fútbol, estas características adquieren mayor relevancia al influir directamente en la intensidad con la que se vive cada partido. La preferencia por pantallas de gran tamaño, especialmente aquellas superiores a las 65 pulgadas, refleja una búsqueda por experiencias más inmersivas. Este tipo de dispositivos permite apreciar con mayor detalle elementos clave del juego, como el movimiento de los jugadores, la trayectoria del balón o la profundidad del campo, aspectos que antes podían pasar desapercibidos en formatos más pequeños. Además del tamaño, la calidad de imagen ha evolucionado hacia estándares más altos, con resoluciones 4K, tecnologías de alto rango dinámico (HDR) y sistemas de procesamiento que optimizan transmisiones en tiempo real. Estas mejoras buscan ofrecer una visualización más nítida y detallada, incluso en condiciones de iluminación variables, como partidos nocturnos o encuentros bajo luz intensa. El sonido también juega un papel relevante en esta transformación. Los sistemas de audio integrados han incorporado funciones que simulan la espacialidad del estadio, permitiendo percibir desde la narración hasta el ambiente de la afición. Esta integración entre imagen y sonido contribuye a una experiencia más envolvente, que acerca al espectador a lo que ocurre en la cancha. Otro elemento que ha influido en esta tendencia es la incorporación de inteligencia artificial en los dispositivos. Funciones como la optimización automática de imagen, la mejora de movimientos en escenas rápidas y la adaptación del brillo según el entorno buscan ajustar la experiencia de forma dinámica. Asimismo, algunas plataformas permiten acceder a estadísticas, información de jugadores o datos históricos en tiempo real, ampliando la interacción del usuario con el contenido. La convergencia de estas tecnologías ha favorecido también la dimensión social del consumo deportivo. Ver partidos en casa ya no es una actividad individual, sino una experiencia colectiva que reúne a familiares y amigos en torno a la pantalla. En este sentido, el tamaño del televisor y la calidad del contenido funcionan como facilitadores de interacción y participación. En un escenario donde la tecnología continúa avanzando y los eventos deportivos mantienen su capacidad de convocatoria global, la tendencia hacia pantallas de gran formato refleja no solo una mejora técnica, sino también un cambio cultural en la manera de vivir el deporte. Le puede interesar: Gobierno inteligente: cómo la ciencia de datos redefine la gestión pública

  • Banking Tech Summit Costa Rica 2026: la banca regional acelera su reinvención

    Desde la modernización de arquitecturas core hasta la irrupción de la inteligencia artificial generativa como motor de productividad, el evento reunió en San José a referentes del sector financiero y tecnológico para trazar el mapa de la banca del futuro. A lo largo de una jornada intensiva, ejecutivos y especialistas abordaron los desafíos estructurales, regulatorios y operativos que enfrenta la industria, con un eje claro: transformar sin comprometer resiliencia ni rentabilidad. El Centro de Convenciones de San José fue el escenario de una nueva edición del Banking Tech Summit Costa Rica, un encuentro que consolidó su perfil como espacio de discusión estratégica para la evolución del sistema financiero en América Central y el Caribe. Con una agenda cargada de conferencias técnicas y de negocio, el evento dejó en evidencia que la banca atraviesa una fase de transformación profunda, donde la tecnología ya no es un habilitador, sino el núcleo del modelo operativo. Modernización sin margen de error La jornada abrió con la intervención de Miguel Caldentey, socio de Deloitte, quien planteó uno de los dilemas centrales del sector: cómo modernizar arquitecturas heredadas sin afectar la continuidad del negocio. Su exposición puso el foco en la necesidad de abordar la transformación como un proceso integral, donde convergen estrategia, cultura organizacional y capacidades tecnológicas. Caldentey advirtió que muchos proyectos fracasan por subestimar la complejidad de los sistemas legacy y por no alinear la modernización con objetivos claros de negocio. En este sentido, destacó la importancia de adoptar enfoques progresivos y arquitecturas desacopladas que permitan evolucionar sin disrupciones abruptas. Infraestructura de pagos y nube bajo presión El bloque siguiente profundizó en la infraestructura transaccional, con Esteban Corrales (CLAI Payments Technologies) y Luis Alvarado (Volcan Group), quienes analizaron el rol crítico de los sistemas de pago en la competitividad bancaria. La conversación giró en torno a la necesidad de plataformas más ágiles, interoperables y preparadas para un ecosistema financiero cada vez más abierto. A continuación, Mateo Riveros, de ManageEngine, introdujo el concepto de FinOps como disciplina clave para controlar el gasto en la nube. Su presentación abordó un problema creciente: el desbalance entre adopción cloud y eficiencia financiera. En un contexto de expansión digital, “domar la nube” se vuelve tan importante como migrar a ella. La banca componible como nuevo paradigma Uno de los momentos más extensos y conceptualmente profundos del evento fue la conferencia de Francisco Gómez, especialista en Open Finance y NeoBanking. Su exposición sobre banca componible planteó un cambio de paradigma: pasar de estructuras monolíticas a ecosistemas modulares, donde productos y servicios se ensamblan dinámicamente. Gómez detalló cómo conceptos como API-first, domain-driven design y arquitecturas desacopladas permiten a las entidades financieras adaptarse a modelos como open banking, banking as a service y embedded finance. La banca, sostuvo, deja de ser un sistema cerrado para convertirse en una plataforma. Datos, resiliencia e infraestructura sin fronteras La gestión de datos emergió como otro eje crítico. Marvin Espinoza, de Veeam LATAM, subrayó que la confianza en la inteligencia artificial depende directamente de la calidad, disponibilidad y protección de la información. Sin una estrategia robusta de datos, advirtió, cualquier iniciativa de IA queda comprometida. En paralelo, Edwin Maldonado, de COMNET, abordó la necesidad de infraestructuras resilientes y sin límites geográficos, destacando el rol de la conectividad satelital y soluciones híbridas para garantizar continuidad operativa en entornos cada vez más distribuidos. Evolución del core y estrategia tecnológica Fernando Batres, de Temenos, centró su presentación en la evolución de los sistemas core bancarios, señalando que el futuro pasa por plataformas escalables, abiertas e integrables. La rigidez de los sistemas tradicionales, explicó, es incompatible con la velocidad que exige el mercado. Esta visión fue complementada por Pavel Alvarado durante el bloque de almuerzo, quien profundizó en la transformación hacia modelos componibles desde una perspectiva estratégica. Su enfoque integró negocio, arquitectura y operación, destacando la necesidad de adoptar estándares como BIAN e ISO para garantizar interoperabilidad. IA: de tendencia a núcleo operativo La inteligencia artificial tuvo un rol protagónico a lo largo del evento. Francisco Moralejo presentó una visión general sobre su impacto en la banca, mientras que Santiago Merlo (Babel) avanzó hacia un enfoque más operativo: integrar la IA en el corazón del delivery bancario. Sin embargo, fue la ponencia de cierre, liderada por Marcelo Burman, la que ofreció el análisis más completo. Bajo el título “IAG aplicada a la banca”, se expuso cómo la inteligencia artificial generativa está pasando de ser un experimento a un componente estructural del negocio. El planteo fue contundente: los bancos más avanzados no implementan proyectos aislados, sino que rediseñan procesos completos. Casos como JPMorgan, Morgan Stanley, Nubank, HSBC o BBVA evidencian mejoras de productividad de entre 20% y 40%, especialmente en áreas como riesgo, compliance, atención al cliente y desarrollo de software. Además, se delineó un modelo de adopción en cuatro fases —descubrimiento, prototipado, industrialización y escalamiento— junto con los requisitos críticos para su implementación: gobernanza de datos, gestión de riesgos, ciberseguridad, arquitectura moderna y cambio cultural. Seguridad, automatización y experiencia del cliente La agenda también incluyó espacios dedicados a ciberseguridad y eficiencia operativa. Moisés Acevedo (Check Point) presentó el enfoque CTEM para gestión de exposición, mientras que Oscar Nivia (Progress Software) abordó la transferencia segura de archivos como componente clave de cumplimiento regulatorio. En paralelo, Luis Fernando Caicedo destacó los beneficios de la hiperautomatización en banca, y Andrés Araoz (Active IT) analizó el impacto combinado de CRM, onboarding digital e inteligencia artificial en el crecimiento y la experiencia del cliente. Finalmente, José Miguel Piñeros introdujo el concepto de “capital digital” como nuevo activo estratégico, reforzando la idea de que los datos, las plataformas y las capacidades tecnológicas son hoy el principal diferenciador competitivo. El Banking Tech Summit Costa Rica 2026 dejó una conclusión clara: la transformación bancaria ya no es una opción ni un proyecto acotado en el tiempo. Es un proceso continuo, multidimensional y profundamente estratégico, donde la tecnología define no solo la eficiencia operativa, sino también la capacidad de competir en un ecosistema financiero cada vez más abierto, dinámico y exigente. La gira 2026 del Banking Tech Summit continuará el 21 de abril en Guatemala y el 23 en Panamá, para luego visitar Honduras el 7 de julio y El Salvador el 8 de septiembre. Para más información e inscripciones, visite: https://www.bankingtechsummit.net/ Le puede interesar: Banking Tech Summit Costa Rica 2026: infraestructura financiera sin límite para la bancarización de zonas remotas

  • Así fue el CyberSec Summit República Dominicana 2026

    Desde la madurez digital del país hasta el impacto de los agentes autónomos de IA, el encuentro reunió a especialistas que delinearon los principales desafíos y transformaciones que enfrentan las organizaciones en un escenario de amenazas cada vez más sofisticadas. El CyberSec Summit República Dominicana 2026, celebrado el 16 de abril en el Hotel Intercontinental de Santo Domingo, se consolidó como un espacio de análisis profundo sobre el presente y futuro de la ciberseguridad en la región. A lo largo de una agenda intensa de conferencias, paneles y espacios de networking, el evento puso en foco no solo el crecimiento de las amenazas, sino también la necesidad de repensar las estrategias de defensa en un contexto atravesado por la transformación digital y la irrupción de la inteligencia artificial. La jornada comenzó con un conversatorio centrado en el panorama de la ciberseguridad en República Dominicana, donde Edder Herrera y David Mella ofrecieron una lectura detallada del estado actual del país en términos de madurez digital. Ambos coincidieron en que las organizaciones dominicanas han avanzado de forma significativa en la adopción de tecnologías, especialmente en sectores como servicios financieros, telecomunicaciones y gobierno. Sin embargo, este progreso no ha sido homogéneo, lo que genera asimetrías importantes en la capacidad de prevención y respuesta frente a incidentes. Uno de los puntos más relevantes del debate fue la creciente exposición al riesgo derivada de la digitalización acelerada. A medida que más procesos críticos migran a entornos digitales, las superficies de ataque se expanden y se vuelven más difíciles de gestionar. En este sentido, los especialistas subrayaron la persistencia de brechas estructurales, particularmente en lo que respecta a la gobernanza de la ciberseguridad, la capacitación del talento humano y la adopción de marcos de referencia internacionales. La protección de datos en la era cloud fue otro de los ejes centrales de la mañana. Jorge Silva profundizó en los desafíos que enfrentan las organizaciones al gestionar información sensible en entornos híbridos y multicloud. En su exposición, destacó la importancia de contar con herramientas que permitan no solo proteger los datos, sino también clasificarlos, monitorearlos y garantizar su cumplimiento normativo en tiempo real. La creciente complejidad regulatoria, sumada a la dispersión de la información, obliga a adoptar enfoques más integrales, donde la seguridad y el cumplimiento dejan de ser funciones separadas para convertirse en un proceso continuo. A continuación, la evolución de la gestión de endpoints hacia modelos centrados en la experiencia digital del empleado (DEX) abrió una nueva dimensión en la conversación. Brayan Steven Rodríguez Peña explicó cómo las organizaciones están dejando atrás los enfoques tradicionales, basados en la reacción ante fallos o incidentes, para avanzar hacia esquemas predictivos que integran analítica avanzada. En este modelo, cada dispositivo se convierte en una fuente de datos que permite anticipar problemas, optimizar el rendimiento y, al mismo tiempo, fortalecer la postura de seguridad. El coffee break dio paso a uno de los temas más técnicos de la jornada: los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS). Wilfredo Dicló abordó este fenómeno desde una perspectiva estratégica, señalando que, a pesar de no ser una amenaza nueva, su impacto se ha intensificado en un entorno donde la disponibilidad de los servicios digitales es crítica para la operación de las organizaciones. Los ataques DDoS, explicó, han evolucionado en volumen y sofisticación, incorporando técnicas que dificultan su detección y mitigación, lo que los convierte en una herramienta efectiva para interrumpir operaciones sin necesidad de comprometer directamente los sistemas. La conversación dio un giro hacia el futuro con la conferencia sobre la redefinición de la ciberdefensa en la era de los agentes de inteligencia artificial. Tobias Santoyo planteó un escenario en el que tanto atacantes como defensores utilizan sistemas autónomos capaces de tomar decisiones en tiempo real. Esta dinámica introduce un nuevo paradigma en la ciberseguridad, donde la velocidad de respuesta y la capacidad de adaptación superan a los enfoques tradicionales basados en reglas estáticas. Según Santoyo, las organizaciones deberán evolucionar hacia arquitecturas de seguridad más dinámicas, capaces de integrar inteligencia artificial no solo como herramienta de análisis, sino como un componente activo en la toma de decisiones. Sin embargo, este avance también plantea desafíos significativos, especialmente en términos de confianza, control y gobernanza de los sistemas automatizados. El punto culminante del evento fue el panel sobre Agentic AI en ciberseguridad, donde Rafael Ovalle y Juan Matus profundizaron en las implicancias de esta tecnología emergente. El debate giró en torno a una pregunta central: ¿hasta qué punto es conveniente delegar funciones críticas de seguridad a sistemas autónomos? Por un lado, se destacó el potencial de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia operativa, reducir los tiempos de respuesta y gestionar volúmenes masivos de información que serían imposibles de analizar manualmente. Por otro, se plantearon interrogantes sobre los riesgos asociados, como la falta de transparencia en la toma de decisiones, la posibilidad de errores a gran escala y la necesidad de mantener siempre un nivel de supervisión humana. Los panelistas coincidieron en que el futuro de la ciberseguridad no estará definido por una sustitución total del factor humano, sino por una colaboración cada vez más estrecha entre personas y sistemas inteligentes. En este contexto, el rol del CISO y de los equipos de seguridad evolucionará hacia funciones más estratégicas, centradas en la orquestación de tecnologías, la gestión del riesgo y la toma de decisiones informadas. A lo largo de toda la jornada, un concepto se repitió de manera transversal: la ciberseguridad ha dejado de ser un problema exclusivamente técnico para convertirse en un elemento central de la estrategia empresarial. La creciente interdependencia entre tecnología y negocio exige un enfoque integrado, donde la seguridad se incorpore desde el diseño y no como una capa adicional. El CyberSec Summit República Dominicana 2026 dejó así una radiografía precisa de un ecosistema en transformación, donde la combinación de digitalización, regulación e inteligencia artificial está redefiniendo las reglas del juego. En este escenario, la capacidad de anticiparse a las amenazas, adaptarse a entornos cambiantes y construir resiliencia será el principal diferencial competitivo para las organizaciones de la región. La gira CyberSec Summit 2026 continuará en Costa Rica, el 10 de septiembre en el Centro de Convenciones, y cerrará en Panamá, el 18 de noviembre en el Hotel Sheraton. Para más información y entradas, visite: https://www.cybersecsummit.com/ Le puede interesar: El Banking Tech Summit 2026 llega a Costa Rica

  • En tecnología sobra información, pero falta humor. Por eso, ¡volvió el Week Report!

    Regresa el podcast que explica lo que pasa en tecnología y negocios sin perder de vista lo más importante: que alguien lo diga con ironía. Nueva temporada, mismas noticias… peor interpretadas por Maximiliano Poter, Editor en Jefe de IT NOW. Maximiliano Poter conduce el Week Report, un desenfadado magazine de noticias del mundo IT que, cada viernes, brinda un resumen de los acontecimientos más destacados de los últimos siete días: todo lo importante, lo curioso y hasta lo más absurdo que ha sucedido en el ámbito de la tecnología y los negocios para que cierre su semana bien informado, con buena onda y una gota de acidez. En esta entrega : Google contrata a un filósofo para entender si su IA piensa… o solo finge mejor que nosotros Cinco gigantes tecnológicos ya controlan dos tercios de la IA global (tranquilos, seguro lo usan con responsabilidad) Filtración en Booking.com expone datos de usuarios (pero tus vacaciones siguen siendo lo único que no está asegurado) Anthropic podría valer 800 mil millones sin salir a bolsa (la fe en la IA ya cotiza más que la lógica) Prueban implantes con neuronas cultivadas: tu cerebro podría ser el próximo gadget actualizable  Y mucho más Le puede interesar: Así fue el CyberSec Summit República Dominicana 2026

  • Banking Tech Summit Costa Rica 2026: la modernización bancaria dejó de ser una opción para ser una decisión estratégica

    Fernando Batres, Senior BSG Consultant en Temenos, presentó una conferencia reveladora basada en un estudio reciente realizado junto a PCMI, donde subrayó que la modernización de los sistemas core ya no es un proyecto técnico aislado, sino el motor de supervivencia competitiva en la región. Con un 60% de los cores bancarios en Latinoamérica operando aún bajo tecnologías legadas, Batres advirtió que estas instituciones enfrentan costos operativos hasta 10 veces mayores que aquellos competidores que han adoptado plataformas abiertas y en la nube. Uno de los puntos más impactantes de la charla fue la comparativa entre la banca tradicional y los nuevos actores digitales. Batres destacó el caso de Nubank , que en 2025 alcanzó los 125 millones de usuarios, consolidándose como un referente de lo que la tecnología Cloud Native  y una mentalidad Digital First  pueden lograr. "El mercado de banca digital llegará a los 15.4 billones para 2032. Los Neobancos y las Fintech están 'devorando' el mercado, especialmente entre la Generación Z y los Millennials, porque logran lanzar productos en 3 o 6 meses, mientras que la banca tradicional tarda 12 meses o más", señaló Batres. El estudio presentado categorizó las motivaciones de los ejecutivos para modernizarse en tres ejes clave: Estratégico:  Búsqueda de eficiencia operativa y mejora en la experiencia del cliente (prioridad para el 46% de los líderes globales). Competitivo:  Agilidad frente a la amenaza directa que representan las Fintech. Regulatorio:  Presión de los entes reguladores para adoptar estándares de Open Finance, APIs abiertas y ciberseguridad avanzada, como ha ocurrido en Brasil, México y Colombia. Batres analizó cómo varían los impulsores de modernización según el país. Mientras que Brasil  lidera en todas las dimensiones (estratégica, competitiva y regulatoria), Costa Rica  muestra un balance saludable con una madurez tecnológica destacable. Por el contrario, en países como Guatemala , el motor principal es la competitividad y la regulación, quedando el aspecto estratégico en un segundo plano. Para Batres, el éxito de la transformación no depende solo del software, sino de superar barreras culturales. Propuso siete principios fundamentales: Sponsors internos fuertes:  Líderes que impulsen el cambio. Gradualidad (Quick Wins):  Evitar los proyectos "Big Bang" y optar por victorias rápidas y controladas. Alineación con el regulador:  Invitarlos de forma temprana al proceso. Transformación cultural y educación:  Tanto para el personal interno como para el cliente. Alineación Tecnología-Negocio:  Terminar con la brecha de objetivos distintos entre departamentos. Socios adecuados:  Elegir aliados tecnológicos con experiencia comprobada. Mirando hacia los próximos cinco años, Batres identificó las tendencias que definirán la "nueva banca": la IA Generativa  para asistentes virtuales y personalización de productos en tiempo real, la integración de pagos instantáneos  (Fast Payments) y el Open Finance  para servicios integrados. "La pregunta para cada institución no es si debe modernizarse, sino cuáles son los desafíos específicos que quiere resolver en los próximos cinco años para no quedar fuera de esta porción del mercado que los nuevos actores están tomando", concluyó el consultor de Temenos. Lea también: Banking Tech Summit Costa Rica 2026: la resiliencia de datos como pilar antes de la IA

  • Banking Tech Summit Costa Rica 2026: infraestructura financiera sin límite para la bancarización de zonas remotas

    Edwin Maldonado, gerente comercial regional de COMNET, presentó en el evento un ecosistema integral que combina la conectividad satelital de baja latencia con soluciones avanzadas de ciberseguridad. El objetivo es superar las barreras geográficas y tecnológicas que impiden la bancarización en Centroamérica y el Caribe, ofreciendo a las instituciones financieras una infraestructura robusta para agencias rurales, cajeros automáticos y operaciones en la agroindustria. En el marco del evento Banking Tech Summit, Edwin Maldonado, Gerente Comercial Regional de COMNET, abordó el persistente desafío de la infraestructura financiera y la bancarización en Centroamérica y el Caribe, donde el mercado informal sigue siendo significativo y una gran parte de la población carece de conectividad fuera de las ciudades. COMNET, una empresa regional con 29 años de experiencia en telecomunicaciones, propone una solución que denomina "infraestructura financiera sin límites". Esta solución se basa en dos pilares tecnológicos fundamentales: la conectividad satelital empresarial con Starlink y la ciberseguridad de la mano de Safetica y ESET.Conectividad de Grado Empresarial con Baja Latencia El primer pilar se centra en llevar conectividad de alta velocidad a cualquier punto, incluyendo sitios remotos de Costa Rica como Isla del Coco y Puntaburicas, que antes no tenían servicio. A diferencia de los sistemas satelitales geostacionarios previos, que tenían latencias de 600 u 800 milisegundos (lo que los hacía inviables para la banca), la solución actual con Starlink ofrece capacidades superiores a los 150 Mbps de descarga y 20 Mbps de subida, con una baja latencia que oscila entre 25 y 50 milisegundos. Las ventajas operativas de esta conectividad para la banca incluyen: Diseño Robusto: Equipos diseñados para exteriores y cualquier condición. Integración y VPN: COMNET provee una IP pública enrutable que facilita la integración transparente con soluciones de VPN y elimina el doble NAT, lo que es crucial para conectar ATMs, agencias remotas y ofrecer redundancia. Alta Disponibilidad: La disponibilidad satelital es significativamente mayor que la de la fibra óptica, ya que no depende de infraestructura terrestre. Incluso hay clientes que han posicionado a Starlink como su servicio primario. La empresa ya cuenta con casos de éxito en la banca de Honduras, Guatemala y El Salvador, donde la conectividad satelital se gestiona a través de SD-WAN (con Meraki o Fortinet).Ciberseguridad Inteligente para Puntos Remotos El segundo pilar busca simplificar la gestión de la ciberseguridad en puntos pequeños como cajas rurales, donde la instalación tradicional de firewalls y redes LAN completas resulta compleja. La solución se centra en Safetica DLP (Data Loss Prevention) y HUEVA (un análisis de comportamiento). El software de Safetica, gestionado de forma centralizada en la nube, ayuda a las entidades bancarias a cumplir con regulaciones como PCI DSS e ISO 27001. Sus funciones principales son: Protección Obligatoria: Defensa contra malware, ransomware y amenazas de día cero. Control de Datos: Clasificación automática de información financiera, números de cuenta y PII (Información de Identidad Personal), con control estricto de puertos y cifrado forzoso de dispositivos extraíbles. Inteligencia Artificial (IA): Safetica utiliza IA para analizar el comportamiento y el tráfico de los usuarios. Esto permite aplicar políticas de forma automática, generar alertas y tomar decisiones de bloqueo de tráfico o usuarios específicos, lo que simplifica la gestión del sistema y la mitigación de Shadow IT. Multimarca: A diferencia de ecosistemas cerrados como Microsoft Purview, Safetica es multimarca y permite integraciones con sistemas de almacenamiento locales, nube y Microsoft 365, mejorando la gestión y el control. Soluciones de Acercamiento al ClienteMaldonado detalló varios casos de uso que demuestran cómo estas tecnologías eliminan las barreras de comunicación y aceleran la digitalización: Agencias Remotas y Cajas Rurales: Permiten un despliegue muy rápido e inmediato ("go to market") al simplificar la infraestructura de red. Al dotar al usuario con un único dispositivo (como una laptop) y conectividad satelital, la banca puede acercarse más rápido a su cliente. ATMs: En regiones como el Caribe, donde la baja señal de telefonía móvil dificulta el uso de ATMs con SIMs/APNs, la conectividad satelital garantiza la agilidad y confiabilidad del sistema, fundamentales para fomentar la confianza y la bancarización. Unidades Móviles: El uso de unidades equipadas con sistemas satelitales garantiza conectividad durante todo el trayecto para servicios como activaciones, que hoy dependen de la señal en el sitio y a menudo deben reprogramarse. Agroindustria y Pago de Nóminas: Para el sector agrícola, que requiere que el banco lleve efectivo para el pago de nóminas en el campo, una solución simple permite realizar transacciones en línea en el sitio. Se utiliza una computadora, internet de Starlink y un banco de baterías que soporta de 6 a 8 horas de operación. Esto garantiza que la data llegue en tiempo real a la nube, evitando la dependencia de digitalizadores o la escritura manual. Maldonado concluyó que la banca no tiene fronteras, y el éxito en la expansión de los servicios depende de la creatividad y la adopción de nuevas tecnologías para generar valor a los clientes Le puede interesar: Banking Tech Summit Costa Rica: La resiliencia de datos como pilar antes de la IA

  • Banking Tech Summit Costa Rica 2026: la resiliencia de datos como pilar antes de la IA

    Durante la jornada, Marvin Espinoza, Gerente de Soluciones en Veeam, presentó una conferencia magistral sobre la evolución de la protección de datos y la urgencia de establecer una estrategia de resiliencia antes de aventurarse en la complejidad de la Inteligencia Artificial (IA). Bajo la premisa de que "la tecnología sin una base sólida de datos curados y protegidos no genera valor real", Espinoza desglosó el panorama actual donde los ciberataques, especialmente el ransomware, han dejado de ser una posibilidad para convertirse en una constante operativa para la banca. Espinoza realizó un recorrido histórico para contextualizar la posición actual de las instituciones. Mientras que en 2005  el enfoque era la simplicidad del backup, y en 2015  la agilidad en la recuperación, el 2026  exige una resiliencia total . "Ya no basta con tener una copia de seguridad. El reto hoy es cómo lograr una recuperación instantánea. Imaginen su aplicación core bancaria recuperada en menos de 5 minutos; eso es lo que el negocio exige hoy", señaló el experto. Con estadísticas recientes analizadas por Veeam, Espinoza destacó que: El 98%  de los líderes bancarios sitúan la ciberseguridad como su prioridad número uno. El 94%  incrementó su presupuesto para recuperación de datos durante el último año. El 62%  de los tomadores de decisión en finanzas consideran que generar estrategias digitales es hoy más complicado debido a la sofisticación de los ataques. Uno de los puntos más críticos de la charla fue la intersección entre la IA y la seguridad de datos. Espinoza advirtió sobre el peligro de alimentar modelos de IA con datos que no han sido "curados" o protegidos. Tras la reciente adquisición de una empresa especializada en Safe AI , Veeam busca que las entidades financieras puedan descubrir quién tiene acceso a qué información y eliminar la data R.A.D.A.  (Redundante, Obsoleta o Trivial). "Antes de activar la IA, debemos hacer resiliencia. Si le damos 'basura' a la inteligencia artificial o exponemos datos sensibles sin gobernanza, estamos creando un problema mayor", afirmó Espinoza. Veeam propuso un modelo de protección proactivo para entornos modernos (Kubernetes, Microsoft 365, Nube e Híbridos) que incluye: Inmutabilidad de repositorios:  Tarea obligatoria para evitar que los atacantes borren los backups antes de declarar el ransomware. Regla 3-2-1-1-0:  Tres copias de datos, dos medios distintos, una copia remota, una aislada (offline/inmutable) y cero errores tras la validación automática. Recuperación segura:  Uso de Yara Rules  para asegurar que el backup que se va a restaurar no contenga infecciones latentes que reinfecten el ambiente. Para finalizar, se presentó la recuperación orquestada , una solución que automatiza el flujo de trabajo en caso de desastre. Esto elimina la dependencia de procesos manuales, permitiendo que las aplicaciones críticas vuelvan a estar en línea mediante un "botón rojo" que ejecuta scripts y validaciones de cumplimiento (compliance) de forma automática. La sesión cerró con un dato alarmante: mientras el 90%  de los líderes cree que puede recuperarse de un ataque, en la realidad, solo el 28%  lo logra con éxito tras un incidente real. El objetivo de Veeam en este 2026 es cerrar esa brecha de confianza mediante la protección inteligente y la disponibilidad total de la información. Le puede interesar: Banking Tech Summit Costa Rica 2026: infraestructura financiera sin límite para la bancarización de zonas remotas

  • Guatemala se prepara para el Banking Tech Summit 2026: innovación, IA y banca digital en el centro del debate

    El próximo 21 de abril, el Hotel Westin Camino Real será sede del encuentro clave para líderes del sector financiero que abordará desde la modernización del core bancario hasta el impacto real de la inteligencia artificial y los nuevos modelos de negocio digitales. El ecosistema financiero de Centroamérica tiene una cita ineludible el próximo 21 de abril en Ciudad de Guatemala. Ese día se desarrollará una nueva edición del Banking Tech Summit, un evento que reúne a ejecutivos, especialistas y proveedores tecnológicos con un objetivo claro: analizar cómo la banca puede evolucionar en un contexto atravesado por la digitalización, la presión competitiva de las fintech y las nuevas demandas de los clientes. La agenda del encuentro confirma ese enfoque estratégico. A lo largo de toda la jornada, se sucederán conferencias, masterclasses y espacios de networking diseñados para ofrecer una visión integral sobre los principales desafíos y oportunidades que enfrenta la industria. Uno de los ejes centrales será la modernización de la arquitectura bancaria. La jornada abrirá con una conferencia orientada a entender cómo transformar el core financiero sin comprometer la operación, abordando estrategias como la modernización progresiva, la coexistencia con sistemas legacy o la sustitución total, un dilema recurrente en las instituciones de la región. En paralelo, el evento pondrá el foco en la optimización de costos y la eficiencia operativa mediante prácticas como FinOps, que propone integrar finanzas, tecnología y operaciones para mejorar la toma de decisiones basada en datos en entornos cloud. La inteligencia artificial tendrá un rol protagónico en múltiples sesiones. Desde una mirada pragmática sobre cómo lograr que la IA genere impacto real en el negocio, hasta debates más avanzados sobre el control del flujo transaccional en la era de agentes inteligentes y protocolos automatizados, el evento buscará ir más allá del discurso teórico para centrarse en casos de uso concretos. Otro de los puntos destacados será la masterclass sobre banca componible y modelos Open Finance, que analizará cómo las instituciones financieras están migrando desde arquitecturas monolíticas hacia ecosistemas abiertos, basados en APIs y orientados a servicios como el embedded banking o el banking as a service. Este enfoque, cada vez más adoptado a nivel global, redefine tanto la arquitectura tecnológica como los modelos de negocio. La evolución de los sistemas core en América Latina también tendrá su espacio, con un análisis sobre el costo de mantener plataformas legacy frente a la necesidad de acelerar la innovación en un entorno donde las fintech marcan el ritmo del mercado. El evento incluirá además un conversatorio sobre el futuro de los servicios financieros, en el que se debatirán temas como la confianza digital, la hiperpersonalización basada en datos y la emergencia de nuevos modelos operativos. La agenda avanza luego hacia cuestiones críticas como la continuidad operativa y la seguridad en infraestructuras distribuidas, el uso seguro de inteligencia artificial, y la creciente importancia de estrategias de inversión tecnológica alineadas con objetivos de negocio. También se abordarán temas como la interoperabilidad en pagos inmediatos, el valor del capital digital como activo estratégico, el futuro de las inversiones en la región y la creciente brecha de talento en ciberseguridad, un problema que amenaza con limitar el crecimiento del sector. El cierre de la jornada estará marcado por una mirada hacia el futuro inmediato de la banca, con foco en la inteligencia artificial generativa y su integración en procesos críticos, no como experimentos aislados, sino como parte del modelo operativo de las organizaciones. Más allá del contenido técnico, el Banking Tech Summit Guatemala se presenta como un espacio de articulación entre actores clave del ecosistema financiero, donde la conversación no solo gira en torno a la tecnología, sino también a la estrategia, la regulación y la evolución del negocio. Para conocer más del evento, acceda al podcast exclusivo con la participación de Pavel Alvarado, speaker del summit y especialista en banca de Centroamérica y el Caribe, junto a Javier Cruz, director de Connecta B2B para el Triángulo Norte, quienes analizan en detalle las claves de esta edición. Puede acceder a la galería de imágenes de la edición 2025 aquí . Para conocer más sobre la agenda completa, los speakers y las opciones de inscripción, se puede visitar el sitio oficial del evento: https://www.bankingtechsummit.net/ . Le puede interesar: Banking Tech Summit Rep. Dominicana 2026: de la IA predictiva a la banca conversacional, el nuevo roadmap financiero

  • El liderazgo humano como habilidad fundamental en la era de los agentes de IA 

    Durante años pensamos en la inteligencia artificial (IA) como algo lejano. Luego irrumpió la IA generativa y la incorporamos como una herramienta: un asistente capaz de escribir, analizar datos o responder preguntas con mayor velocidad. En 2026 se consolida una etapa distinta, la de la IA agéntica. Los agentes ya no solo asisten, sino que ejecutan de manera autónoma tareas y procesos completos.  Por Ezequiel Glinsky, director de Tecnología para Microsoft Latinoamérica Lo que parecía ciencia ficción hoy es una realidad para las empresas frontera, aquellas que centran su modelo de negocio en la IA. Según IDC, estas organizaciones no solo adoptan IA más rápido, sino que logran beneficios hasta tres veces mayores que quienes la implementan de forma fragmentada. En la era agéntica, el cambio es tecnológico, pero principalmente organizacional, cultural y de liderazgo. Los agentes no son simplemente “IA más avanzada”, son una nueva forma de trabajo digital que obliga a repensar estructuras, roles y toma de decisiones. Según el Índice de Tendencias Laborales 2025, el 40% de las organizaciones latinoamericanas ya utiliza agentes para automatizar flujos completos, en un contexto donde el 78% de los trabajadores afirma no tener suficiente tiempo o energía para hacer su trabajo. La pregunta clave para los líderes ya no es si van a adoptar agentes, sino si están preparados para dirigirlos. Liderar agentes no significa programarlos, sino saber definir objetivos claros, establecer límites, decidir qué métricas importan y cuándo intervenir. El liderazgo se convierte en la orquestación de inteligencia, de manera que la idea de que las empresas del futuro van a ser lideradas por humanos y operadas por agentes empieza a tomar forma concreta.  Por eso, la adopción de agentes no puede ser un proyecto exclusivo del área de tecnología. El impacto real surge cuando el negocio define prioridades y procesos críticos, y la tecnología habilita un marco seguro para ejecutarlos. Emergen así equipos híbridos, donde humanos y agentes trabajan de forma coordinada. Las personas aportan criterio, contexto y responsabilidad; los agentes escala, velocidad y consistencia.  Este modelo redefine la responsabilidad. Si los agentes ejecutan trabajo real, alguien debe definir cómo operan y bajo qué criterios se supervisan. La gobernanza, con supervisión humana, trazabilidad y reglas claras, se convierte en parte esencial del liderazgo. La IA responsable no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana en la toma de decisiones. Los datos confirman que este cambio ya está en marcha.  El Índice de Tendencias Laborales 2025 de Microsoft señala que el 42% de los líderes espera que sus equipos aprendan a entrenar agentes, y un 33% anticipa que deberán gestionarlos activamente. Por su parte, IDC proyecta que el número de empresas que utilizan IA agéntica se triplicará en los próximos dos años.  La próxima ventaja competitiva no será quién use agentes de IA, sino quién sepa integrarlos al corazón del negocio, con una visión clara de impacto y con personas en el centro de cada decisión. Porque la tecnología puede escalar capacidades, pero el liderazgo seguirá siendo una responsabilidad humana. Le puede interesar: IA empresarial: la integración reemplaza a la obsesión por los modelos

  • El poder silencioso de las GPU: cómo el paralelismo masivo transformó la inteligencia artificial  

    Detrás de cada modelo de inteligencia artificial (IA) que hoy toma decisiones en empresas, hospitales o plataformas digitales hay una pieza de hardware que hizo posible ese salto: la unidad de procesamiento gráfico, conocida como GPU por sus siglas en inglés. Lo que nació como tecnología para renderizar videojuegos se convirtió, en la última década, en la infraestructura que sostiene la revolución del aprendizaje automático y el análisis de datos a gran escala. Por Fabiola Montero, profesora de la Facultad de Informática, Electrónica de la Universidad de Panamá Para entender por qué, conviene conocer la diferencia fundamental entre una CPU —el procesador tradicional de cualquier computadora— y una GPU. La CPU está diseñada para ejecutar pocas tareas complejas de forma secuencial con muy baja latencia: es eficiente, pero procesa una cosa a la vez. La GPU, en cambio, integra cientos o incluso miles de núcleos más simples que trabajan en paralelo de forma simultánea. Esa diferencia es decisiva para la IA, porque los modelos de aprendizaje automático se basan en operaciones matemáticas masivas —multiplicaciones matriciales, convoluciones, álgebra lineal de alta dimensión— que se benefician enormemente del procesamiento paralelo. El impacto se hace especialmente visible en el entrenamiento de modelos profundos. Arquitecturas como los Transformers —la base tecnológica de herramientas como ChatGPT— o las redes convolucionales de última generación tienen millones o incluso miles de millones de parámetros que deben ajustarse durante el entrenamiento. Ejecutar ese proceso únicamente en CPU puede tomar semanas. Con GPU, el mismo proceso se reduce a horas o minutos. Esa aceleración no es solo una mejora de velocidad: cambia por completo la forma en que los equipos de ciencia de datos trabajan, permitiendo experimentar, ajustar y probar múltiples versiones de un modelo de forma iterativa y ágil. Más allá del aprendizaje profundo, las GPU también aceleran otras técnicas analíticas relevantes para las organizaciones: cálculo de similitudes entre grandes volúmenes de datos, descomposiciones matriciales usadas en sistemas de recomendación, métodos de optimización y transformadas matemáticas aplicadas en procesamiento de señales. En todos estos casos, adaptar los algoritmos al procesamiento paralelo amplía significativamente el rango de problemas que pueden resolverse en tiempos razonables. Este salto tecnológico no habría sido posible sin un ecosistema de software que lo acompañara. Herramientas como CUDA y cuDNN de NVIDIA, junto con frameworks ampliamente adoptados como TensorFlow y PyTorch, permiten a los equipos de ciencia de datos aprovechar toda la potencia de las GPU sin necesidad de programar a bajo nivel. Estas plataformas encapsulan la complejidad del hardware mediante bibliotecas optimizadas, lo que ha democratizado el acceso a capacidades de alto rendimiento para una comunidad creciente de desarrolladores e ingenieros en la región. Sin embargo, este poder tiene un costo que las organizaciones no pueden ignorar. Las GPU de gama alta que marcan el estado del arte —como las NVIDIA A100 y H100— consumen entre 400 y 700 vatios cada una, lo que exige infraestructuras especializadas de alimentación y refrigeración, eleva los costos operativos y genera un impacto ambiental considerable. Por eso, métricas como la eficiencia energética por operación se han vuelto tan relevantes como la velocidad o la precisión, obligando a las organizaciones a evaluar cuidadosamente el balance entre rendimiento y sostenibilidad. La decisión de usar GPU no es automática en todos los escenarios. Para el entrenamiento de modelos complejos, la ventaja es clara. Pero para la inferencia o uso real del modelo —es decir, cuando el modelo ya está entrenado y se usa para generar predicciones en producción— la ecuación cambia. Factores como la latencia requerida, el volumen de solicitudes, el costo de propiedad del hardware y la disponibilidad de alternativas como CPU optimizadas, TPUs—unidades de procesamiento tensorial diseñadas específicamente para cargas de trabajo de inteligencia artificial— o arquitecturas híbridas deben evaluarse en conjunto. No siempre más GPU significa mejor resultado para el negocio. A largo plazo, el efecto de las GPU en el ecosistema de IA ha sido profundo y estructural. No son simples aceleradores: han redefinido lo que es computacionalmente posible, ampliando los límites de la inteligencia artificial aplicada. Para los directivos y profesionales de tecnología de la región, entender sus fortalezas, limitaciones y costos operativos es tan importante como conocer los algoritmos que ejecutan. En un entorno donde tiempo, precisión y recursos interactúan de forma constante, el paralelismo masivo se ha consolidado como uno de los pilares sobre los que se construye la IA moderna. Le puede interesar: Gobierno inteligente: cómo la ciencia de datos redefine la gestión pública

  • Google lleva la IA al flujo de trabajo: Chrome convierte los prompts de Gemini en activos reutilizables

    La firma introduce “Skills” en su navegador, una funcionalidad que marca un paso clave hacia la estandarización del trabajo con modelos generativos. La evolución de la inteligencia artificial está dejando atrás la fase de interacción improvisada. En su lugar, emerge una lógica más estructurada: convertir instrucciones en activos reutilizables. Eso es precisamente lo que propone Google con el lanzamiento de “Skills” en Chrome, una nueva funcionalidad que permite guardar y reutilizar prompts de Gemini en múltiples páginas y sesiones. El cambio puede parecer incremental, pero apunta a un problema profundo: la fricción en el uso cotidiano de la IA. Hasta ahora, tareas repetitivas como comparar productos o transformar recetas requerían reescribir o copiar instrucciones una y otra vez. Con “Skills”, esos prompts se convierten en módulos ejecutables. Se pueden guardar desde el historial de conversaciones, activarse con un comando simple y reutilizarse en cualquier pestaña del navegador vinculada a la misma cuenta. La implicación es estratégica. La IA deja de ser una interfaz conversacional y comienza a comportarse como una capa programable dentro del flujo de trabajo. Este enfoque conecta con una tendencia más amplia en la industria: la modularización de capacidades de IA. Frameworks similares, desarrollados por otros actores del ecosistema, buscan empaquetar instrucciones en unidades reutilizables para reducir la dependencia de expertos y acelerar la adopción. También anticipa una nueva forma de productividad. En lugar de interactuar con modelos desde cero, los usuarios construirán bibliotecas personales o corporativas de “habilidades”, estandarizando procesos y reduciendo variabilidad. Por ahora, la funcionalidad está disponible inicialmente en inglés en Estados Unidos, pero su lógica es universal. Si los prompts fueron el lenguaje inicial de la IA generativa, las “Skills” podrían convertirse en su sistema operativo. Puede interesarle: Codex, el agente de OpenAI que transforma prompts en código funciona l

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