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- Wi‑Fi 8 ya empieza a tomar forma y la industria tecnológica prepara una nueva carrera por la conectividad inteligente
Aunque su adopción masiva recién llegaría entre 2027 y 2028, Wi‑Fi 8 ya redefine prioridades de la industria: menos obsesión por velocidad máxima y más foco en confiabilidad, baja latencia y redes preparadas para inteligencia artificial en el borde. La industria tecnológica pasó años vendiendo cada nueva generación de Wi‑Fi con la misma promesa: más velocidad. Wi‑Fi 8 quiere cambiar esa narrativa. Según un extenso análisis publicado por Network World, la próxima generación inalámbrica, basada en el estándar IEEE 802.11bn y comercializada bajo la idea de “Ultra High Reliability”, priorizará estabilidad, latencia reducida y confiabilidad antes que récords teóricos de throughput. El cambio refleja una realidad incómoda para la industria: el problema actual de las redes inalámbricas ya no es solamente velocidad máxima. Es consistencia. Con videollamadas permanentes, aplicaciones cloud, dispositivos IoT y sistemas impulsados por inteligencia artificial, las empresas necesitan conexiones estables incluso en entornos congestionados. Ahí es donde Wi‑Fi 8 intenta posicionarse. David Coleman, director de networking inalámbrico en la oficina del CTO de Extreme Networks, resumió el objetivo durante una presentación reciente en Extreme Connect 2026: la meta es lograr un aumento del 25% en throughput efectivo, una reducción del 25% en picos de latencia y aproximadamente un 25% menos de pérdida de paquetes. En otras palabras, menos llamadas de Zoom interrumpidas y menos degradación de experiencia en situaciones reales. La nueva generación incorpora varias tecnologías orientadas precisamente a mejorar el comportamiento bajo carga. Entre ellas aparecen mecanismos de acceso a canales no primarios, operaciones dinámicas sobre sub‑bandas, roaming prácticamente invisible entre puntos de acceso y nuevos niveles intermedios de modulación y codificación. Uno de los conceptos más importantes es el llamado Seamless Mobility Domain (SMD). En vez de asociarse a un único punto de acceso, el dispositivo podría autenticarse dentro de un dominio completo de APs y desplazarse entre ellos sin repetir procesos de autenticación. El resultado sería un roaming casi imperceptible. La idea apunta directamente a uno de los mayores dolores históricos del Wi‑Fi empresarial: la movilidad en tiempo real. La industria también prepara mejoras orientadas a eficiencia energética. Wi‑Fi 8 incluirá modos dinámicos de ahorro de energía donde dispositivos podrán operar temporalmente en configuraciones reducidas y activar máxima capacidad únicamente cuando exista tráfico relevante. Pero quizás el cambio más estratégico no esté dentro del estándar inalámbrico en sí mismo. Según Coleman, fabricantes como Broadcom ya trabajan en integrar aceleradores de inteligencia artificial y capacidades de machine learning directamente dentro de los chipsets Wi‑Fi de próxima generación. El punto de acceso dejaría entonces de ser simplemente un “router” para convertirse en una plataforma distribuida de edge AI. La visión resulta especialmente relevante para edificios inteligentes, retail, salud e industria. Network World describe escenarios donde puntos de acceso podrían ejecutar inferencia local de IA, gestionar sensores, detectar ocupación mediante Wi‑Fi sensing o alimentar sistemas de automatización edilicia. Wi‑Fi sensing aparece precisamente como otra de las áreas emergentes. Utilizando información del estado del canal inalámbrico, los puntos de acceso podrían detectar movimiento humano, analizar ocupación o incluso identificar caídas en entornos sanitarios. La conectividad inalámbrica empieza así a mezclarse con analítica ambiental y computación distribuida. Aunque la ratificación final de Wi‑Fi 8 no llegaría hasta 2028, fabricantes ya comenzaron a mostrar hardware preliminar. MediaTek presentó en CES 2026 su familia Filogic 8000, una de las primeras plataformas compatibles con Wi‑Fi 8. Qualcomm anunció chips FastConnect 8800 durante Mobile World Congress 2026 y Asus mostró prototipos de routers Wi‑Fi 8 orientados a gaming y hogares inteligentes. Las compañías prometen mejoras de confiabilidad, cobertura y reducción de latencia más que saltos espectaculares de velocidad máxima. Asus incluso afirmó que algunos prototipos lograron hasta seis veces menos latencia P99 y duplicaron el throughput de rango medio respecto de Wi‑Fi 7. El trasfondo económico también es importante. Cada nueva generación inalámbrica desencadena ciclos multimillonarios de renovación de infraestructura empresarial, dispositivos móviles, routers y equipamiento de red. Pero esta vez la industria intenta vender algo diferente: no solamente velocidad, sino capacidad de soportar ecosistemas hiperconectados y aplicaciones impulsadas por IA. Lea también: La banca centroamericana acelera su transformación con IA, pero enfrenta una nueva generación de riesgos
- Festival IA Honduras 2026: estrategia, data e IA en la nueva toma de decisiones
La inteligencia artificial no transforma negocios por sí sola. Su verdadero valor radica en ayudar a las organizaciones a resolver problemas concretos, estructurar mejor su información y liberar tiempo para lo que realmente importa. En el marco del Festival IA Honduras, Joel Díaz, presidente y cofundador de Popcorn Group, presentó la conferencia “Las personas y los modelos ya cambiaron, usted aún no: Estrategia, data e IA en la nueva toma de decisiones”, una ponencia en la que invitó a los líderes empresariales a replantear su relación con la inteligencia artificial y a enfocarse menos en las herramientas y más en el pensamiento estratégico. El experto, sostuvo que la inteligencia artificial no transforma negocios por sí sola. Su verdadero valor radica en ayudar a las organizaciones a resolver problemas concretos, estructurar mejor su información y liberar tiempo para lo que realmente importa. Durante su intervención, Díaz explicó que muchas empresas están cayendo en el error de adoptar herramientas de IA sin antes identificar con claridad qué problema desean resolver. “Antes de usar inteligencia artificial, tenemos que aprender a pensar”, enfatizó. Y es que el exceso de información y la velocidad con la que evolucionan las tecnologías han generado una sensación de agobio entre los profesionales. Sin embargo, el reto no está en dominar cada nueva plataforma, sino en desarrollar la capacidad de análisis, liderazgo, creatividad y pensamiento crítico. En un entorno donde las tareas técnicas y operativas serán cada vez más automatizadas, las habilidades humanas seguirán marcando la diferencia. “El saber usar herramientas es importante, pero lo que realmente nos permitirá liderar esta revolución es nuestra capacidad de pensar, decidir y conectar con las personas”, afirmó. Joel Díaz también compartió una metodología de cinco pasos que utiliza con sus clientes para integrar inteligencia artificial de manera efectiva: Pensar: definir el problema real. Estructurar: analizar el contexto y los objetivos. IA: determinar si la inteligencia artificial es necesaria. Decidir: establecer la mejor estrategia. Ejecutar: implementar y medir resultados. Para Díaz, la mayor contribución de la IA no es simplemente hacer más tareas en menos tiempo. “El valor real de la inteligencia artificial es devolvernos tiempo para dedicarlo a lo que realmente importa”, concluyó. La conferencia dejó un mensaje contundente para los líderes empresariales: la tecnología seguirá evolucionando, pero la ventaja competitiva seguirá estando en la capacidad humana de pensar estratégicamente, tomar mejores decisiones y construir negocios con propósito. Lea también: Festival IA Honduras 2026: cómo la inteligencia artificial transforma la toma de decisiones
- Schneider Electric apuesta por la capacitación como respuesta al boom energético de los centros de datos
La expansión de la inteligencia artificial y la computación de alto desempeño está disparando las exigencias sobre la infraestructura digital. Ante ese escenario, la marca lanza un entrenamiento regional para preparar a empresas y especialistas en eficiencia energética, enfriamiento y resiliencia operativa de data centers. La carrera global por la inteligencia artificial no solo está redefiniendo la industria tecnológica. También está poniendo bajo presión a la infraestructura que sostiene esa revolución silenciosa: los centros de datos. A medida que las organizaciones despliegan modelos de IA generativa, cargas de computación de alto desempeño (HPC) y arquitecturas cada vez más densas, el consumo energético y la complejidad operativa de los data centers se han convertido en un problema estratégico para empresas y gobiernos. En ese contexto, Schneider Electric busca posicionarse no solo como proveedor tecnológico, sino también como formador de talento especializado en infraestructura crítica. La compañía anunció una nueva edición de su entrenamiento virtual “¿Cuáles son las mejores prácticas que se pueden implementar en un data center?”, dirigido a profesionales de tecnología, operaciones e ingeniería en América Latina. La iniciativa llega en un momento particularmente sensible para la industria. Según datos compartidos por la empresa, cerca del 4% de la energía mundial ya se destina a centros de datos y redes. La cifra refleja la dimensión del desafío energético que acompaña la digitalización acelerada y el auge de la IA. El fenómeno no es menor. Diversos análisis internacionales, incluidos reportes recientes de la International Energy Agency, advierten que el crecimiento de la inteligencia artificial podría duplicar el consumo eléctrico de los centros de datos durante los próximos años, especialmente en mercados donde la demanda de procesamiento de modelos generativos se expande con rapidez. Empresas como Microsoft, Google Cloud y Amazon Web Services ya enfrentan cuestionamientos relacionados con sostenibilidad, consumo de agua y capacidad energética para sostener la nueva ola de infraestructura digital. Para Schneider Electric, la respuesta pasa por optimizar lo que ya existe antes de embarcarse en expansiones multimillonarias. La empresa sostiene que mejorar la calidad de la energía, el enfriamiento, el monitoreo y la eficiencia energética puede elevar la disponibilidad operativa y reducir costos sin necesidad de grandes inversiones. La capacitación, que se impartirá entre el 8 y el 11 de junio desde el Training Center de Schneider Electric en México, será dirigida por el ingeniero Salvador Saucedo, profesional con más de 20 años de experiencia en sistemas de energía, enfriamiento e infraestructura crítica. Saucedo cuenta además con la certificación Accredited Tier Designer otorgada por Uptime Institute, una de las credenciales técnicas más reconocidas en la industria de centros de datos. El entrenamiento estará enfocado en cuatro pilares operativos: sistema eléctrico, enfriamiento, monitoreo y eficiencia energética. El contenido incluye desde calidad y continuidad eléctrica hasta arquitecturas de enfriamiento, manejo de humedad y temperatura, contención de pasillos, métricas como PUE (Power Usage Effectiveness) y DCiE (Data Center Infrastructure Efficiency), además de tendencias emergentes asociadas a IA, virtualización y cargas de alta densidad. Según explicó José Alberto Llavot, el programa está diseñado para profesionales que necesitan soluciones inmediatas y aplicables en operaciones reales. El enfoque responde a una necesidad creciente del mercado: las organizaciones requieren personal capaz de entender cómo interactúan los sistemas eléctricos, térmicos y digitales dentro de un Data Center moderno, especialmente cuando las demandas energéticas se multiplican. La presión sobre el sector ya está transformando la conversación corporativa alrededor de la sostenibilidad. Durante años, las empresas tecnológicas centraron sus esfuerzos verdes en migrar a energías renovables y reducir emisiones. Ahora, el foco se está desplazando hacia la eficiencia operacional de la infraestructura digital. El auge de los modelos de IA, que requieren enormes capacidades de cómputo y refrigeración, está obligando a replantear desde el diseño físico de los racks hasta las estrategias de monitoreo predictivo. Lea también: El nuevo negocio de la IA: instalar mini data centers en casas particulares
- Festival IA Honduras 2026: cómo la inteligencia artificial transforma la toma de decisiones
Durante el encuentro, David Fernández, CEO de TDM Internacional, lideró una sesión completamente práctica en la que desafió a los ejecutivos a dejar de ser “náufragos de la inteligencia artificial (IA)” y comenzar a utilizar herramientas predictivas para construir distintos escenarios de negocio de forma estratégica. En el marco del Festival IA Honduras 2026, líderes empresariales y tecnológicos de la región se reunieron para analizar las tendencias que marcarán el futuro corporativo. En este contexto, una de las presentaciones más dinámicas de la jornada fue “Laboratorio de Futuro”, espacio en el que Fernández convirtió el auditorio en un entorno interactivo y colaborativo. Desde el inicio, el ejecutivo dejó de lado el formato tradicional de conferencia y propuso un taller 100 % práctico, invitando a los asistentes a trabajar desde sus ordenadores, móviles y tabletas para cocrear estrategias en tiempo real. “El futuro no es simplemente algo que sucede de manera pasiva; es algo que creamos de forma proactiva. Quienes antes estudiábamos planeación estratégica lo hacíamos para minimizar la incertidumbre; hoy, la inteligencia artificial nos ayuda a maximizar las posibilidades de certidumbre a través de múltiples modelos que podemos ir construyendo”, afirmó Fernández. El peligro de ser un "náufrago de la IA" Durante su intervención, Fernández, lanzó una fuerte advertencia a los tomadores de decisiones respecto a cómo están adoptando las nuevas olas tecnológicas. Utilizando la analogía del "náufrago de la IA" (aquel profesional que intenta sobrevivir de manera recursiva sobre una balsa improvisada mientras las olas del cambio tecnológico lo revuelcan), el experto señaló que limitarse a hacer consultas básicas a los modelos de lenguaje no genera un cambio estructural ni competitivo. "Para disfrutar de la ola y dominarla se necesita técnica, visión de futuro y saber qué es lo que viene", explicó Fernández. Añadió que las empresas construyen habitualmente su planeación con base en datos históricos que muestran posibilidades pasadas, pero que la verdadera ventaja competitiva radica en usar la IA para simular y construir múltiples escenarios simultáneos (conservadores, optimistas y disruptivos) alimentados por megatendencias globales. Las herramientas clave para orquestar el futuro El CEO de TDM Internacional desglosó una ruta metodológica basada en tres herramientas tecnológicas accesibles, diseñadas para que las empresas estructuren su propio equipo de prospectiva digital: Identificación de Megatendencias (Plataformas Globales): Fernández recomendó monitorear de manera constante observatorios de innovación y tendencias como Dubai 50, Trend Watching y Trend Hunter, e incluso consumir ciencia ficción como fuente de señales avanzadas. Destacó que industrias como la salud, el retail, la comunicación y la banca ya están siendo impactadas por macrotendencias como la cocreación avanzada, la reconstrucción de ecosistemas y la transformación económica digital. NotebookLM de Google: Para evitar la sobrecarga de información y mitigar el riesgo de "alucinación" de las IA generales, el ponente presentó al público un cuaderno interactivo personalizado con más de 300 documentos técnicos y PDFs analizados previamente. A través de este entorno cerrado, demostró cómo los ejecutivos pueden interrogar directamente a los textos validados para extraer resúmenes corporativos, infografías y rutas críticas específicas para sus respectivos sectores. "El experto eres tú, no la IA. La IA no tiene experiencia, tiene información. Saca la información, valídala y genera tu cuaderno", puntualizó. Modelos Personalizados (ChatGPT / Custom GPTs) y Gemini: En la fase avanzada del taller, se ejecutó un ejercicio en tiempo real con casos del público, como la constructora de vivienda social SIMSA o agencias de comunicación, para demostrar cómo un asistente virtual de prospectiva puede invertir los roles tradicionales de interacción. "No uses la IA solo para preguntarle cosas básicas. Haz que la IA te pregunte a ti", detalló Fernández, ilustrando cómo el sistema puede guiar un diagnóstico ejecutivo solicitando desafíos específicos, para luego transformarlos en mapas de oportunidades de negocio e informes listos para exportar. El Festival IA Honduras 2026 dejó en claro que la adopción tecnológica ya no pasa únicamente por conocer las herramientas del presente, sino por adquirir habilidades metodológicas que permitan anticipar y modelar el entorno empresarial de la próxima década. Lea también: Festival IA Honduras 2026: cuando la inteligencia artificial ya piensa y actúa
- Festival IA Honduras 2026: cuando la inteligencia artificial ya piensa y actúa
Las empresas ya no sólo están explorando herramientas de inteligencia artificial (IA) para automatizar tareas. El siguiente paso apunta hacia modelos capaces de actuar, tomar decisiones, coordinar procesos y ejecutar acciones de forma autónoma. Esa fue una de las principales reflexiones compartidas durante el evento, donde se abordó cómo la llamada “IA agéntica” comienza a transformar la manera en que operan las organizaciones en distintos sectores. Durante su participación en el evento, el ingeniero de sistemas y especialista en inteligencia artificial generativa y fundador de MedInA, Alejandro Medina, explicó que la conversación sobre IA ya dejó atrás la etapa enfocada únicamente en chatbots o asistentes conversacionales. Según expuso, la evolución actual se centra en sistemas capaces de ejecutar tareas específicas con distintos niveles de autonomía, integrando herramientas, memoria, reglas y objetivos empresariales claros. El especialista indicó que uno de los mayores errores de las organizaciones es considerar la inteligencia artificial como un tema exclusivamente técnico. Desde su perspectiva, el verdadero desafío es estratégico: cómo organizar agentes, asignarles funciones, establecer límites y alinearlos con los objetivos del negocio. Bajo ese enfoque, explicó que un agente de marketing no puede operar igual que uno de contabilidad, ya que cada uno requiere habilidades, herramientas y restricciones distintas. Uno de los conceptos centrales de la ponencia fue la idea de la “orquestación de agentes”, donde varios sistemas trabajan coordinadamente bajo supervisión humana. Medina indicó que las empresas comenzarán a convivir con agentes digitales como parte de sus equipos de trabajo, ejecutando tareas administrativas, comerciales o analíticas. Sin embargo, insistió en que la intervención humana seguirá siendo fundamental, especialmente en la toma de decisiones críticas y el control estratégico. A lo largo de la conferencia, también presentó ejemplos prácticos desarrollados dentro de su empresa. Entre ellos destacó sistemas capaces de generar dashboards automáticos para sectores como hotelería, herramientas de análisis de mercado conectadas a datos públicos, y agentes especializados en automatizar tareas comerciales, seguimiento de clientes y generación de contenido. Incluso mostró cómo algunos agentes pueden coordinar procesos mediante WhatsApp, calendarización automática y seguimiento de pagos. Otro de los puntos que generó interés entre los asistentes fue el concepto de “segundo cerebro”, una estructura diseñada para almacenar y conectar información empresarial de manera continua. Según explicó, estos sistemas pueden organizar correos, contratos, llamadas, noticias y documentos, permitiendo que los agentes encuentren relaciones entre datos y generen acciones útiles para la organización. Medina sostuvo que este tipo de soluciones responde a un problema creciente dentro de las empresas: la sobrecarga de información y la dificultad humana para procesarla estratégicamente. El conferencista también abordó los riesgos asociados a esta nueva etapa tecnológica. Explicó que los agentes requieren “arneses” o mecanismos de seguridad que limiten acciones indebidas, controlen presupuestos y definan permisos específicos para evitar errores o decisiones fuera de contexto. Como ejemplo, mencionó casos internacionales donde sistemas automatizados llegaron a ofrecer promociones no autorizadas por falta de controles adecuados. En el contexto latinoamericano, Medina hizo énfasis en la necesidad de acelerar la adopción tecnológica en países de la región. Durante su intervención mostró datos relacionados con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, donde Honduras aparece rezagado frente a otros mercados regionales. No obstante, planteó que las empresas pequeñas y medianas también tienen una oportunidad importante debido a su capacidad de adaptarse más rápido que las grandes corporaciones. La ponencia también dejó espacio para reflexionar sobre el futuro del trabajo. El especialista explicó que la IA está desplazando procesos repetitivos y administrativos, permitiendo que las personas se enfoquen en tareas más estratégicas, creativas y humanas. Bajo esa lógica, aseguró que el verdadero valor ya no estará únicamente en “cómo hacer algo”, sino en identificar correctamente qué problemas vale la pena resolver dentro de las organizaciones. Hacia el cierre de la conferencia, Medina invitó a las empresas hondureñas a comenzar cuanto antes sus procesos de experimentación y aprendizaje con inteligencia artificial. Aseguró que todavía se está en una etapa temprana de adopción global, pese al alto nivel de conversación mediática alrededor de la tecnología. Para el especialista, el reto no es únicamente implementar herramientas, sino desarrollar equipos capaces de adaptarse a una nueva dinámica empresarial marcada por la automatización, los datos y la colaboración entre humanos y agentes inteligentes. Lea también: Festival IA Honduras 2026: el verdadero reto no es tecnológico, sino humano
- Festival IA Honduras 2026: el verdadero reto no es tecnológico, sino humano
El CEO de Agrega, Omar Madrid, asegura que las empresas ya tienen acceso a la inteligencia artificial (IA), pero siguen atrapadas en estructuras burocráticas que impiden innovar. Su tesis: el futuro de la transformación digital depende menos del software y más de la cultura organizacional. La escena que describe Omar Madrid parece sacada de una demostración futurista en Silicon Valley. Un problema técnico, una conversación automatizada, diagnósticos simultáneos, logística integrada y un equipo de reemplazo enviado casi en tiempo real. Pero para él, lo verdaderamente impresionante no fue la sofisticación tecnológica detrás de la experiencia, sino lo que revelaba sobre la forma en que algunas organizaciones ya operan. Durante su charla en el Festival de Inteligencia Artificial Hondura 2026, centrada en inteligencia artificial y transformación organizacional; Madrid construyó una idea incómoda para muchas empresas: la tecnología dejó de ser el principal obstáculo. El verdadero cuello de botella está en la estructura humana de las organizaciones. Su argumento aparece en un momento particularmente sensible para el mercado corporativo. Desde el lanzamiento masivo de herramientas de IA generativa, empresas de todos los tamaños corren para automatizar procesos, rediseñar operaciones y experimentar con agentes inteligentes. Pero mientras la conversación pública suele concentrarse en modelos, infraestructura o talento técnico, Madrid propone cambiar el foco hacia algo menos glamoroso y mucho más difícil de transformar: la cultura. “La arquitectura organizacional”, insiste, es la pieza que determina si una empresa puede realmente capitalizar la IA o si terminará simplemente acumulando herramientas desconectadas. La experiencia que utiliza como ejemplo funciona casi como una radiografía del nuevo paradigma empresarial. En su explicación, un agente orquestador recibe la solicitud inicial del usuario y coordina múltiples agentes especializados. Uno analiza telemetría, otro realiza diagnósticos, otro valida datos en sistemas CRM, mientras áreas de logística e inventario ejecutan órdenes automáticamente. Para Madrid, el valor no está únicamente en los modelos de IA, sino en la integración fluida entre distintas áreas tradicionalmente aisladas. El punto central de su reflexión aparece cuando compara esa dinámica con la realidad de la mayoría de compañías latinoamericanas. “¿Qué nos detiene?”, se pregunta. Y responde: no es la falta de acceso a tecnología. Hoy, afirma, experimentar con inteligencia artificial puede comenzar con presupuestos relativamente bajos. Lo que impide avanzar son estructuras organizacionales diseñadas para operar en silos, con jerarquías rígidas y culturas que penalizan el error. La tesis coincide con discusiones globales que están ganando fuerza en el ecosistema tecnológico. Empresas como Microsoft, Google y OpenAI han insistido en que la adopción exitosa de IA depende cada vez más de la capacidad organizacional para rediseñar procesos completos y no solo incorporar herramientas aisladas. En múltiples estudios recientes sobre adopción empresarial de IA, aparece el mismo patrón: las compañías con culturas más colaborativas y estructuras menos burocráticas implementan automatización más rápido y obtienen mejores resultados operativos. Madrid aterriza esa discusión desde una perspectiva profundamente humana. Divide la transformación en cuatro dimensiones: propósito organizacional, cultura, liderazgo y personas. Y es precisamente en esas capas donde, según él, las empresas fallan. El diagnóstico no es menor para América Latina. Muchas compañías de la región todavía mantienen estructuras altamente jerárquicas, culturas de control y procesos fragmentados. Paradójicamente, esas mismas organizaciones son las que ahora intentan acelerar estrategias de IA para no perder competitividad frente a mercados más ágiles. Madrid también introduce un elemento interesante en medio del entusiasmo tecnológico actual: la idea de que la transformación digital nunca fue realmente “digital”. Para él, siempre ha sido una transformación humana. La IA simplemente está obligando a las empresas a enfrentar esa realidad con mayor urgencia. En lugar de hablar de reemplazo humano, propone el concepto de “humanos aumentados”. Personas apoyadas por sistemas inteligentes, trabajando dentro de organizaciones diseñadas para aprender, experimentar y adaptarse rápidamente. La afirmación tiene implicaciones profundas. Si la tecnología ya está democratizada y accesible, entonces la ventaja competitiva futura podría depender menos de quién tiene acceso a la IA y más de quién logra rediseñar mejor sus sistemas humanos. Y ahí aparece quizá la parte más difícil del desafío. Cambiar software es relativamente rápido. Cambiar culturas organizacionales puede tomar años. Lea también: El nuevo negocio de la IA: instalar mini data centers en casas particulares
- El despertar de la vida inteligente: Huawei redefine la productividad, la salud y la fotografía
El ecosistema digital avanza con determinación , difuminando las fronteras entre el trabajo, el bienestar físico y la expresión personal. En un entorno globalizado que exige inmediatez, versatilidad y una conectividad sin fisuras, la innovación tecnológica ha dejado de ser un conjunto de especificaciones técnicas para convertirse en el motor central del estilo de vida moderno. Bajo esta premisa de transformación e interconexión total, el gigante tecnológico Huawei protagonizó uno de los lanzamiento más ambiciosos del año en el mundo, marcando la tendencia de lo que será el futuro de la computación móvil, los dispositivos corporativos y la gestión digital de la salud. IT NOW y Mercados & Tendencias estuvieron presentes en Bangkok, Tailandia, en donde bajo el lema "Now Is Your Spark" y con una jornada de innovación en todos los escenarios, la compañía presentó oficialmente un robusto portafolio de dispositivos conectados de última generación que prometen cambiar radicalmente la forma en que los usuarios interactúan con la tecnología en su día a día. Entre las soluciones presentadas destacaron la tablets insignia HUAWEI MatePad Pro Max, la renovada serie de relojes inteligentes HUAWEI WATCH FIT 5, el dispositivo de carrera profesional HUAWEI WATCH GT Runner 2 Racing Legend Edition y el innovador smartphone HUAWEI nova 15 Max. Productividad móvil a nivel de PC: La evolución de la tableta insignia En un mercado corporativo y creativo donde el espacio y la movilidad son cada vez más valiosos, optimizar el rendimiento sin comprometer la portabilidad se ha vuelto una necesidad imperativa para los profesionales. Frente a este desafío de la ingeniería moderna, la presentación global de la Huawei MatePad Pro Max ha establecido un nuevo estándar dentro de la categoría de tabletas de gran formato. Este dispositivo combina de manera armónica un diseño refinado y ultradelgado con capacidades de procesamiento y herramientas creativas de nivel profesional. Con un peso de tan solo 499 gramos y un perfil estilizado de 4,7 milímetros de grosor, se posiciona firmemente como la opción más delgada y liviana del mercado global para pantallas que superan las 13 pulgadas. Incluso su exclusiva variante PaperMatte, diseñada para mejorar la experiencia visual y mitigar los reflejos en entornos de alta luminosidad, mantiene un peso sumamente competitivo de apenas 509 gramos, facilitando un transporte cómodo para los ejecutivos en constante movimiento. Wearables inteligentes: Innovación y monitoreo de precisión para todas las edades La gestión digital del bienestar y el seguimiento deportivo de alta exigencia continúan consolidándose como una de las verticales más dinámicas de la industria tecnológica. Respondiendo a las demandas de una generación joven que busca mantener un estilo de vida activo y conectado, Huawei renovó su oferta de wearables con la introducción de la serie Huawei Watch FIT 5. Esta línea conserva su icónico factor de forma cuadrado, incorporando una estética vibrante y sofisticada que se adapta tanto a las dinámicas urbanas como a los entrenamientos de alto rendimiento. El dispositivo actúa como un entrenador personal accesible, guiando a los usuarios a través de atractivas rutinas de minientrenamientos, al tiempo que ofrece funciones avanzadas de análisis, seguimiento y orientación para disciplinas competitivas como el tenis, el ciclismo, el golf y la carrera de montaña (trail running). Para los atletas de fondo y entusiastas del running que exigen un conocimiento analítico más profundo de sus métricas de rendimiento, la compañía hizo debutar el Huawei Watch GT Runner 2 Racing Legend Edition. Este reloj de carrera profesional adopta la estética y el espíritu de las maratones, introduciendo herramientas de software predictivas y personalizadas como el nuevo Índice de Capacidad de Carrera (RAI) único y el Panel de Control de Entrenamiento Profesional (Training Camp Dashboard). Estas innovaciones proporcionan a los corredores datos analíticos en tiempo real para estructurar esquemas de entrenamiento más inteligentes y competir con mayor solidez en la pista. La alta relojería y la tecnología de punta también convergieron en el evento mediante la colaboración estratégica con la reconocida diseñadora de joyas Francesca Amfitheatrof, dando vida al Huawei Watch Ultimate Design Spring Edition. Esta pieza premium combina el cristal de zafiro con corte de diamante y la incrustación de 99 diamantes naturales en un diseño inspirado en la belleza primaveral, rindiendo un tributo explícito a la fuerza y la vitalidad de la mujer contemporánea. Asimismo, la seguridad y el entretenimiento de los más jóvenes se vieron respaldados con la serie de relojes insignia para niños Huawei Watch KIDS X1. Este dispositivo cuenta con un cuerpo modular desmontable y giratorio, una pantalla AMOLED de 1,82 pulgadas y un sistema de cámaras de alta definición frontal y trasera, destacando un lente frontal ultra gran angular de 110°, complementado con funciones de Realidad Aumentada (AR) para potenciar la exploración segura. Huawei nova 15 Max: Fotografía nítida y autonomía sin precedentes La creación de contenidos digitales y el consumo audiovisual inmersivo exigen herramientas de hardware capaces de responder de manera proactiva a escenarios complejos. El lanzamiento oficial del Huawei nova 15 Max redefine las expectativas de la gama media para los usuarios jóvenes que demandan alta fidelidad fotográfica y durabilidad estructural. Equipado con una cámara Ultra Vision RYYB de 50 megapíxeles, el smartphone garantiza la captura de imágenes nítidas y colores realistas, incluso en condiciones restrictivas de poca luz o contraluz extremo. Para eliminar por completo la ansiedad por la carga en las jornadas de uso intensivo, el dispositivo incorpora una potente súper batería de 8.500 mAh que asegura autonomía para todo el día. Su robusto chasis ultraduradero ofrece una alta resistencia ante caídas accidentales y los impactos cotidianos de la vida moderna. Adicionalmente, el nova 15 Max integra una pantalla OLED vívida y un sistema de altavoces estéreo duales simétricos, poniendo al alcance de la mano una experiencia cinematográfica y de juego de la más alta calidad. A través de este despliegue integral de soluciones para todos los escenarios, el ecosistema interconectado de Huawei continúa expandiendo su presencia y consolidándose como un aliado estratégico que enciende la inspiración de los usuarios a nivel global. Le puede interesar: IT NOW Review: Análisis a fondo del nuevo Huawei Watch GT6 Pro
- Por qué los navegadores ya no tratan igual a toda la web
Un análisis técnico revela que Chrome, Safari y otros navegadores aplican privilegios especiales a grandes plataformas digitales como Google, Facebook y YouTube. El hallazgo reabre el debate sobre neutralidad web, competencia y el creciente poder invisible de las Big Tech dentro de la infraestructura de internet. Internet siempre prometió una premisa simple: cualquier sitio web podía competir en igualdad de condiciones. Pero esa idea comienza a resquebrajarse cuando los propios navegadores, la puerta de entrada a la web moderna, empiezan a otorgar ventajas ocultas a un grupo reducido de plataformas gigantes. Esa es la conclusión detrás de una investigación publicada por Deno, la compañía fundada por Ryan Dahl, creador de Node.js. El informe expone cómo navegadores modernos como Chrome y Safari implementan mecanismos internos que favorecen a determinados dominios de gran escala, desde Google y YouTube hasta Facebook y otras plataformas masivas. Según el análisis, esos privilegios incluyen excepciones de seguridad, acceso preferencial a APIs, optimizaciones de rendimiento y restricciones más laxas que no están disponibles para desarrolladores independientes o servicios pequeños. El artículo de Deno no describe un único “botón secreto” dentro del navegador. Lo que documenta es un ecosistema de decisiones técnicas acumuladas durante años. Muchas de ellas nacieron para resolver problemas legítimos de compatibilidad o rendimiento, pero juntas terminan consolidando una estructura de privilegios invisibles. El punto más sensible es que gran parte de esas excepciones no son transparentes para usuarios ni desarrolladores. En algunos casos, los navegadores mantienen listas internas de sitios considerados “seguros” o “compatibles”, permitiéndoles evitar ciertas restricciones que sí afectan al resto de la web. El problema no es solamente técnico. También es político y económico. La publicación llega en un momento particularmente delicado para la industria tecnológica. Reguladores de Estados Unidos y Europa llevan años investigando el poder de mercado de gigantes como Google, Apple y Meta. Sin embargo, la discusión suele concentrarse en tiendas de aplicaciones, motores de búsqueda o publicidad digital. El navegador, pese a ser una pieza crítica del ecosistema, ha permanecido relativamente fuera del foco. Chrome domina actualmente cerca de dos tercios del mercado global de navegadores, según datos de StatCounter. Safari mantiene una posición dominante en el ecosistema móvil de Apple y Edge depende en gran medida del motor Chromium desarrollado por Google. El resultado es que un puñado de empresas define cómo funciona gran parte de la experiencia web moderna. La investigación de Deno sugiere que ese control no se limita a estándares públicos. También se expresa mediante ajustes internos difíciles de detectar desde afuera. El caso recuerda debates históricos sobre la neutralidad de la red. Durante años, activistas y reguladores discutieron si proveedores de internet podían priorizar ciertos servicios sobre otros. Ahora la conversación parece desplazarse hacia una nueva capa de la infraestructura digital: los navegadores. La diferencia es significativa. Mientras los ISP controlaban el flujo de datos, los navegadores controlan directamente la experiencia del usuario. Eso incluye permisos, rendimiento, compatibilidad y acceso a funcionalidades avanzadas. Deno argumenta que la situación genera una especie de “internet de dos velocidades”. Las grandes plataformas obtienen integraciones profundas y optimizaciones especiales, mientras startups y proyectos independientes deben adaptarse a reglas más estrictas. En términos de negocio, el fenómeno también ayuda a explicar por qué resulta tan difícil competir contra plataformas consolidadas. Las ventajas de escala ya no provienen solamente de usuarios, capital o infraestructura cloud. También aparecen incrustadas dentro del software que millones de personas utilizan diariamente para acceder a internet. La publicación tuvo repercusión inmediata entre desarrolladores y especialistas en estándares web. Algunos defendieron estas excepciones argumentando que grandes plataformas enfrentan desafíos técnicos únicos y que optimizaciones específicas benefician indirectamente a millones de usuarios. Otros sostienen que el problema no es la existencia de ajustes particulares, sino la falta de transparencia y gobernanza abierta. El debate también toca un tema cada vez más sensible en la era de la inteligencia artificial: quién controla las capas fundacionales de internet. A medida que navegadores integran asistentes de IA, motores de búsqueda conversacionales y sistemas de autenticación más complejos, las empresas que dominan esas plataformas adquieren todavía más influencia. Google ya utiliza Chrome como puerta de entrada para Gemini y múltiples servicios de IA integrados. Apple avanza hacia experiencias cada vez más cerradas en Safari dentro de su ecosistema. Microsoft, por su parte, transformó Edge en una plataforma profundamente conectada con Copilot. La investigación de Deno funciona entonces como una advertencia más amplia. Internet todavía parece abierta desde la superficie, pero debajo empiezan a consolidarse mecanismos de preferencia estructural que favorecen a quienes ya poseen escala global. Lea también: Google acelera la era Gemini con “Googlebook” y widgets creados por IA
- Prompt IT! #48: Cómo calcular el ROI de la IA en su empresa
En el mundo empresarial, la fascinación por la tecnología a menudo nubla el juicio sobre la rentabilidad. ¿Cómo saber si ese piloto de Inteligencia Artificial que está lanzando realmente va a dejar resultados en el P&L de su compañía? En este nuevo episodio, lo resolvemos. Esta semana, en Prompt IT #48, dedicamos nuestra AcademIA a un tema crítico: Cómo medir el Retorno de Inversión (ROI) en la era de la IA. Analizamos que el éxito no se mide por cuántos modelos "probamos", sino por la disciplina con la que resolvemos fricciones económicas reales. En este episodio, profundizamos en: La trampa de las métricas de vanidad: Por qué el número de pilotos no significa nada si no hay una línea base clara y una mejora en los tiempos de ciclo o costos por transacción. Costos ocultos: Lo que nadie cuenta sobre el presupuesto real de implementación (limpieza de datos, gestión del cambio y supervisión humana). El marco de las 6 preguntas: Un criterio de decisión para saber cuándo avanzar con una inversión y, lo más importante, cuándo es mejor frenar una iniciativa. Además, el panorama de esta semana viene cargado de avances impactantes: AINews: Anthropic detecta fallos de seguridad de hace 20 años y la IA comienza a graduar "genios adolescentes" fuera de la academia tradicional. ConciencIA: ¿Siente incertidumbre sobre el futuro? Analizamos la "Niebla de la IA" y cómo cambiar la planificación rígida por una estrategia de opciones abiertas. AIMaizing: Robots que cocinan con naturalidad humana y herramientas que predicen la viralidad de un video analizando patrones cerebrales. Si es responsable de tomar decisiones tecnológicas o estratégicas en tu organización, este programa le dará la claridad necesaria para separar el entusiasmo del retorno real. Vea el episodio 48 de Prompt IT! Prompt IT! está disponible todos los lunes a través de las tres comunidades de Connecta B2B: IT NOW, Mercados & Tendencias y Construir, además de su propio canal de YouTube, la plataforma 1000 CIOs Club y en formato podcast, ofreciendo un alcance amplio y especializado para diversos sectores de la economía. Le puede interesar: Volvió Prompt IT!, con más IA para toda la región
- Costa Rica entra al club de la economía digital global tras aprobación legislativa del DEPA
El Congreso aprobó en segundo debate la adhesión del país al Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA), una alianza impulsada por Singapur, Nueva Zelanda, Chile y Corea del Sur. El gobierno apuesta a convertir el comercio digital y la inteligencia artificial en motores estratégicos de crecimiento, en un contexto donde los servicios ya representan el 46% de las exportaciones nacionales. Costa Rica acaba de dar uno de los pasos más ambiciosos de su agenda tecnológica y comercial de los últimos años. La aprobación en segundo debate legislativo del Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA, por sus siglas en inglés) coloca al país dentro de un selecto bloque de economías que buscan redefinir las reglas del comercio internacional para la era de los datos, la inteligencia artificial y los servicios digitales. El anuncio fue celebrado conjuntamente por el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), que ven en el acuerdo una plataforma para acelerar la transformación digital costarricense y fortalecer la competitividad internacional del país. El DEPA nació originalmente como una iniciativa liderada por Singapur, Nueva Zelanda y Chile, a la que posteriormente se sumó Corea del Sur. Más que un tratado comercial convencional, funciona como un laboratorio regulatorio para establecer estándares sobre comercio sin papel, identidad digital, protección de datos, interoperabilidad tecnológica, ciberseguridad e inteligencia artificial. La apuesta de Costa Rica no es menor. Según los datos oficiales incluidos en el comunicado gubernamental, los servicios representan actualmente el 46% de las exportaciones totales del país y cerca de la mitad de esas operaciones ya se realizan a través de medios digitales. Esa cifra explica por qué el gobierno costarricense está intentando mover la conversación económica más allá de la manufactura avanzada y las zonas francas tradicionales hacia una economía basada en plataformas digitales, software, servicios empresariales y tecnologías emergentes. La ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos, describió la aprobación como “un paso estratégico para fortalecer la inserción de Costa Rica en la economía digital global”, subrayando que el acuerdo contribuirá a crear mejores condiciones para el comercio digital, la atracción de inversión y el desarrollo de talento tecnológico. Desde el MICITT, la ministra Paula Bogantes Zamora planteó el movimiento en términos más simbólicos: una señal internacional de que Costa Rica quiere proyectarse como una economía “abierta, innovadora y preparada para competir en la era digital”. Para Costa Rica, el movimiento también tiene una dimensión de posicionamiento regional. América Latina aún avanza de forma fragmentada en regulación digital y comercio electrónico transfronterizo. Chile ha sido uno de los pocos actores latinoamericanos en integrarse tempranamente a iniciativas de gobernanza digital global, y ahora Costa Rica busca ocupar un espacio similar, apoyándose en su reputación internacional como hub de servicios tecnológicos y talento bilingüe. El acuerdo incorpora mecanismos de cooperación en áreas particularmente sensibles para los próximos años: identidad digital interoperable, protección de datos personales, inteligencia artificial y ciberseguridad. En la práctica, esto podría traducirse en estándares comunes para autenticación digital, simplificación de trámites transfronterizos y reglas más claras para empresas tecnológicas que operan en múltiples jurisdicciones. El DEPA no garantiza automáticamente competitividad digital. La infraestructura, el acceso desigual a conectividad, la formación de talento especializado y la capacidad regulatoria del Estado siguen siendo brechas críticas. La inclusión de pequeñas y medianas empresas en la economía digital global, uno de los objetivos declarados del acuerdo, dependerá menos del texto firmado y más de la capacidad local para traducir esas reglas en oportunidades reales. Ahí es donde la discusión sobre inteligencia artificial adquiere otra dimensión. El DEPA incorpora explícitamente cooperación sobre tecnologías emergentes e IA, un tema que comienza a redefinir cadenas de valor enteras. Costa Rica busca evitar quedar relegada al papel de simple consumidor tecnológico y posicionarse como exportador de servicios avanzados y soluciones digitales. Lea también: Guatemala acelera su infraestructura digital: IFX inaugura “Orión”, su nuevo data center de US$25 millones
- El nuevo negocio de la IA: instalar mini data centers en casas particulares
La startup SPAN propone distribuir infraestructura de IA en barrios residenciales mediante pequeños centros de datos instalados junto a viviendas. La idea promete electricidad subsidiada y baterías para los propietarios, pero también revela hasta dónde está llegando la presión energética del boom de la inteligencia artificial. La startup energética SPAN presentó un modelo que parece salido de la ciencia ficción suburbana: convertir hogares comunes en nodos distribuidos de computación para inteligencia artificial. Según publicó Ars Technica, la empresa ya comenzó pruebas piloto y planea lanzar un ensayo de 100 viviendas este año. La infraestructura se basa en unidades llamadas XFRA, pequeños módulos de data center equipados con 16 GPUs Nvidia RTX Pro 6000 Blackwell Server Edition, cuatro CPUs AMD EPYC y hasta 3 terabytes de memoria. Todo refrigerado por líquido y diseñado para funcionar con ruido mínimo. La magnitud energética es considerable. Cada nodo puede consumir hasta 80 amperios de capacidad eléctrica residencial, aprovechando el excedente de las conexiones modernas de 200 amperios presentes en gran parte de las casas estadounidenses construidas en las últimas tres décadas. La propuesta refleja una realidad incómoda para el sector de IA: la infraestructura centralizada está chocando contra límites físicos, regulatorios y políticos. Los grandes centros de datos consumen enormes cantidades de energía, agua y suelo urbano. Comunidades enteras en Estados Unidos ya comenzaron a resistirse a nuevos proyectos por el impacto ambiental y sobre las redes eléctricas. SPAN intenta convertir ese problema en una ventaja distribuida. En lugar de construir gigantescos complejos industriales, propone dispersar el procesamiento entre miles de hogares. La empresa asegura que podría desplegar 8.000 nodos XFRA por un costo cinco veces menor que un data center tradicional de 100 megavatios con capacidad equivalente. El modelo económico es igual de llamativo. Los residentes recibirían electricidad e internet subsidiados, baterías de respaldo de 16 kWh y posiblemente paneles solares. La compañía incluso evalúa cobrar una tarifa fija reducida de apenas US$150 mensuales o eliminar completamente ciertos costos energéticos. En esencia, los hogares pasarían a convertirse en microarrendadores de capacidad computacional. El proyecto también evidencia cómo la IA está transformando sectores inesperados, desde la planificación urbana hasta el mercado inmobiliario y la gestión energética. Lo que antes era una discusión sobre software ahora es una discusión sobre redes eléctricas nacionales. Expertos consultados por Ars Technica plantearon dudas importantes. Ari Peskoe advirtió que múltiples nodos en un mismo vecindario podrían generar sobrecargas locales. Mientras tanto, el investigador Benjamin Lee sostuvo que el modelo tiene lógica para tareas de inferencia de IA, pero no necesariamente para entrenamiento masivo de modelos. Esa distinción es crucial. El entrenamiento de modelos fundacionales seguirá dependiendo de enormes instalaciones centralizadas operadas por compañías como Google y Microsoft. Pero la inferencia, es decir, ejecutar modelos ya entrenados para responder preguntas, generar texto o procesar consultas, puede descentralizarse mucho más fácilmente. Y eso redefine la economía de la IA. SPAN proyecta alcanzar 80.000 nodos distribuidos en Estados Unidos para 2027 y superar un gigavatio de capacidad computacional. Si la iniciativa funciona, podría inaugurar un nuevo modelo híbrido donde la infraestructura tecnológica deja de estar confinada a parques industriales y comienza a integrarse físicamente dentro de los espacios domésticos. Lea también: Guatemala acelera su infraestructura digital: IFX inaugura “Orión”, su nuevo data center de US$25 millones
- Costa Rica se convierte en el epicentro de la computación cuántica en Centroamérica con el Quantathon CR 2026
Del 22 al 24 de julio, la Universidad de Costa Rica (UCR) será la sede del primer hackathon de computación cuántica en la región. Mientras las potencias globales compiten por liderar la próxima gran revolución tecnológica, 80 desarrolladores costarricenses tendrán la oportunidad exclusiva de tomar la delantera. Del 22 al 24 de julio, la Universidad de Costa Rica (UCR) será la sede del Quantathon CR 2026, el primer hackathon de computación cuántica en la región. Esta iniciativa es impulsada por Connecta B2B y su plataforma IT NOW, actuando como aliados estratégicos y medios oficiales para vincular al sector corporativo y tecnológico con esta disciplina de vanguardia. El evento es organizado por Dojo Coding en alianza científica con el Open Quantum Institute (OQI) del CERN. Más que una competencia A diferencia de los hackathons tradicionales, este evento se posiciona como una puerta de entrada a una industria que ya está transformando sectores como la farmacología, la banca y la ciberseguridad. "La computación cuántica no es una promesa lejana; gigantes como IBM, Google y Microsoft ya están desplegando hardware comercial", explica Daniel Bejarano, CEO de Dojo Coding. "Este evento ofrece experiencia práctica en una tecnología que el mercado laboral demandará mucho antes de lo previsto". ¿Por qué Costa Rica? El Open Quantum Institute (OQI), tiene la misión de democratizar el acceso a la computación cuántica para evitar que el talento quede concentrado solo en potencias tecnológicas. Costa Rica ha sido seleccionada como un nodo clave para esta iniciativa en Latinoamérica. "Que el CERN mire hacia Centroamérica es una señal clara de nuestro potencial. La pregunta es si vamos a aprovecharla", añade Bejarano. Además de la competencia técnica, el evento incluirá el Quantum Diplomacy Game, una experiencia inmersiva de alto nivel facilitada previamente en organismos como la UNESCO y el Banco Mundial. En esta dinámica, 15 participantes simularán la toma de decisiones geopolíticas y éticas que regirán el futuro de esta tecnología a nivel mundial. Una oportunidad sin barreras de entrada La convocatoria es abierta y busca perfiles multidisciplinarios. No se requiere experiencia previa en computación cuántica, ya que los seleccionados recibirán: Capacitación certificada internacionalmente por QWorld. Mentoría directa de expertos de renombre mundial. Proyectos reales vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, como acción climática y seguridad alimentaria. Cómo participar Para desarrolladores y estudiantes: Las aplicaciones ya están disponibles en dojocoding.io/hackathons/quantathon. Para empresas e instituciones: Se buscan aliados estratégicos que deseen invertir en la formación del ecosistema tecnológico más competitivo del país. ¡Contáctenos! Le puede interesar: Todo lo que pasó en el Tech Day Costa Rica, la apertura de la gira regional 2026












